domingo, 25 febrero 2024
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Serena: “He perdido el espíritu asesino para ganar”

La norteamericana Serena Williams ex número uno del mundo declaró tras ser eliminada del Torneo Premier 5 de Cincinnati que ha perdido el instinto "asesino" que tenía antes para definir los partidos decisivos

Flushing Meadows.- La exnúmero uno del mundo, la tenista estadounidense Serena Williams, reconoció esta noche tras quedar eliminada en la tercera ronda del torneo Premier 5 de Cincinnati que ha perdido el instinto «asesino» que tenía antes para definir los partidos decisivos.

Esta vez, la menor de las hermanas Williams dejó escapar ventaja tras ventaja en el duelo de tercera ronda que mantuvo con la joven griega Maria Sakkari, decimotercera cabeza de serie, que después de estar al borde de perder, completó una remontada que la dejó con la victoria de 5-7, 7-6 (5) y 6-1, en el primer duelo que mantuvieron como profesionales.

«No creo que eso ayude mentalmente, cuando sabes que el partido terminó y que lo podías haber ganado, pero tus piernas estaban cansadas y ahora mucho más», declaró Williams al concluir el encuentro que duró dos horas y 17 minutos. «Es una mala situación. Es como salir con un chico que sabes que apesta».

Este fue el quinto partido de Williams desde que se reanudó el tenis profesional en medio de la pandemia del coronavirus después de una pausa de casi seis meses, y los cinco que ha disputado han sido a tres sets con marca de 3-2.

El resultado contra Sakkari, cabeza de serie No. 13, no fue nada prometedor para Serena Williams a medida que se acerca el comienzo del US Open la semana que viene.

«Es difícil jugar como lo he hecho y mantener una actitud positiva. Y jugar nueve horas en una semana es demasiado. No suelo jugar así», admitió Williams.

«Literalmente debería haber ganado el encuentro. No hubo excusa. Fue difícil, pero tuve muchas oportunidades de ganar. Tengo que averiguar eso: cómo empezar a ganar esos partidos de nuevo».

El Premier 5 de Cincinnati, que generalmente se lleva a cabo en Ohio, este año se trasladó a la sede del US Open, en Flushing Meadows, para crear una «burbuja» de dos torneos sin espectadores durante la pandemia del COVID-19.