jueves, 30 mayo 2024
Search
Close this search box.
Search
Close this search box.

Sinner con Roland Garros y los Olímpicos en la mira

Para el tenista italiano, que debutará en el Masters 1000 de Montecarlo, su gran objetivo está centrado en el grand slam de Roland Garros y ganar la dorada en los Juegos Olímpicos.

Jannik Sinner, el tenista del momento, debuta con humildad en la temporada de tierra batida esta semana en Montecarlo con un objetivo claro que marcó este domingo: “Estar preparado para Roland Garros y los Juegos Olímpicos”.

– ¿Cómo se siente al llegar a la tierra batida?

– “La serie de torneos sobre superficie dura me ha ido bien, ahora veremos lo que pasa en la tierra. El año pasado jugué bien en Montecarlo (derrota en semifinales) pero fue peor a continuación, por lo que veremos… Será complicado porque es una superficie en la que habitualmente tengo problemas. Me siento mejor en la pista dura, lo que no quiere decir que no sea bueno en tierra. Pero en este arranque de la gira mis expectativas no son muy elevadas. El objetivo es estar preparado para Roland Garros y para los Juegos. Es el objetivo de todos los jugadores, alcanzar la cima de su forma. Esta semana en Montecarlo será como una semana de entrenamiento, esperando jugar más de un partido”.

– ¿Por qué le da tanta importancia a los Juegos Olímpicos?

– “¡Solo son cada cuatro años! No sabemos nunca lo que puede pasar de una edición a otra de los Juegos. Forma parte de mis principales objetivos. Será mi primera experiencia en los Juegos, por lo que espero poder encontrarme con otros deportistas, será increíble. Me perdí los últimos Juegos porque no me sentía bien, esta vez todavía tengo más ganas”.

– Ha mostrado una gran fuerza mental en este arranque de temporada. ¿Cuál es su principal cualidad?

– “He trabajado mucho. Lo mental es lo único que puedes controlar del principio al fin de un partido. Intento siempre controlar mi mente de manera que me ayude en la pista, tomando los puntos uno tras otro, los días uno tras otro. Hay presión, pero es una buena presión. Estoy contento de sentirla y de poder al mismo tiempo tener una vida normal. Cuando salgo de la pista y vuelvo a casa soy una persona normal”.