El esquema de despacho interdiario y la restricción durante cada semana de cuarentena en el estado Bolívar traen consigo la incertidumbre y el desorden alrededor de las gasolineras.

El confinamiento por la pandemia de COVID-19 ha servido de excusa al Gobierno nacional para disimular la escasez de gasolina en el país, el cual tiene una mayor incidencia en las regiones.

El estado Bolívar no escapa de esa realidad, y el sistema de despacho de manera interdiaria durante la semana de flexibilización ha generado la vuelta al caos que caracteriza las semanas y los meses previos a la medida de venta del combustible a precio internacional y un tope al despacho subsidiada, en el marco de una importación de gasolina desde Irán.

El domingo 5 de julio fue el último día disponible para el despacho de combustible, tanto en estaciones de servicio subsidiadas como dolarizadas. En estas últimas hubo protestas simultáneas en vista de que los cuatro días de cola no fueron suficientes.

   
Los funcionarios militares se quedaron sin respuesta: detrás de las medidas restrictivas se esconde un desabastecimiento que se agudiza con las sanciones | Fotos Jhoalys Siverio

La mayoría de los conductores se formó en fila desde el jueves, la intención era abastecerse el viernes, pero el combustible no alcanzó y decidieron quedarse hasta el domingo.

“Yo venía de Upata y tenía que viajar a La Paragua. No tenía cómo llegar hasta mi casa”, manifestó Octavio Suárez quien pasó tres días en cola.

Entre los miles de conductores en Ciudad Guayana que no pudieran abastecerse de gasolina, ni siquiera pagándola a precio dolarizado, estuvo Jenny. Su vehículo quedó completamente sin combustible, tenía que ser empujado mientras avanzaba la cola. Pudo regresar a su casa gracias a que otro chofer le regaló algo de gasolina.

José Escalona, médico nefrólogo, fue otro de los afectados, quien durante esos cuatro días en cola no pudo surtir de gasolina a su vehículo.

“Tengo cuatro días que no he ido a trabajar por estar haciendo la cola, como un ciudadano cualquiera. El comandante de la bomba nos sugirió que nos organizáramos y marcáramos los carros. El viernes a las 8:00 de la noche lo hicimos, hasta Residencias Caroní Plaza había 280 carros”, relató Escalona.

Ese domingo pasaron 240 vehículos, pero la mayoría no eran de los que estaban en cola. Afectados denunciaron que los funcionarios militares permitieron que estos se abastecieran de primeros, a cambio de pagos de 10 dólares adicionales.

Estas irregularidades generaron una protesta la avenida Atlántico. Lo mismo ocurrió en la estación de servicio Rosa Bela y en la San Rafael.

Límite para priorizados

Ni los conductores de sectores prioritarios o con salvoconducto se salvan de la crisis por el desabastecimiento de gasolina.

La estación de servicio Trébol, adyacente al Centro Comercial Biblo’s, en Unare, está destinada para médicos, funcionarios y personas con salvoconducto, para estos últimos solo hay cupo para máximo 40 vehículos, el resto queda por fuera. El sábado pasado Hidrobolívar tenía 10 carros en cola, solo le permitieron abastecer a cinco.

   
El despacho interdiario durante la flexibilización y el corte del suministro en la cuarentena generan una incertidumbre que desemboca en el desorden alrededor de las gasolineras

Aunado a ello, los conductores deben hacer cola en el estacionamiento frente a lo quedó de la antigua Koma, hasta que sean marcados y reciban la orden de ir a la bomba. Cuando los carros llegan a la estación, se encuentran con otros a quienes les surten sin haber estado en cola.

Esta semana de cuarentena radical solo se despachará 20 litros de gasolina a sectores priorizados o con salvoconducto. La medida la aplican bajo el argumento de hacer que los ciudadanos acaten el confinamiento, decisión que genera mayor aglomeración de vehículos y complicaciones al momento de reabrir las estaciones.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos emitió “una orden que podría permitir el decomiso de todo el combustible a bordo de cuatro tanqueros que se dirigen a Venezuela”.

Estas embarcaciones transportan alrededor de 1,1 millones de barriles de gasolina.

“Este anuncio se presenta luego de que los capitanes de cinco buques con bandera iraní, que entregaron alrededor de 1,5 millones de barriles de gasolina y aditivos para refinación al gobierno de Maduro, entre mayo y junio del presente año, fueron incluidos en la lista de la Oficina de Activos Extranjeros del Tesoro estadounidense (OFAC)”, reseñó France24.