Jueves, 10 Diciembre 2015 00:00

Confianza

 
La victoria de la MUD confirmó la inquebrantable voluntad de los venezolanos de vivir en paz La victoria de la MUD confirmó la inquebrantable voluntad de los venezolanos de vivir en paz Foto cortesía

FRANCISCOAReVALO 2Los países fracasan en su bienestar colectivo por la pérdida de la confianza, esto cuando son con las características del que nos ha tocado vivir o sobrevivir, que valga remarcar con fastidiosa insistencia nunca ha salido del formato minero y por ende ha sido asaltado por castas políticas populistas que increíblemente lo han arruinado, apropiándose directa o indirectamente de la sustancia que mueve todo: el petróleo.

Cuando me refiero a lo increíble es porque en la cabeza de extranjeros y especialistas en temas de desarrollo económico que manejan cifras a la distancia no cabe el descalabro, la depravación y el pillaje que se ha mantenido por lo menos por un siglo en nuestro país. Les parece asombroso que todavía se sostenga una apariencia social cuando lo que ha existido en el tiempo es un atraco mayúsculo que ahora está saliendo del fondo del balde de los residuos. Nuestra sociedad está hamponizada y valga repetir hasta el cansancio, nuestro problema no es ideológico, nuestro problema es profundamente moral, como me dijo un observador internacional: el tejido social que mantiene las apariencias saludables y el respeto se rasgó hondamente.

Ya lo que teníamos que probar que es el socialismo en sus estertores nos ha demostrado que es lo más parecido en lo de la voracidad para acabar con las finanzas que salen de los balancines y los bolsillos saqueados del ciudadano de a pie una trituradora de esperanzas que no mira para los lados ni mucho menos rectifica, de paso acabó con el respeto social que habíamos ganado en estos 185 años de historia republicana, donde para guinda o piquito de repostería de la torta han gobernado militares empoderados con sus sequitos de adulantes y rebatiñeros de uña en el rabo, se salvan de la sartén Carlos Soublette; Eleazar López Contreras; Isaías Medina y Wolfang Larrazábal. Estamos hablando de por lo menos 140 años engordando las finanzas y el inconmensurable poder de los hombres de armas, si es que así se les puede llamar, dixit HRCF.

Si hay algo que sostiene a un presidente y a su equipo es la confianza que debe generar en la nación que gobierna. Nunca se me olvida el caso de Bill Clinton cuando trataron de separarlo del cargo por una argucia moral de esas que se inventan los gringos para defenestrar presidentes, lo salvó que había sacado al país de una crisis rayada en las estadísticas. Mejor dicho no pudo la paja moralista de unos republicanos resentidos contra la eficacia de la política económica que emprendió exitosamente Clinton. Si hubiese sido al revés no dura lo que dura un flato en un chinchorro, valga decir lo que le repetía su asesor de campaña a Clinton: “es la economía estúpido es la economía”. Con este prosaísmo el asesor de campaña sintetizaba el bienestar de la nación más poderosa del planeta y eso es lo que marcó su gestión como sucede con Barack Obama por estos días, quien ya se perfila como el mejor presidente de la historia republicana de EE UU.

Si manejamos los códigos errados de la economía, por supuesto que el caos que vamos a generar salpica al ciudadano de a pie, al ciudadano que vota y decide. En estos momentos la sociedad venezolana está atravesando por uno de sus momentos más cruciales, donde lo más importante es la recuperación de la confianza para que la economía como un todo empiece a caminar y a respirar con pulmones propios y no con respiración artificial, porque estos 16 años de gobierno aparte de crear una nueva camada de malhabidos se ha planteado llevar en sus espaldas un respirador artificial para poder transitar por las caminerías de los números y las estadísticas económicas, y no hablemos o enseriemos una conversación sobre pirámide inflacionaria.

Lo que sucedió este 6 de diciembre es la consecuencia de no saber que la economía es un tejido cuidadoso que hay que zurcir en reposo para poder dar el bienestar y calidad de vida a los ciudadanos. No es seguir regalando lo que no se tiene en la conciencia de uso del que recibe la prebenda. No es empatucarse de pueblo como suelen referirse los demagogos de halagos fáciles y promesas incumplidas, no es ponerse un disfraz ideológico para sacarle provecho a la ignorancia muy bien trabajada y cultivada en los sectores hoy más que nunca en pobreza.

Lo de este 6D fue el hastío, la capacidad de reaccionar ante la mediocridad, ante la falta de un liderazgo saludable y viable. Por cierto tenemos más de medio siglo sin un liderazgo saludable que piense en conjunto y que sobre todo unifique y no siga con esa balurda manera de ganar tontos para el rebaño a través de la división ideológica de la sociedad.

Lo que necesitamos es pensar el país en serio, ya hay indicadores de que la confianza se recupera, los bonos subieron y eso se llama confianza, leve pero confianza. Pero sobre todo ya basta de los promotores del robo discreto de la renta petrolera, ya basta de los roedores que se disfrazan de empresarios y lo que son es unos vulgares asaltantes de divisas, ya basta de la hamponización o malandrización de la sociedad, no creo que ser honesto sea malo, lo que hay es que ponerlo de moda para que veamos el éxito a pocas cuadras.

Nuestro país hoy más que nunca necesita la paz necesaria para recuperar un poco lo que hemos perdido y que nos caracterizaba como sociedad: salud económica, solidaridad y tolerancia. Lo demás es paja. Es allí que hay que repetir: es la economía estúpido, es la economía.

Modificado por última vez en Sábado, 12 Diciembre 2015 01:05

El precandidato a alcalde cuestionó la memoria y cuenta de Tito Oviedo, señalando a la Cámara Municipal, Contraloría y Sindicatura...

El proceso de validación de Acción Democrática coincidió con Proyecto Venezuela, partido que se retiró, y con Copei, cuyo cruce de...

La edil acompañó la protesta de vecinos del sector El Tubo en San Félix, quienes denuncian presuntas mafias en la distribución de ...

El diputado a la Asamblea Nacional destaca que los responsables del problema de la gasolina en el país son los mismos que han llev...

Aunque algunas precandidaturas no están definidas, es amplio el cuadro de aspiraciones a la Gobernación y Alcaldía, incluso dentro...