sábado, 2 de julio de 2022

El “Rey” sigue sorprendiendo en los entrenamientos

Félix Hernández cumplió su segunda salida de pretemporada y sus expectativas cada día van aumentando para hacer el equipo con los Bravos de Atlanta

North Port.- Dos salidas de pretemporada en febrero contra alineaciones integradas mayormente por jugadores de liga menor no garantizan que Félix Hernández vaya a empezar la temporada en la rotación de Atlanta. Pero sí han hecho válida la confianza que ha demostrado el venezolano luego de arribar al campamento de los Bravos con un contrato de liga menor y mucha incertidumbre.

“No hay que tirar duro para sacar a los bateadores”, dijo Hernández luego de ceder una carrera en 2.2 innings de labor en la victoria de los Bravos por 3-1 sobre los Cardenales el jueves en el CoolToday Park.

La decisión de Hernández de convertirse en un lanzador más fino que de poder ha sido cuestión de necesidad. El diestro de 33 años dejó hace mucho tiempo de ser el pitcher que promedió 226 ponches al año del 2009 al 2014. Desde el 2017, cuando hizo apenas 16 aperturas por los Marineros debido a dolencias en el hombro de lanzar, el veterano se ha distanciado cada vez más de su recta de cuatro costuras.

Ante la posibilidad de tenerle que poner un fin prematuro a su gran carrera, Hernández sabe que necesita comandar el sinker y mantener incómodos a los bateadores con su curva.

Por mucho que Hernández quisiera ser el lanzador de antaño, lo que más le interesa es evitar ser el serpentinero que fue durante los últimos tres años, tramo en el cual tuvo efectividad de 5.46 en 59 aperturas. El año pasado, hizo apenas 15 salidas debido a un tirón en un músculo lateral del costado derecho.

Por lo tanto, para Hernández, mantenerse en salud es más importante que adaptarse a ser un lanzador fino. El ganador del Premio Cy Young en la Liga Americana en el 2010 dice que se siente de lo mejor y se ha visto muy bien en 4.2 entradas de labor en dos salidas en la Liga de la Toronja, en las cuales ha permitido apenas una carrera.

Hernández retiró a cada uno de los últimos seis bateadores que enfrentó el jueves y terminó su salida de 49 lanzamientos con su cuarto ponche de la jornada. Los tres imparables que cedió fueron con dos outs en el primer inning.

Si continúa por ese camino, sería difícil que los Bravos dejaran pasar la oportunidad de pagarle apenas US$1 millón para incluirlo en la rotación. Pero dos aperturas en febrero aún no despejan las preocupaciones generadas por tres años de estadísticas preocupantes.

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