domingo, 23 junio 2024
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Estados Unidos no será un simple local en Copa América 

La selección de las barras y las estrellas asumirá la Copa América con un rol protagónico y en su lista preliminar de 27 jugadores, 23 de ellos militan en equipos top del viejo continente.

Estados Unidos ha dado a conocer su prelista de convocados para la Copa América 2024. El llamado de Gregg Berhalter ha sido de 27 jugadores (tendrá que descartar a uno en el citado final). Como ya es habitual, destaca una potente presencia de jugadores que militan en Europa: 23 de los jugadores se desempeñan en el Viejo Continente. 

De hecho, quedaron fuera de la nómina a Auston Trusty, titular con el Sheffield United de la Premier League, así como a Lennard Maloney, titular con Heidenhem de la Bundesliga alemana.

En la lista, únicamente hay cuatro elementos que militan en la MLS: Sean Johnson, portero del Toronto FC; Miles Robinson, defensa del Cincinnati; Shaq Moore, también defensor, del Nashville SC; y Timothy Tillman, mediocampista del LAFC. 

El actual campeón de la Nations League tiene claro que la Copa América es una vitrina sin igual para demostrar la evolución que han tenido en los últimos años, especialmente desde 2017, cuando quedaron fuera del Mundial de Rusia, pero eso fue tomado como una reconstrucción.

También llama la atención la ausencia de dos jugadores importantes en la Liga MX: Brandon Vázquez, delantero de Rayados de Monterrey, y Alejandro Zendejas, extremo del América.

Ambos jugadores han tenido convocatorias en el pasado, pero no fueron considerados por Berhalter para la cita más importante previa a la Copa Mundial de 2026, en la que Estados Unidos tendrá la localía del certamen junto a Canadá y México. 

La Copa América se trata, por lo tanto, de una prueba ideal para medir cuál es el alcance estadounidense real, porque en Concacaf su dominio viene siendo casi total desde 2021 (la última derrota ante México, en partido oficial, data de 2019, cuando el Tri ganó la Copa Oro).

Estados Unidos hoy tiene una variedad tan grande de jugadores que puede darse el lujo de dejar fuera a elementos competentes. Y sí, es verdad que hay pocos de la MLS, pero en cada caso se trata de futbolistas que pasan por un buen momento y que han reunido los méritos para tener su lugar aunque no jueguen en Europa. 

La caída en Semifinales de Copa Oro 2023, ante Panamá, fue un golpe duro para los estadounidenses, pero México, el campeón, no pudo refrendar la supremacía de Concacaf pues perdió la Nations League en una nueva final contra Estados Unidos (marzo pasado). Nunca los verdes han podido ser campeones de ese torneo.

La rivalidad conlleva comparaciones y, en el contexto actual, eso puede ser más doloroso que nunca: Estados Unidos no sólo tiene mejor presente, también ha procurado sentar las bases para tener un futuro superior al del Tri.

La base actual de la Selección Mexicana depende de la liga local, que puede ser fuerte en la región (como lo demuestran en la Concachampions), pero se queda corta cuando se habla de competencias de élite, las cuales están en Europa. Estados Unidos tiene mejor estrategia de exportación y así no hay modo de competirles: la distancia no es que se haya agrandado, es que se está volviendo insalvable.

Para México la ecuación no ha funcionado: confió por mucho tiempo en sus jugadores de experiencia y dejó de lado el recambio generacional. Hoy apuesta por esa renovación con la Copa América en puerta en una jugada de alto riesgo que no tiene sustento, en tanto no hay jugadores jóvenes que cuenten con el respaldo para encarar una cita de esa magnitud y los jugadores de recorrido han sido desplazados de manera repentina -lo claro era que había necesidad de un recambio, pero que debía darse de manera gradual; es decir, desde hace dos o tres años debió comenzar-. El vecino lo hace todo al revés y le funciona.