La Corte Penal Internacional es un órgano judicial que puede juzgar a individuos acusados de cometer genocidio, crímenes de guerra y de lesa humanidad. Actualmente se encuentra investigando las denuncias recibidas contra Maduro por violaciones de derechos humanos.

El presidente de facto, Nicolás Maduro, ofreció este viernes una rueda de prensa con medios internacionales para explicar el recurso introducido ante la Corte Penal Internacional (CPI), en el cual denuncian que las sanciones de Estados Unidos en su contra son una violación a la legislación internacional.

Jorge Arreaza, ministro de Relaciones Exteriores, llevó un documento a La Haya ya que consideran que las medidas tomadas por el país norteamericano son crímenes de lesa humanidad. “Entregamos a la fiscal de la Corte Penal Internacional una rigurosa remisión y denuncia por crímenes de lesa humanidad contra funcionarios de EE UU, por las medidas coercitivas unilaterales”, publicó el ministro en su cuenta Twitter.

Maduro aseguró que esto fue un paso necesario para pedir justicia ante el mundo. “No nos quedó otra opción que buscar la justicia internacional. Clamamos justicia por el respeto al derecho internacional, a la legalidad mundial”, manifestó.

“Ya basta de sanciones, bloqueos criminales, ataques contra el pueblo de Venezuela”, añadió. Además, resaltó que el país no puede funcionar con normalidad porque tiene congeladas sus cuentas bancarias en el mundo, impidiéndoles la compra de medicinas, comidas y otros recursos.

Actualmente, la CPI estudia un caso que presentaron seis países contra la dictadura venezolana en 2018, por haber cometido crímenes de lesa humanidad en el contexto de las manifestaciones del 2017.

Al régimen de Maduro se le ha denunciado ante distintos órganos internacionales por la violación de derechos humanos. Casos como el asesinato de José Albán, la detención arbitraria del periodista Luis Carlos Díaz, la cantidad de civiles asesinados por las fuerzas represivas durante las manifestaciones, los constantes ataques en contra de los medios de comunicación, la persecución sistemática a los diputados de la Asamblea Nacional, evidencian la manera de operar de la dictadura y contradice esta denuncia de Maduro ante la CPI.

Maduro insiste en dialogar

Durante su discurso, Maduro volvió a mencionar que está dispuesto a tener un diálogo abierto y sincero con Donald Trump, presidente de Estados Unidos. “La mejor forma de resolver este conflicto es hablando. Pero tiene que hacerlo con quien lleva las riendas de Venezuela. Aquí estamos dispuestos para el diálogo, la conversación y el entendimiento”, alegó.

Además, considera que es importante la participación de otras naciones del mundo para que se pueda establecer una mesa de negociación con la oposición, con el objetivo de encontrar una solución al conflicto político.

“Es público que le hemos propuesto al Gobierno argentino que participe en un conjunto de acciones para el diálogo nacional de Venezuela. Se lo hemos hecho partícipes a otros gobiernos. A los de España, de México, de Panamá. Un diálogo inclusivo y soberano para que Venezuela se ponga de acuerdo en función de fortalecer la democracia”, concluyó.

No se guardó nada contra Guaidó

Maduro aprovechó la ocasión para amenazar al presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, con una futura detención por violar en dos oportunidades la prohibición de salida del país impuesta en su contra.

“El día que los tribunales de la República den el mandato de detener al señor Juan Guaidó por todos los delitos que ha cometido, ese día Guaidó va a la cárcel, ten la seguridad. Ese día no ha llegado, pero llegará”.

También se le preguntó por el arresto de Juan José Márquez, tío de Guaidó, que lo acompañó durante su gira internacional. “Es un problema de la justicia venezolana. Pregúntele todas las preguntas que tenga al fiscal general y al tribunal. No es un problema en el que yo tenga que opinar”, respondió.

Las autoridades venezolanas detuvieron a Márquez por supuestamente portar explosivos en el vuelo que provenía de Lisboa. Sin embargo, Augusto Santos Silva, ministro de Exteriores de Portugal, afirmó que estas acusaciones no tienen ningún sentido ya que la seguridad portuguesa hubiese detectado alguna irregularidad de esta magnitud. Asimismo informó que una investigación será realizada para evaluar lo sucedido.

Como respuesta, la oposición lanzó una alerta internacional, asegurando que esto es una represalia por el éxito de Guaidó en su gira internacional. Sus aliados democráticos del mundo también han rechazado este hecho que estuvo enmarcado por agresiones contra políticos, civiles y prensa que esperaban el regreso de Guaidó al país.