Quien tuvo la fortuna de disfrutar su talento como director de la Coral Sidor, la que fundó en 1970, sabe que hablo del profesor Erasmo Bejas, quien supo conjugar música, voces y disciplina, tras un trabajo que la consagró, con 50 años de trayectoria.

 unque los orígenes del canto sean inciertos, me arriesgo a afirmar con certeza que la voz fue el primer instrumento musical del hombre, y el maestro Erasmo Bejas supo guiarlo con arte.

Sus otros aportes a la cultura son tan variados como haber sido el autor de la música de los himnos de los municipios Güiria y Tumeremo, en su desempeño musical como tubista de la Banda Dalla Costa del estado Bolívar o como clarinetista de la Banda del Distrito Caroní por 23 años. También fue maestro especialista en educación musical del Grupo Escolar de Villa Brasil desde 1970, fundador del Grupo Atril, e hizo arreglos a las piezas musicales seleccionadas para hacer vibrar los corazones de intérpretes y público en general.

   
Además de su sello como director coral, Erasmo Bejas fue autor de la música de los himnos de los municipios Güiria y Tumeremo

Al frente de la música coral tuvo a su cargo la dirección de diversas agrupaciones desde sus inicios en 1959: el coro del Liceo Pérez Bonalde en Ocumare del Tuy, del grupo infantil, la agrupación Voces Blancas y del grupo Motivos de Sidor. Además dirigió la Coral de la Universidad de Oriente - Núcleo Puerto Ordaz, el coro del Colegio de Médicos de Puerto Ordaz y la Coral del Instituto Universitario Antonio José de Sucre - Puerto Ordaz.

Fue nombrado hijo ilustre de la población de Güiria, estado Sucre en 1989, nació en San Fernando de Apure, donde inició en el que sería su arte en la Escuela de Música Carlos Afanador de Ciudad Bolívar, con los maestros Pascual Fortunato y Francisco Miranda. Posteriormente continuó en la Escuela Superior de Música José Ángel Lamas de Caracas con los maestros Vicente Emilio Sojo y Raimundo Pereira. Estudió armonía, fuga y dirección con el maestro Andrés Sandoval Yánez, e igualmente recibió Formación de Director Coral con el profesor William Blanco y la profesora Arelys Valladares.

Pero también fue un líder a quien le tocó guiar a un grupo bien diverso, por no decir rebelde, de integrantes del coro que llevó, incluso, a la escena internacional, y a todos, como en los tiempos del hombre primitivo, el que quizá inició con voces guturales, acuclillados en torno a una hoguera, a emitir sonidos para atenuar los ruidos atemorizantes de la noche, les dio su consejo oportuno, apoyo, los respaldó en momentos difíciles y alegrías en los más duros. “Papá” o “mamá”, según el caso, son voces que los identifican; y con nosotros viajó, hizo hallacas, robó emociones, se destacó en deportes, limpió y acomodó espacios, afinó el piano, y le hicimos reconocimientos.

Hoy miro una breve parte de este intenso camino recorrido por Erasmo y siento que fuimos tímidos al entregarle distinciones y nuestro agradecimiento por su legado. La voz sigue siendo el instrumento vital por excelencia para el hombre. El canto en su esencia más profunda, es un puente sin fronteras que interconecta grupos sociales distintos e incluso antagónicos, y en ese espacio siempre brillarán al aire las manos del maestro Bejas, de Papá Erasmo.

Profesora de la UCAB Guayana, exdirectora de la Sala de Arte Sidor


El liderazgo de Bejas llevó a la escena internacional a distintas agrupaciones

 
 

Editorial Roderick