El Embajador de Buena Voluntad de Unicef estuvo en la frontera Brasil-Venezuela, en donde se reunió con niños, niñas, adolescentes y familias venezolanas vulnerables, así como de las comunidades de acogida.

El Embajador de Buena Voluntad de Unicef, Liam Neeson, instó a la comunidad internacional a aumentar su apoyo a los niños y niñas refugiados y migrantes de Venezuela que necesitan ayuda en América Latina y el Caribe, según informó la ONG.

El actor se ha hecho eco de esta petición después de concluir una visita de cuatro días a la región fronteriza brasileña con Venezuela, donde se ha reunido con niños, niñas, adolescentes y familias venezolanas vulnerables, así como de las comunidades de acogida.

Unicef ha advertido que los países de América Latina y el Caribe acogen en la actualidad un estimado de 3,9 millones de migrantes y refugiados venezolanos, en lo que se ha convertido en uno de los flujos migratorios “más grandes del mundo”; y de que este año se espera que más de 1,9 millones de niños y niñas necesiten ayuda, incluidos migrantes venezolanos y de las comunidades de acogida.

“He hablado con familias venezolanas que han cruzado la frontera, muchas de ellas con niños y bebés”, explicó Neeson, quien aseguró que están “exhaustos, son vulnerables y siguen en estado de shock tras haberlo dejado todo atrás”.

Neeson subrayó que vio “esperanza” en los ojos de los niños migrantes y refugiados que “están aprovechando todas las oportunidades a su alcance para aprender en un ambiente seguro, crecer sanos y reconstruir sus vidas en Brasil”. “Como padre, se me rompe el corazón cuando escucho sus historias”, dijo.

El actor viajó al cruce fronterizo en Pacaraima donde, a su llegada, los venezolanos reciben información sobre solicitudes de asilo y permisos de residencia, además de vacunas, en caso de ser necesario.

En Boa Vista, Neeson visitó uno de los refugios más grandes para venezolanos en Brasil. Más de mil personas, la mitad de ellas niños y niñas, viven actualmente en este lugar donde Unicef y sus aliados proporcionan ayuda humanitaria que incluye educación, servicios de protección a la infancia, salud y nutrición, así como servicios de agua, higiene y saneamiento.

El Embajador de Buena Voluntad de Unicef participó en actividades recreativas y educativas destinadas a preparar a niños, niñas y adolescentes para su integración en las escuelas brasileñas.

En medio de la creciente xenofobia hacia los refugiados y migrantes venezolanos en América Latina, Neeson participó en un campamento extraescolar que reúne a adolescentes venezolanos y brasileños para facilitar el entendimiento mutuo y fomentar la amistad a través de actividades deportivas y culturales.

Durante su visita a Brasil, el actor vio el “poder” de los venezolanos y brasileños cuando se reúnen y conviven. “Me ha recordado a mi experiencia durante el conflicto en Irlanda del Norte, cuando fui testigo de cómo niños católicos y protestantes se hicieron amigos y rompieron la barrera del miedo y la incomprensión”, comentó.

Por su parte, el director regional de Unicef para América Latina y el Caribe, Bernt Aasen, resaltó que una de las medidas “clave” para evitar que la crisis migratoria de Venezuela se intensifique “es invertir en los niños, niñas y jóvenes venezolanos para estimular su potencial”.

“Más allá de la ayuda vital, ahora es fundamental garantizar que los niños y niñas migrantes se integren en los sistemas de educación, salud y protección de los países de acogida. Si se les da esta oportunidad, algún día serán quienes formen una región más estable y próspera para todos”, explicó Aasen.

Este año, Unicef ha hecho un llamamiento de 57,6 millones de euros para atender las necesidades de, aproximadamente, 633 mil niños, niñas y adolescentes afectados por la migración desde Venezuela. Esto incluye a los niños migrantes y a aquellos que viven en comunidades de acogida de seis países latinoamericanos, como Brasil.