viernes, 23 febrero 2024
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Un empate a lo “mero mero” macho

La Vinotinto había sido superior pero la expulsión de Giovanny Sequera complicó sus planes. Los mexicanos demostraron personalidad para remontar pero Nicola Profeta igualó sobre el final desde los doce pasos.

Bandung.- El duelo con sabor latino en Bandung fue una continuación de la presentación de cada uno de los equipos en la primera jornada. Venezuela confirmó todas las buenas sensaciones que había sembrado durante su triunfo inicial ante Nueva Zelanda y México, que finalmente se quedó con un punto pese a haber jugado más de cincuenta minutos con un hombre de más, dejó señales de su carácter pero aún tendrá que responder algunas preguntas en torno a su funcionamiento.

La Vinotinto redondeó un gran primer tiempo en el que se adelantó rápidamente gracias al gol de Alejandro Cichero. El centro delantero, quien fue titular en este segundo cruce tras haber ingresado desde el banco en el primero, aprovechó sus 196 centímetros de altura y estampó el 1-0 parcial tras un preciso centro de Juan Arango.

Con la ventaja en el marcador, los venezolanos marcaron los tiempos del trámite desde los pies de Nicola Profeta y de Giovanny Sequera. Con un David Martínez que finalmente fue titular pero se fue reemplazado en el entretiempo tras una primera etapa en la que no tuvo demasiada participación, Sequera volvió a lucirse como una de las figuras del equipo. Incombustible, es una de las piezas claves en la estructura de Ricardo Valiño: es fundamental en la presión sobre la salida rival y determinante con sus diagonales para atacar espacios cuando su equipo tiene la pelota.

Fue justamente la expulsión de Sequera, quien un rato antes había forzado un error en la defensa mexicana en una jugada que David Martínez no pudo transformar en gol, a los 40 minutos la que modificó completamente el panorama. Con un jugador menos, Valiño reforzó el mediocampo y a México le costó quebrar el sistema defensivo que lideraron Luis Balbo y Yiandro Raap.

Pero México finalmente encontró la llave por intermedio de Stephano Carrillo, elegido como el jugador del partido. Con rasgos muy similares a Raúl Jiménez, Carrillo ganó en el área venezolana y celebró como suele hacerlo: haciendo el gesto típico de lanzar telarañas de Spiderman. Envalentonados, cinco minutos después fue Luis Ortíz quien remató desde larga distancia un violento remate que pegó en el palo izquierdo de Jorge Campos e infló la red para darle la victoria parcial a los norteamericanos.

Pero Venezuela reaccionaría de la mano de Nicola Profeta, quien en el arranque del segundo tiempo había estrellado un remate en el palo izquierdo.

Como Sequera, es un mediocampista todoterreno que marca y pisa el área rival. Sobre el final, el coraje venezolano para ir en busca del empate en inferioridad numérica tuvo recompensa: tras una infracción del arquero Paolo Bedolla, Profeta estampó el 2-2 y selló el empate que le sentó con mejor sabor de boca a Venezuela que a México.

«Fue un primer tiempo en el que teníamos neutralizado a México, no supo por donde llegar, la expulsión nos dejó muy mal parados. Pero en el segundo tiempo sacamos la garra, el sacrificio que tenemos, para empatar el partido.

Creo que fue un rendimiento muy bueno. Nunca bajamos los brazos, siempre con la mirada al frente. Tratar de anotar el segundo gol con una contra, una pelota quieta», explicó Profeta a FIFA después del partido.-fifa.com –