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Con actos religiosos y culturales cerraron las actividades conmemorativas de los 50 años de Canaima como parque nacional.
Natalie García Fotos William Urdaneta (Enviados especiales)
Con un sentido homenaje a la naturaleza y a la cultura pemón culminó la celebración del 50 aniversario del Parque Nacional Canaima. Luego de una semana de actividades, la comunidad asistió masivamente al acto conclusivo en el que hubo bailes, cantos y el manifiesto de querer seguir avanzando en pro de la conservación.
Este 12 de junio se cumplió exactamente medio siglo del Decreto 770 que nombró a la zona como parque. A raíz de esta figura jurídica, la vida de los indígenas cambió y se inició un camino hacia el desarrollo de turismo con una óptica más ecológica.
Durante los actos de ayer hubo muchas opiniones sobre el futuro de Canaima, no sólo como parque con su extensión de 3 millones de hectáreas, sino también como comunidad que se ha ido expandiendo sin la planificación adecuada.
Este cuestionamiento, la necesidad imperiosa de limitar la acción del hombre y la obligación de resguardar el acervo cultural fueron temas recurrentes en la misa de acción de gracias, la ofrenda floral en el busto de Simón Bolívar y los actos en la casa comunal.
Variedad local La programación cultural estuvo marcada por las actuaciones de la Orquesta Sinfónica de Canaima, el Coro Kanaima, el grupo cultural Kanaimö y Danzas Folclóricas Tuaiwa, procedentes de la comunidad de Santa Marta en las proximidades de Kamarata, dentro del hermoso parque. Estos últimos dejaron a todos atónitos con sus dramatizaciones de leyendas pemón.
La orquesta sinfónica también hizo lo propio acompañada de una invitada especial, Nurluis Rodríguez, estudiante de Puerto Ordaz quien interpretó el tema Venezuela y presentó la composición inédita Oh, Canaima, un tema de su autoría escrito para la ocasión.
La crítica en la actividad estuvo a cargo de Lino Figueroa, profesor de inglés y autor del libro Makunaima en el Valle de los Kanaima, que compila parte de las creencias de los pemones.
El autor hizo un recorrido por la historia del parque, su valor natural, el papel de los indígenas y al final formuló una crítica a los gobiernos exigiéndoles políticas públicas que permitan el real desarrollo de los pueblos indígenas, y los salven de las calamidades que viven a diario.
Después hubo más baile y actos culturales, así como la entrega de reconocimientos. William Chung, presidente del comité cincuentenario, agradeció a todos aquellos que hicieron posible las actividades.
Impacto positivo
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