¿Cuál es el proyecto para el beneficio de la Guayana hoy, que desde las políticas de un gobierno democrático se aborda y se construye?

El presidente (e.) de Venezuela, Juan Guaidó, la semana pasada designó una comisión ad hoc cuyo trabajo está enfocado, según se entiende, a revisión y planes de la Corporación Venezolana de Guayana, ente que llegó a ser instrumento institucional de primer orden en el desarrollo de Bolívar y de toda la región Guayana que abarca a Amazonas, Monagas, Delta Amacuro y nuestro propio estado.

La resolución, a diferencia de lo ocurrido con las decisiones sobre Pdvsa, filiales y dinámicas, que tuvieron aprobación publica inmediata y casi ningún ruido; con el caso CVG, resultó una campanada sobre las expectativas de la zona del hierro, la visión sobre las quebradas empresas básicas, los peligros sobre los negociados en el sector aluminio al que privilegió tanto la revolución bolivariana y un cumulo de interrogantes que confluyen hacia el imprescindible debate en este importante estado de Venezuela, encarado por los días en curso con miles de aristas, cálculo político y con agazapados planes de corrientes y personeros que se mueven tras las fórmulas de la transición que favorezca sus intereses de grupos. Por supuesto esto todavía no es un tema de atención estelar de las mayorías de Guayana. Las circunstancias terribles en las que económica y socialmente se encuentran los habitantes de Bolívar, impide, como cosa natural, que el reto prioritario no sea otro que la derrota de la usurpación que abra el dique de posibilidades para la vida de los venezolanos. La materia de la CVG y sus implicaciones es de observancia de lo que pudiéramos llamar el mundo político, factores de opinión y de quienes desde los medios de comunicación, porque conocen historias y cuentos (la periodista Clavel Rangel, en las redes sociales, realizó un fundamentado y oportuno llamado de alerta sobre el caso) hacen los seguimiento regulares, mientras el resto de los habitantes esperan por el curso de los acontecimientos.

Para el momento de decisiones en firme

¿Cuál es el proyecto para el beneficio de la Guayana hoy, que desde las políticas de un gobierno democrático se aborda y se construye? Como lo afirma Clavel Rangel en relación a la discusión de validez del modelo y propiedad estadal Para qué y para quién producimos. En un contexto de furiosa estridencia contra la Asamblea Nacional y contra el liderazgo de Juan Guaidó, toca ser responsables frente al delicado tema de la actuación del único poder que permitirá el inminente rescate del orden constitucional. Esto obliga a consideraciones serenas. Impone la mesura y el tacto, lo que no ha de significar inhibición o dejar de hacer uso del punto de orden necesario en las dudas y suspicacias existentes. Porque si algo se desprende de la junta ad hoc designada es la pregunta de hacia dónde apunta la primera señal de un posible nuevo gobierno ante los anhelos de la sociedad de no repetir el caos de la Guayana socialista, pero no por ello abrir compuertas a lo que puede ser la historia de los desmanes producidos en la era del control partidista en la región (que por cierto es evidente en las aspiraciones de eso que en Bolívar se califican de G4), como ya también se vivió. Nadie, ni nosotros -debe enfatizarse- ha dudado de la trayectoria o experticia técnica de los nombres dados a conocer a la opinión pública.

Ahora las inquietudes y actividades que se han organizado, impregnadas de invaluables intenciones de aportes, no han traspasado los límites de escenarios determinados, sin el vasto mundo de factores, sectores sociales, temáticos y especialistas de la Guayana y el país de hoy. Quizás sea debido a los obstáculos objetivos acentuados en los últimos meses que estas jornadas han estado limitadas para otorgar definiciones a materias polémicas, complejas y que atañen igualmente a condiciones de la globalización; vía a un práctico plan de la región en la propuesta democrática. No conocemos de discusión en la opinión pública que se haya dedicado a establecer premisas o criterios para avanzar hacia la factibilidad de otros modelos. Existe, si, mucha evocación del funcionamiento del plan industrial conocido y parecen los comentarios que hemos escuchado estar más enfocados en propósitos de enmendar exclusivamente las aberraciones producidas por la revolución que intentar responder preguntas sobre la pertinencia de un modelo nuevo que tendría que ver con la vida de los municipios del estado, sus áreas, aprovechamiento de potencialidades y recursos humanos de la REGIÓN en este súper convulsionado siglo XXI.

Etica política ante retorno de los corsarios

En las postrimerías del mes de agosto de 2019, cuando el dólar sigue su carrera ascendente y con ello, diezma, aún más, posibilidades de funcionamiento del país. Cuando impresionantes oleadas migratorias venezolanas cruzan fronteras y quienes nos quedamos distinguimos como los sacrificios de nuestros connacionales por obtener condiciones de mejoría de la existencia, ahora son presa de barreras legales de países que aun siendo aliados por nuestra catástrofe, ponen nuevos requisitos para la entrada de los miles que diariamente huyen de la pesadilla revolucionaria. Las comunidades siguen llenándose de sangre de la violencia antisocial en barriadas, pueblos y caseríos de Guayana. El show de los voceros del socialismo a nivel nacional sigue estando en crear más miedo, amenazan y persiguen con su secuestro de la legalidad. Es un panorama de aparente muralla infranqueable para levantar la voz por la ética y la decencia. Por posiciones de principios ante el retorno de los corsarios y saqueadores de siempre del estado Bolívar, que continúan el financiamiento de los “políticos”. Las maniobras no tienen atención de los sectores populares y de la sensatez, pero es el provecho que intentan precisamente los contubernios identificados para hablar en nombre de los guayaneses.

“En el 2018 el inventario de lo destruido es extenso y para conservar el poder los gobernantes optaron por continuar la destrucción. Por ello, más que a una reconstrucción, la economía venezolana estará asociada a la creación de un nuevo marco institucional, con incentivos diferentes a los que caracterizaron el siglo XX (…) El mejor escenario para la economía venezolana en 2030 tiene que ver más con el avance institucional que con el incremento del consumo y la producción o con la reducción de la pobreza. De lo primero dependerá lo segundo y la perdurabilidad de lo logrado. En ese sentido, reiteramos que no estaría reconstruyéndose la economía del siglo XX, destruida durante el principio del siglo XXI, sino construyéndose una nueva” HACIA EL FUTURO POSIBLE: CONTRIBUCIONES DE LOS EXPERTOS. Economía venezolana en el 2030, vista en 2018. Ronald Balza Guanipa y María Alejandra Paublini. Del texto EL RETO CON DIGNIDAD. Esperanza, rebeldía y movilización.

Las citas son muestra de numerosos estudios con los que cuenta Guayana para abordar sus desafíos. Muestran por igual que existen herramientas calificadas que tienen que estar en el compendio de las discusiones sobre el estado Bolívar y la región Guayana. Podemos, por lo tanto, hacer valer el sentimiento de cambio para derrotar el fracasado modelo revolucionario y poder superar los linderos del voluntarismo, la elementalidad y la obcecación, de algunos, por reeditar el pasado.

Trocitos…

- El alcalde de Heres sube a la tarima de la distracción y desde su patrocinio saluda a la multitud que queriéndose sentir viva acude al espectáculo artístico de la Feria del Orinoco. En el sector El Llanito, aledaño a la Urbanización El Perú, al mismo tiempo, son asesinados tres jóvenes por la violencia antisocial, normalizada en las comunidades de Ciudad Bolívar. La fiesta popular es controlada para tapar las duras realidades del vacío de gobierno.

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