Las disputas entre las bandas parapolicías que operan al sur del estado Bolívar han causado zozobra entre sus habitantes. Un nuevo incidente de violencia ocurrido el domingo en la capital del municipio Sifontes, no solo alertó a los tumeremenses, sino que evidenció la debilidad del Estado para controlar a estos grupos delictuales que imponen su ley en el pueblo. “En el pueblo se dice que la incursión en La Caratica durante el fin de semana fue entre el Tren de Guayana -banda contraria a la del Tren de Dios– y la OLHP”, afirmó una residente.

Lunes, 20 Marzo 2017 00:00

El sheriff de las ‘canillas’

La República se hunde: comemos desperdicios y lo que requerimos urgentemente no son magos, ni héroes, sino UNIDAD. La organización ciudadana con la definición precisa de los próximos pasos hacia la prosperidad. Al pan, pan y al vino, vino. Sencillas palabras que hoy en nuestro país, son símbolos subversivos.

La toma de Tumeremo por parte de un grupo armado y la situación con el pran ‘Wilmito’ ejemplifican el estado de impunidad.

Los grupos armados vinculados a la explotación del oro colocan, nuevamente, en vilo a los habitantes de la capital del municipio Sifontes, al sur del estado Bolívar. Una balacera que se escuchó en varios sectores de la población causó pánico y este sábado el comercio no abrió sus puertas debido a la intimidación de las bandas delictivas sin que mediara ninguna autoridad.

Allegados y amigos de las víctimas de la violencia en Sifontes se reunieron este sábado en el cementerio de Tumeremo para cantar y orar ante las tumbas de quienes cayeron por las balas de la violencia minera.

El suceso que marcó a Venezuela en el 2016 dejó mayor inseguridad para la población de Sifontes. El despliegue militar y gubernamental fue momentáneo y el hampa se explayó para dominar la zona, acorralando a las autoridades.

Repasamos la cobertura de la protesta del pueblo del municipio Sifontes por la desaparición de los mineros; el silencio estatal que imperó los primeros días; el hallazgo de los cadáveres, la movilización del Gobierno hasta el sur del estado Bolívar y el sufrimiento de un doloroso entierro. Un año después, la impunidad no cesa. La alianza con los medios digitales Run Runes y El Pitazo fue determinante para mantener informado al país de un suceso que marcó un hito de la violencia en el país durante 2016.

Las familias aseguran que el Gobierno les dio la espalda, mientras que la actividad minera ha seguido su curso, en medio de la ilegalidad del pranato, en el municipio Sifontes, al sur del estado Bolívar.

Los establecimientos, duramente golpeados por la escasez y los saqueos de diciembre pasado, trabajan con la poca materia prima disponible, sin ayudas institucionales de ningún tipo, para intentar ofrecer el mejor servicio posible a los temporadistas. Asumen que es una oportunidad para regenerar el comercio a partir del aumento de turistas que año tras año, pese a la crisis, reviven la fiesta carnestolendas.

En lo que va del año han fallecido de forma violenta 13 personas, dos de esas víctimas han sido mujeres. En todos los casos los crímenes han sido perpetrados con armas de fuego.

Página 1 de 21

Ha pasado un año desde la sentencia de desacato del TSJ y desde entonces todos los actos del Parlamento no han tenido materializac...

“¿Quieren batalla? Vamos a darle, pues. Aceptamos el reto de la derecha fascista. A ver hasta dónde aguantan estos cobardes”, prof...

Larry Devoe, representante del Gobierno, solo defendió, en el 161° Periodo de Sesiones de la Corte Interamericana de Derechos Huma...

El docente jubilado de la Universidad de Carabobo fue privado de libertad bajo los supuestos delitos de “traición a la patria e in...

La mayoría opositora del Parlamento, luego de escuchar a las familias de los presos políticos, aprobó el proyecto de acuerdo para ...