La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza traza la ruta por la que entra el mercurio a Venezuela, recurso indispensable para la explotación del oro en el sur del estado Bolívar.

La extracción a toda máquina del oro sin la tecnología adecuada involucra otro factor que puede traer graves consecuencias tanto para el medio ambiente como para los humanos: el mercurio.

Así lo establece la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN por sus siglas en inglés) en su nuevo informe acerca del tráfico de mercurio demandado por la actividad extractivista.

Alrededor del mundo entre 10 y 20 millones de personas se dedican a la extracción del oro y la mayoría utiliza con frecuencia el mercurio. Según la IUCN, 838 toneladas de mercurio fueron liberadas al aire en 2015 por el sector aurífero, convirtiéndolo en el principal emisor de mercurio en el medio ambiente.

   

Según el informe de la IUCN, desde 2008 no se reportan exportaciones legales de mercurio desde Guyana | Foto IUCN

En el caso de Venezuela, el mercurio es el principal recurso utilizado en las minas del sur del estado Bolívar para la extracción masiva e ilegal del oro, trayendo como consecuencia la contaminación del agua, aire, e incluso, de personas, significando un golpe para su salud.

En un artículo para Provea, escrito por el biólogo y coordinador de Clima 21, Alejandro Álvarez, se lee que “los niveles más altos de este elemento se han medido en los sitios donde se procesa el mineral de oro. Por ello, no es de extrañar que los trabajadores de esos lugares tengan en sus cuerpos niveles muy altos de mercurio, llegando a estar entre los más elevados del mundo”.

Además, indica que esto se extiende fuera de las zonas mineras, afectando principalmente a las comunidades indígenas situadas en los ríos Paragua, Caroní, Caura y Orinoco. Estos casos de intoxicación provienen principalmente del consumo de peces que han acumulado compuestos tóxicos derivados del mercurio.

Sin embargo, las actuaciones del gobierno de Nicolás Maduro profundizan mucho más esta situación. El Ministerio del Poder Popular de Desarrollo Minero Ecológico, a través de la Gaceta Oficial extraordinaria N° 6.526 publicada el miércoles 8 de abril, determinó las áreas geográficas en las cuales la Corporación Venezolana de Minería, S.A. (CVM) puede ejecutar actividades mineras para la explotación del oro y diamantes en el Arco Minero del Orinoco.

Justamente estas zonas estratégicas son áreas fluviales vitales para el Amazonía conformadas por los ríos Caura, Cuchivero, Aro, Yuruari, Cuyuní y Caroní.

Esta medida fue tomada con el objetivo de seguir aprovechándose de los recursos minerales existentes en el sur de Bolívar ya que significa un sustento para el gobierno de facto de Nicolás Maduro, y además, no mide el daño a gran escala que está generando en el medio ambiente.

La ruta del mercurio

El reporte de la IUCN traza el camino por el que se contrabandea el mercurio por Latinoamérica. Guyana sirve como principal exportador, ya que de allí sale hacia Brasil o Venezuela.

Esta ruta fue confirmada por varios transportistas que hacen las rutas de envío e indicaron que llegan hasta Boa Vista (Brasil) con bus o taxi. Luego, de allí pasan cierta cantidad a Venezuela por la frontera.

Otra ruta confirmada es una que va directamente desde Guyana hasta Venezuela a través de vías aéreas, marítimas, o con parada en Etheringbang, un puesto fronterizo guyanés en medio de la selva en la frontera venezolana y separada solo por el río Cuyuní.

El fin último es que este mercurio le llegue a los mineros ya que es el único recurso que tienen a la mano para producir oro, y por ende, un sustento para su vida. Venezuela no cuenta con los equipos requeridos para cambiar los métodos de extracción que dependen del mercurio, por lo que este recurso se vuelve indispensable.