Opinión

Según la Federación Nacional de Asociaciones de Cañicultores de Venezuela, en la zafra 2017–2018 se logró moler sobre las 3,5 millones de toneladas de caña, el segundo nivel más bajo de los últimos 19 años. La producción equivale a apenas alrededor del 25% de la demanda nacional.
Hay países del vecindario que tienen mecanismos válidos para restringir y hasta evitar el continuo flujo de la migración procedente de Venezuela. Pero se hace más complicado y quizás imposible si gran parte de esos migrantes ya tienen la nacionalidad del país a donde van, o por lo menos tienen el derecho a la misma.
A todos los venezolanos que están lejos de su hogar les deseo fe en que esto se acabará. Esperanza de que su hogar los está esperando. Y mucho amor para acompañar la espera.
Urge encontrar, en 2019, una idea fuerza, nacida de la razón, animada por la utopía, susceptible de amarrar corazones, ajena a las corazonadas, que sirva a la verdad, que se mire en los otros y no en nosotros, que procure fraternidad en la acción, sin olvidar, al cabo, que como humanos también somos una especie caída, perfectible, no perfecta.
Según Prepara Familia, ONG que lleva años acompañando pacientes en el Hospital de Niños J.M. de los Ríos, en los primeros 6 meses del 2018 fallecieron por desnutrición grave 34 niños. Y nada más en el servicio de nefrología murieron 12 niños en el 2017 y 9 han fallecido en el 2018. Sólo estos datos del hospital son suficientes para que se hiciera de todo para “detener a Herodes”.
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