Médicos y enfermeras del Hospital Uyapar calificaron de injusta la detención y exigieron la renuncia de la directora del centro asistencial por permitir que el personal cumpla con sus labores sin proveerles insumos de protección y medicinas.

@mlclisanchez

Médicos y enfermeras del Hospital Uyapar protestaron a las afueras del centro asistencial por la detención del médico residente de sala de parto Manuel Fuenmayor y la licenciada en enfermería Mariela Tempo.

El arresto ocurrió el jueves a la 1:00 de la tarde. El médico fue acusado por el presunto robo de un blíster de pastillas de la farmacia del centro de salud. Sus compañeros de trabajo aseguran que el medicamento es de su propiedad.

“Ellos ayudan a las personas de bajos recursos con medicamentos, no son ladrones. Si un paciente no tiene en el momento tratamiento, ellos colaboran con su propio stock”, explicó una enfermera que prefirió mantener su nombre en reserva. “Él tiene esos medicamentos porque a veces trabaja de noche, y en farmacia no entregan ciertos medicamentos en ese turno, tenemos que tener eso para atacar la emergencia”.

La licenciada Mariela Tempo fue acusada por la autoridad del hospital del presunto robo de cuatro jeringas.

Los trabajadores de la salud calificaron el hecho de injusto e informaron que, en ocasiones muchos se ven obligados a tomar medicinas y otros insumos del centro médico para tratarse, porque al personal sanitario que ahí labora se le niega el tratamiento tanto para COVID-19 como para otras enfermedades.

Sin tratamiento

“No tenemos recursos para hacernos exámenes de laboratorio, rayos x, tratamiento… entonces uno va a los consultorios y no se nos pasa consulta, y eso que somos personal de aquí. No te puedes llevar ni una jeringa porque te acusan de ladrón”, dijo la empleada.

La mayoría del personal sanitario debe tratarse en casa con medicina natural porque no cuenta con el apoyo de la institución. Denuncian que pese a trabajar en condiciones críticas siguen recibiendo 400 mil bolívares de salario.

   
“La mayoría del personal está contagiado de COVID y solo te mandan para tu casa, no te pueden dar el medicamento aquí”, manifestó una de las enfermeras | Fotos William Urdaneta | Archivo

“Tengo familiares enfermos y no me dan ni siquiera una pastilla para darle a mis hijos, o para mí que también me dio COVID. No nos hicieron la prueba. A mi compañera (Tempo) se la llevaron presa porque se llevó unas jeringas para tratar en casa a sus hijos que tienen COVID, es injusto que nos hagan esto”, expresó la enfermera Yenni Cedeño.

El personal exige la renuncia de la directora del hospital, Yaritza Rodríguez, por permitir que médicos y enfermeras laboren en condiciones críticas, sin insumos de protección, tratamiento, ni pruebas diagnósticas.

“Nos ven y nos patean, nos humillan. A mí me detuvieron por cuatro jeringas, me cuestionaron por qué no las pedí. Yo sí se las pedí, pero para nosotros nunca hay nada”, expresó Miriam Zuleta, del laboratorio.

La afectada contó que tuvo una infección y no autorizaron su reposo ni le suministraron tratamiento. “Todo es COVID, y aunque tengas síntomas te obligan a trabajar, como si fuera una gripecita. Te arriesgas tú, arriesgas tu casa y a tu comunidad”, afirmó.

El personal aprovechó el espacio para reclamar salarios dignos y el beneficio de las cajas del Comité Local de Abastecimiento y Producción (CLAP).

Sobrecarga de trabajo sin beneficios

La crisis hospitalaria por la que atraviesa Venezuela desde hace por lo menos cuatro años, llevó a la reducción de personal sanitario tanto en el sector público como en el privado. Durante la pandemia por COVID-19 la cifra se redujo aún más.  

En el Hospital Uyapar, cuando antes había cinco enfermeras por servicio, hoy hay una. El personal informa que una enfermera, a veces, debe atender hasta 100 pacientes dependiendo del área. En Obstetricia, una sola enfermera atiende 40 pacientes.

“Nos explotan en dos, tres servicios. Te tienes que multiplicar para cubrir la falta, la mayoría del personal está contagiado de COVID. Solo te mandan para tu casa, no te pueden dar el medicamento aquí”, manifestó una enfermera que pidió no ser identificada.

   
“Tengo compañeras que aún con fiebre vienen y laboran, porque si se van de reposo están botadas”, informó una enfermera que solicitó permanecer en el anonimato

La empleada informó que al personal se le quitó el beneficio de las cajas de alimentación y de las horas de contingencia. “Nosotros queríamos que nos dieran al menos alimento porque estamos trabajando sin descanso, nos quitaron el beneficio, no es justo”, dijo. Destacó que el personal debe trabajar aún con malestar porque si solicitan reposo son despedidos.

El personal solicita que se activen los equipos para laboratorio y rayos x, “son muchos los que necesitamos hacer hematologías para saber si tenemos o no COVID, no tenemos para pagarlo en centros asistenciales privados”, destacó Argenis Alcalá.

Trabajadores de la salud de los hospitales centinelas Uyapar, Dr. Raúl Leoni y Ruiz y Páez han denunciado, desde el inicio de la pandemia, que no reciben la dotación adecuada de insumos de bioseguridad y que no se les garantizan condiciones mínimas para cumplir con sus laborares. Hasta ahora no han sido escuchados.

Han reportado, incluso, un deficiente protocolo de desinfección porque los hospitales no reciben suficientes productos de limpieza.

Ante la falta de insumos de bioseguridad, los trabajadores de la salud en estos recintos elaboran mascarillas de tela para trabajar durante la semana, aunque esto está contraindicado para médicos y personal de enfermería. Desde estos hospitales reportan una cantidad considerable de personal contagiado con COVID-19.

Por esta razón son claves las acciones de la sociedad civil que tienen como objetivo reunir y entregar dotación de material de bioseguridad a médicos, enfermeras y personal sanitario.

Para el 9 de septiembre, Médicos Unidos reportó en su cuenta de Twitter 150 trabajadores de la salud fallecidos en Venezuela con sintomatología de COVID-19 hasta esa fecha.