
La cabeza dentro de un saco fue arrojada en la plaza Bolívar de la tierra del Calipso en la noche del jueves. Es una señal inequívoca del horror del enfrentamiento entre los grupos criminales que se disputan el rico territorio aurífero en medio de una anarquía amparada en la política extractivista del gobierno de Nicolás Maduro.
La organización internacional destaca que lo que sucede en los estados del sur del país, Bolívar y Amazonas, constituye una “prueba de fuego” para determinar si Venezuela puede salir de su crisis actual en paz.