El primer y único coro de voces femeninas en Ciudad Guayana guarda entre sus años de vida una historia de música, logros, viajes y compromiso social. Su directora y fundadora, Irma ‘Conchita’ Iorio, rememora estos años.

@joelnixb

l primer y único coro de voces femeninas en Ciudad Guayana, Canticum Merú, llegó al cuarto de siglo en medio de la cuarentena, el 29 de marzo.

La historia de la agrupación coral inició en 1995 cuando la participación de los hombres en el coro mixto de CVG Interalúmina mermó por diversas razones, entre ellas las dificultades para el traslado, por lo que Irma Conchita Iorio con otras mujeres decidieron crear un coro tomando como ejemplo la Cantoría Alberto Grau, una coral caraqueña de voces femeninas fundada en 1981.

“Desde 1995 que se convierte el coro femenino de CVG Bauxilum, tomamos esa fecha de celebración del primer coro de mujeres de todo el oriente del país”, expresó Iorio. Cuatro años después recibieron la primera invitación internacional para dos festivales, uno en Cataluña y otro en el País Vasco. En ese momento tuvieron que cambiar el nombre y formar una asociación civil, pues la empresa extractora de bauxita no podía financiar enteramente el viaje.

   
Barcelona, 1999: El primer viaje duró dos semanas en España, 3 días en París como regalo al coro y una semana en la parte baja de Alemania

Con el coro bautizado como Canticum Merú o Cantos de los Saltos de Agua, pues proviene del latín cantos y del pemón saltos de agua, consiguieron los fondos mediante rifas y donaciones para cubrir los gastos del traslado. Así se convirtieron en la primera coral guayanesa en cruzar otras fronteras.

“Ese es el nombre que quisimos adoptar porque somos representantes de una región rica en agua y paisajes tan hermosos como el Salto Ángel y desde que salimos a nuestro primer viaje internacional a España y Alemania a la gente le encantó escuchar esta historia”, agrega.

Iorio mira estos 25 años como una etapa de compromiso y entrega por parte de todas las mujeres que han pasado por el coro. “Han sido de mucho trabajo y de mucha coincidencia en reunir tantas mujeres talentosas, cada una con ese amor y compromiso de entrar en un coro y querer entregar parte de su vida al crecimiento del arte”, comentó.

100 mujeres aproximadamente han pasado por esta agrupación, que actualmente cuenta con 20 integrantes -desde los 16 años hasta la tercera edad-, de las cuales dos se encuentran desde sus inicios. Normalmente hacen audiciones una o dos veces al año, los rangos de voces son soprano, mezzosoprano y contralto, “ahorita tenemos un buen número, con 20 integrantes podemos hacer muchas obras en distintas voces”.

Sin embargo, el éxodo también ha tocado sus puertas. “En los últimos cuatro años hemos tenido una despoblación, muchas se han ido del país”.

25 años de historia

Cuando Iorio fundó el coro nunca imaginó que cumplirían tantos años, simplemente se dejó llevar por el momento y se inspiró por cada logro. “En el arte nunca sabremos cuándo podemos llegar a ser talentosos, sencillamente empiezas a trabajar y te vas motivando cuando ves los resultados”. Durante esta etapa piensa que cada momento ha sido especial, pero recuerda como mágico un viaje en 2001 a una competencia en Japón donde lograron obtener la medalla de oro.

“Fue un año de preparación para ir a competir, no sabíamos cuál era el nivel de las otras agrupaciones, desde un inicio les dije a las chicas que nos preparáramos para ir a representar al país de la mejor forma y vi que era el momento de tomar más en serio esto y aprender más”, comentó. También para ese viaje las integrantes del grupo buscaron financiamiento; Iorio recuerda con gracia que hasta rifaron un carro Toyota Corola y llenaron la ciudad de eventos musicales, entre ellos una presentación de Frank Quintero.


Japón, 2001: Durante estos años han representado a Venezuela en Argentina, España, Alemania, Brasil, Estados Unidos, Japón y México
     

Para el 18º Takarazuka International Chambers Chorus Contest se prepararon tanto vocal como financieramente y el concurso les dejó el reconocimiento internacional al competir con 18 coros femeninos. “Después de eso, en todos los eventos de todas las instituciones querían a Canticum Merú presente y el reconocimiento al trabajo es grandioso”.

Desde 2001 cuentan con un disco llamado Canticum Merú en vivo, producido por Miguel Delgado Estévez, que reúne conciertos en vivo de la coral en diferentes ciudades dentro de Venezuela y en el exterior. “Es sin manipulación, en ese disco está plasmado cómo es Canticum Merú en escenario”. Actualmente buscan publicarlo en el YouTube de la agrupación, pues de las 10 mil copias emitidas quedan pocas.

Durante este periodo han participado en proyectos musicales con varios artistas nacionales como Simón Díaz, Serenata Guayanesa, Franco De Vita, Ilan Chester, Ensamble Gurrufío, Frank Quintero, entre otros. La coral es, además, Patrimonio Cultural del municipio Caroní.

La coral también ha querido llevar su labor a las comunidades a través del proyecto Todos a cantar “como manera de buscar que los niños se inserten en actividades culturales y no en vicios. Sentimos que cantar es orar dos veces, cuando haces una labor social a veces decirlo con palabras es difícil, pero uno se siente más cerca de Dios”.

Además tienen un año haciendo la labor social de llevar sopas a los niños, madres y ancianos del Hospital Uyapar; “una vez al mes y cada integrante colabora con un ingrediente para hacer la sopa, cuando no tenemos ingresos buscamos a terceros que nos ayuden”. Sin embargo, desde que empezó la cuarentena no han podido seguir con la labor que lleva por nombre sopitas de amor.

Celebración aniversaria online

Desde el 29 de marzo, día del aniversario, Canticum Merú planeó cómo celebrar en medio de una pandemia mundial y cuarentena. La primera idea fue contactar a participantes de la agrupación que están en otros países y que contaran la experiencia de su paso por el coro. Los videos están publicados en el Instagram de la coral.

Una misa de acción de gracias con un repertorio de música sacro y un concierto con un artista nacional importante para el grupo están en planes pendientes, una vez que se levanten las restricciones para evitar el contagio de COVID-19.

 
Video cortesía YouTube
 


Mientras tanto, como otras agrupaciones en cuarentena, realizaron un video del tema Cantares, con poesía de Antonio Machado y música de Joan Manuel Serrat, con 45 voces de participantes de Canticum Merú residenciadas en al menos 10 países. El proyecto contó con la postproducción de Adrián Sánchez, hijo de Conchita.

Ahora trabajan en un segundo video, una canción con sello venezolano escrita especialmente para el coro. Iorio piensa que a la coral aún le falta mucho por recorrer y en ese transitar ir colocando en práctica todo lo aprendido en los últimos 25 años.

“Cada paso que hemos dado ha sido un crecimiento y aprendizaje, nuestro mejor legado para Guayana es el recorrido y el éxito que hemos logrado en este camino, esperamos servir de motivación para otras agrupaciones. Aunque en principio se vio cuesta arriba, mirando hacia atrás nos hemos dado cuenta que este coro fue una bendición”, finalizó Iorio.