Ciudad

Las primeras investigaciones condujeron hasta un niño warao de 5 años de edad, localizado en la población de Cuibá, estado de Mato Grosso, Brasil, en situación de explotación y maltrato al menor.
Recordaron la escasez de combustible al sur de la entidad, lo que los obliga a cargar bidones para abastecerse durante el viaje.
Piden respeto a sus propiedades, pues la situación del país está para apoyar a quienes suman en la producción de alimentos, y no a quienes restan.
El presidente de Asogapal, Julio Malavé, recordó que al no tener animal sano, no hay producción sana, por lo que instó al Estado a facilitar las gestiones para la vacunación.
De acuerdo con el observatorio indígena Kapé, 100 familias waraos viven en el vertedero de Tucupita. Otras comunidades en Delta Amacuro se enfrentan a la proliferación de enfermedades endémicas.
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