
Los expertos sugieren que podría tratar de un barco del siglo XIX, de entre 25 y 30 pies de largo.
El gran humanista de América y pionero de la diáspora, don Andrés Bello, se anticipa a los europeos y a la sazón recuerda que “la buena fe entre enemigos no solo requiere que cumplamos fielmente lo prometido, sino que nos abstengamos de engañar en todas las ocasiones en que el interés de la guerra no está en conflicto con los deberes comunes de la humanidad”.