Retardos procesales y violaciones al debido proceso han marcado el calvario judicial del ferrominero acusado del homicidio de un trabajador en el portón principal de la estatal en 2011.

El juicio del trabajador de Ferrominera Orinoco, Rodney Álvarez, se desarrolla esta semana con la presentación de testigos, entre ellos, el secretario general del Sindicato de Trabajadores de Ferrominera Orinoco, Rubén González, y expertos del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc).

El trabajador aguardaba por la audiencia de juicio desde febrero, antes de la llegada de la COVID-19 en Venezuela.

Fuentes cercanas a Álvarez señalaron que los expertos estuvieron en contra del trabajador durante el análisis del video, aun cuando es inocente y no hay pruebas en su contra. “Todo eso se tumba, porque son cosas incoherentes que no tienen validez”, dijo uno de los entrevistados.

Álvarez fue detenido y acusado de asesinato en junio del 2011, luego del homicidio del obrero Renny Rojas en los portones de Ferrominera Orinoco, mientras se realizaba una asamblea. Trabajadores desde ese entonces han señalado a Héctor Maicán, representante de la Federación Bolivariana de Trabajadores y amigo del exgobernador de Bolívar, Francisco Rangel Gómez, como el responsable del suceso.

Armando Guerra, miembro del Comité en Defensa de Álvarez, considera que la presión internacional y las solicitudes de la Organización Internacional del Trabajo para la liberación de Álvarez ha generado el apremio para acelerar su caso en estas dos semanas. “Hay que llamar a mantener la solidaridad y la presión nacional e internacional”, dijo.

La defensa cree que las muchas audiencias tratan de desgastar económicamente al abogado dado los costos que se deben pagar para trasladarse desde Maracay hasta Caracas. La escasez del combustible obliga a pagar 70 dólares por cada pasaje. “¿De dónde sacas esa plata?”, preguntó.

Guerra señaló que, pese a las pésimas condiciones de reclusión, el estado delicado de salud y el retardo procesal de nueve años el trabajador está con sus convicciones fuertes. “El mantiene su posición de que es inocente”, comentó.

Libertad plena

Además de González, el trabajador Argenis Romero fue otro de los testigos que atestiguaron este jueves vía telefónica. El secretario general comentó que su declaración fue la misma a la que viene manteniendo desde 2011. “Maicán saca la pistola, hace dos disparos y se los da a su compañero Renny Rojas”, relató.

González solicitó que le den la libertad inmediata. “Justicia tardía no es justicia, pero que lo suelten”, expresó. Para el miércoles se espera que dos empleados más declaren en tribunales.

Álvarez, recluido en el centro penitenciario El Rodeo II de Miranda, está en condiciones delicadas de salud. El trabajador sufre de sinusitis, dolores de cabeza continuos y tiene lesionado el brazo derecho. Además de esto, el centro de reclusión le brinda comida de baja calidad y en insuficientes porciones.

El ferrominero tiene tres niños con edades de 14, 12 y 11 años las cuales prácticamente no conoce. “¿Hasta cuándo lo van a tener allí sin ninguna prueba?”, preguntó Yanitza Rodríguez, madre del trabajador, en entrevista con Correo del Caroní, días antes de que se retomara el juicio. Reclamó por condiciones justas de juicio para que su hijo fuera liberado.

En un comunicado, la Intersectorial de Trabajadores de Guayana solicitó al presidente del Tribunal Supremo de Justicia, Maikel Moreno, que terminen con la injusticia de tener a Álvarez más de nueve años preso. Pese que la Comisión de Encuestas de la OIT recomendó su liberación en 2019, esto todavía sigue sin ser tomada en cuenta.

JSN Megazine 2 is designed by JoomlaShine.com | powered by JSN Sun Framework