El controvertido ex militar de 63 años será el primer presidente de extrema derecha en Brasil tras el final hace 33 años de la última dictadura militar (1964-1985).

Río de Janeiro.- El ultraderechista y "antisistema" Jair Bolsonaro sacudió este domingo los cimientos de Brasil al ser elegido presidente tras años de crisis en el gigante sudamericano.

Bolsonaro, un controvertido ex militar de 63 años, ganó la segunda vuelta de las elecciones presidenciales con el 55,13 por ciento de los apoyos, en una elección marcada por el enfado de millones de brasileños tras años de escándalos de corrupción y el descrédito de las viejas élites políticas.

El izquierdista Fernando Haddad obtuvo el 44,87 por ciento, según el escrutinio oficial al más del 99,99 por ciento de los votos válidos.

Bolsonaro será el primer presidente de extrema derecha en Brasil tras el final hace 33 años de la última dictadura militar (1964-1985). "Cambiaré el destino del país", dijo Bolsonaro después de que se conociera su victoria. "No se podía seguir 'flirteando' con el socialismo, el comunismo, el populismo y el extremismo de izquierda".

Muchos de sus compatriotas ven al nuevo jefe de Estado, calificado como el "Donald Trump brasileño" por su agresivo discurso nacionalista, como un peligro para la democracia en la economía más grande de América Latina. Entre varios otros escándalos, el presidente electo es polémico por sus insultos a mujeres, negros y homosexuales, y por sus elogios de la tortura y de la dictadura.

"Nuestro Gobierno será constitucional y democrático", dijo Bolsonaro en su primer discurso transmitido en las redes sociales, casi el único espacio en el que se expresa públicamente después de haber sido acuchillado a comienzos de septiembre durante un atentado ocurrido en plena campaña electoral.

El actual presidente, Michel Temer, llamó por teléfono a su sucesor para felicitarlo. "A partir de mañana iniciaremos la transición", escribió Temer en Twitter. Bolsonaro asumirá el cargo el 1 de enero.

“No tengan miedo”, dijo Haddad

Haddad reconoció su derrota en una breve comparecencia en su sede de campaña en la metrópoli Sao Paulo, y llamó a defender la democracia. "Vivimos un periodo en el que las instituciones son colocadas a prueba en todo instante", dijo el político de 55 años del Partido de los Trabajadores (PT). "No tengan miedo", expresó a los seguidores de su partido.

El heredero de Luiz Inácio Lula da Silva llegó a la segunda vuelta impulsado por la alta popularidad del carismático ex presidente, pero cargó con el lastre de los casos de corrupción atribuidos al PT en el marco de la megacausa "Lava Jato" ("Lavado de autos").

Lula, celebrado por haber sacado a millones de personas de la pobreza durante sus dos mandatos (2003-2010), cumple una pena de cárcel de 12 años por cargos vinculados con "Lava Jato".

Bolsonaro llega a la presidencia impulsado por el voto de protesta de millones de brasileños hastiados de las revelaciones de corrupción, la crisis económica y la ola de violencia que castiga en los últimos años al país. El atentado que sufrió el 6 de septiembre lo ayudó en parte a cimentar su popularidad. Su ausencia en los debates y en las calles la compensó con su presencia masiva en las redes sociales. Más de 147 millones de brasileños estaban llamados a las urnas en la elección más grande de América Latina.

Brasil sumida en grave crisis institucional

Brasil está sumido desde 2014 en una grave crisis institucional por los casos de corrupción destapados sobre todo por "Lava Jato".

A ello se suman los efectos de una dura recesión, que condujo a una contracción del 7 por ciento del producto interno bruto (PIB) entre 2015 y 2016, y una ola de violencia e inseguridad. En 2017 fueron asesinadas más de 63.000 personas en el país.

Bolsonaro cosechó apoyos en amplios sectores de la población, incluso entre votantes más moderados, con su agresivo discurso contra las élites políticas y sus promesas de mano dura para combatir el crimen.

"Su propuesta que más me gusta es la de la seguridad. Hoy en día no puedes salir en Río de Janeiro sin miedo a ser asaltado", dijo a dpa Leandra Nascimento, una muchacha negra de 22 años, que acudió después de votar a celebrar frente a la casa de Bolsonaro en Barra da Tijuca, en la zona oeste de Río.

"Él es el único candidato que está preparado para cambiar el país y que no recibió sobornos", consideró por su parte Kelly Barreto, de 33 años. "Sacar del poder a la mafia del PT será un gran comienzo", agregó.

Llamada de Trump y saludos en América Latina

Uno de los primeros líderes internacionales en comunicarse con Bolsonaro fue el estadounidense Donald Trump, según contó el nuevo presidente de Brasil. "Fue un contacto bastante amigable", señaló Bolsonaro en Facebook.

El Gobierno socialista de Nicolás Maduro en Venezuela, por su parte, saludó a Bolsonaro con un llamado al diálogo. "El Gobierno bolivariano aprovecha la ocasión para exhortar al nuevo presidente electo del Brasil a retomar, como países vecinos, el camino de las relaciones diplomáticas de respeto, armonía, progreso e integración regional, por el bienestar de nuestros pueblos", señaló el Gobierno de Caracas. Venezuela ha sido frecuente blanco de los ataques de Bolsonaro.

También otros Gobiernos de la región felicitaron a Bolsonaro tras su elección, entre ellos los de México, Argentina, Perú, Paraguay y Colombia. "Deseo que trabajemos pronto juntos por la relación entre nuestros países y el bienestar de argentinos y brasileros", dijo el presidente argentino, el conservador Mauricio Macri en Twitter.

También el chileno Sebastián Piñera saludó a su próximo homólogo en la misma red social y lo invitó a visitar Chile. Piñera fue el único líder regional que se había expresado de forma amable sobre Bolsonaro antes de la elección.