Comerciantes informales del mercado de Chirica protestaron frente al mercado para denunciar la confiscación de mercancía y el desalojo de sus puestos de trabajo por parte de las FAES.

@mlclisanchez

Más de 2.000 comerciantes informales protestaron frente al mercado de Chirica, junto al semáforo de la ruta 1 de Vista al Sol en San Félix para exigir al gobernador del estado Bolívar, y al alcalde del municipio Caroní, Tito Oviedo, que presenten un plan que proteja a los comerciantes desalojados durante la cuarentena para evitar la expansión del Covid-19, en un país que ya tiene hasta este 25 de marzo, 91 casos confirmados y para la devolución de la mercancía confiscada. A la manifestación acudió la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) en dos tanquetas.

    La manifestación se debe a que funcionarios de las FAES desalojaron a aproximadamente 2.500 comerciantes informales además de confiscar su mercancía desde hace dos días | Fotos cortesía



“La mercancía quedó robada y ahí nadie dio la cara, hay muchas personas perjudicadas que quedaron sin nada”, afirmó un comerciante 


Comerciantes temen que ante un desalojo, el Gobierno no tenga un plan de reubicación y reparación de daños materiales | Fotos William Urdaneta

La manifestación de este miércoles se debe a que funcionarios de las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) desalojaron a aproximadamente 2.500 comerciantes informales y, además confiscaron su mercancía hace dos días sin obtener explicación alguna o apoyo por parte de la Alcaldía municipal de Caroní. Los abusos perpetrados por las fuerzas policiales parecen ser un patrón durante la cuarentena. Funcionarios utilizan la cuarentena como patente de corso para violar los derechos fundamentales de las personas, derechos que deben ser protegidos aun durante un Estado de alarma, tal como versa la Constitución venezolana.

“Lo que queremos es hacer presión, que vea que el pueblo está necesitado, imagínate cómo está el país ahorita, y dejan a esas más de 2 mil personas desempleadas, es fuerte”, lamentó el comerciante Samuel Montaño.

En un principio, según declaraciones, las FAES pretendían confiscar medicina en el mercado de Chirica, pues los comercios informales no están autorizados para venderlas según la Ley del Medicamento y la Ley del Ejercicio de la Farmacia, sin embargo, no fue medicina lo único que confiscaron. Montaño informó que también se llevaron rubros alimenticios. “Ellos no se llevaron solo eso, se llevaron arroz, harina, todos los toldos, hasta dólares, había personas que tenían dólares guardados y eso también se lo llevaron, se les perdió. Yo no sé hasta dónde el gobernador está al tanto de eso”, además agregó que “se llevaron todo lo que consiguieron a su paso”. 

Además, el comerciante alertó que no hubo presencia de ningún fiscal del Ministerio Público avalando la confiscación de la mercancía. Montaño opina que las fuerzas especiales utilizaron las labores de saneamiento del domingo 22 de marzo y la confiscación de medicinas este lunes como una excusa para confiscar otros productos. “Ellos iniciaron con la limpieza, después de eso empezaron a romper depósitos y a entrar arbitrariamente”, informó.

El comerciante subrayó que el alcalde del municipio Caroní, Tito Oviedo, no se ha comunicado directamente con los buhoneros para llegar a un acuerdo sobre qué puede hacerse durante la cuarentena para proteger sus ingresos. “Él no nos ha dado la cara, no ha hablado con nosotros ni nos ha dicho qué es lo que va a hacer, si nos va a reubicar, dónde nos va a acomodar, qué proyecto tiene, nada”.

Sobre las labores de limpieza y desinfección, el comerciante manifestó indignado que “ellos no limpiaron, ellos echaron agua y dijeron que limpiaron, hoy está igual de sucio”. Ellos hicieron lo que nosotros ya hacemos, tenemos una organización para eso. Aquí se paga un aseo, se compra una cisterna de agua y se lava eso con dos o tres cisternas de agua”. 

Las declaraciones apuntan a que las FAES, la Gobernación y la Alcaldía del municipio Caroní utilizaron la contingencia para desalojar a los buhoneros del mercado de Chirica que congestionaban el tránsito del lugar sin un plan de reubicación y reparación por los daños materiales ocasionados. “No nos han dado la cara, no han hablado con nosotros”, informó el comerciante.

Un acuerdo

En el transcurso de la tarde, Montaño, quien representa los intereses de los comerciantes informales en el centro de compras, informó que logró llegar a un acuerdo con la Guardia Nacional para laborar por el lado del estacionamiento. “Para trabajar hasta las 2:00 pm y dejar la calle libre por los momentos”, destacó.

Sobre las mercancías confiscadas no se atisban devoluciones o reparaciones, “la mercancía quedó robada y ahí nadie dio la cara, hay muchas personas perjudicadas que quedaron sin nada”.