header

Director: David Natera Febres Ciudad Guayana, Viernes 24 de Mayo de 2013
Hora de Venezuela

Globovisión

De cotufas también vive el hombre PDF Imprimir E-mail
Domingo, 06 de Mayo de 2012

Hace 27 años, un colombiano llamado José Manuel Charry, llegó a Venezuela para dedicarse a la preparación de cocteles. Sin embargo, las circunstancias lo obligaron a cambiar maromas y tragos, propias de un barman, por el pop-pop-poc de las rosetas de maíz.

 

Natalie García
Foto Antonio García Jr.

C16COTUFALlegó a Venezuela en 1975 directo desde Barranquilla, Colombia. Vino a trabajar en el negocio familiar, Parrillada La Fogata, pero no se quedó allí y decidió probar suerte en otros oficios: fue mesonero, barman, vendedor de pollo, de panes, de pinchos… hasta que empezó a vender cotufas en el estadio Cachamay y los estadios de la ciudad.

Fue así como comenzó a ganarse el reconocimiento de la fanaticada, que lo conoce como “Cotufa”, pero en realidad su nombre de pila es José Manuel Charry, quien tiene ya 27 años dedicado a la venta de esta chuchería.

Bajo el lema “siempre me ha ido bien porque me porto bien”, el popular “Cotufa” ha sido afortunado, pues asegura nunca le ha pasado nada malo y nunca se ha enfermado ni sufrido de dolores, pese a lo intenso de su trabajo.

Si bien está satisfecho con ser vendedor, el sueño que lo trajo a Venezuela fue preparar cocteles, en los que, asegura, es un experto.

“Vine buscando eso pero no se dio, y he hecho infinidad de cosas: vendido pollo, pinchos, perros, panes… tengo muchas historias y recuerdos”, detalla.

Uno de esos eventos que recuerda con cariño fue cuando lo homenajearon en el estadio de Ferrominera Orinoco, en el Centro Cívico, durante una Liga de Verano.

“Guardo muchos recuerdos cuando Caimanes del Orinoco, cuando Tucanes de la Liga de Verano, cuando este Cachamay no era nada y ahora es un tremendo estadio”, afirma.

ENTREGA Y RECONOCIMIENTO

Este guayanés por adopción considera que su éxito y fama se deben a su constancia, pues siempre está presente en los estadios, aunque sea de espectador. “Muchas veces he venido de pavito deportivo y me hacen señas: ‘mira quien está allí: Cotufa. ¿Y no trajiste cotufa? ¡Cónchale!’. Yo me sonrío, la gente me quiere”, manifiesta.

Pese a que es harto conocido, José Manuel Charry sólo se dedica al maíz.  “Yo sólo vendo cotufas, pero puedo vender maní pa’ hacerlo aquí, puedo vender turrón pa’ hace el varón, el pistacho pa’ hace muchachos y la almendra pa’ hace la hembra (risas), pero no vendo nada de eso, sólo cotufas”, dice mientras muestra su picardía barranquillera.   

- ¿Cómo es el proceso para hacer las cotufas?
- Eso es grande. Primero hay que comprar el material, tener todo limpiecito, organizado. Tener la paila lista con bastante candela y graduarla “graduaíta” y estar pendiente, porque no es sencillo, es candela.

Yo, a pesar de tantos años, yo me he conservado (y señala su porte algo barbado). Ahora fue que me hice unos exámenes y tengo el ácido úrico alto y el colesterol, pero gracias a Dios aquí estoy.

- ¿Cuántos kilos de maíz hace para cada evento?
- Unos doce, trece kilos más o menos.

- ¿Y los vende todos?
- Bueno, aquí (en el gimnasio Hermanas González) los vendo todos. Cuando hay fútbol se vende menos, a pesar de que hay más gente. Será que en el básquet hay menos gente, pero apenas llego es dame una, dame dos, dame tres; es más, hoy estoy retardado y se mete la otra mujer (una vendedora) que es amiga mía. Ya (me) he perdido de vender unas cositas.

REALIDAD Y RECUERDOS

- ¿Cuántos hijos crió a punta de cotufa?
- Tengo cinco, (pero) aquí no los tengo. Están en la universidad en Colombia. Una ya se está graduando. Aquí tuve un hijo con una muchacha de Maturín, pero de eso hacen años… ni me he visto más con ella, fue un romance, muy buena la muchacha, pero tenía mis compromisos con mi esposa porque soy casado por la iglesia. Después de eso y de tanto sacrificio, trabajo, y toma esto, eso quedó en nada. Luego nos dejamos mi esposa y yo. Siempre viajo a Colombia, allá la familia tiene negocios que son los mismos de Parrillas La Fogata.

- ¿Añora su país?
- Bueno, yo me vine y me gustó. La cosa aquí era un amor, por donde uno miraba era flor, flor, ahora es que esto se ha echado a perder.

- ¿Recuerda alguna anécdota?
- Una vez, cuando existía Minerven, mi equipo de fútbol, unos muchachos de aquí cerca me pidieron unas cotufas. Yo la verdad nunca le niego a nadie a la gente del barrio porque no es bien, pero viene un pelotón y me pide cotufa. Yo le dije al muchacho: “hijo, no puedo, porque si te doy a ti debo darle a todos’.

Al final me rajaron la bolsa, y las cotufas fueron al suelo. Como hay gente mala, hay gente buena: unas personas me ayudaron a recoger las cotufas y llegaron los motorizados preguntando qué había pasado. Yo dije: “esas bolsas no sirven”. Si yo me pongo a denunciar a la gente no gano nada. A raíz de eso me dijeron: “Cotufa, tú vales lo que pesas”.

 






Videos

35 años de Correo del Caroní
35 años de Correo del Caroní

19 años de TVGuayana
19 años de TVGuayana

tvguayana


© 2013 Correo del Caroní.
spacer