Miércoles, 14 Febrero 2018 00:00

Informe OVV: 60% de los asesinados en 2017 fueron adolescentes y jóvenes

 
Valora este artículo
(0 votos)
La gran mayoría de muertes violentes son jóvenes entre 12 y 29 años, mayoritariamente hombres, de clase humilde La gran mayoría de muertes violentes son jóvenes entre 12 y 29 años, mayoritariamente hombres, de clase humilde Foto Archivo

En virtud del Día de la Juventud, el Observatorio Venezolano de Violencia publicó cifras que demuestran que la criminalidad en el país tiene como origen y blanco principal a los adolescentes y jóvenes de entre 12 y 29 años de edad.

  barra 13aNaranja220

MÁS INFORMACIÓN

“Las violaciones de Derechos Humanos en Venezuela son una política de Estado”

barra 4naranja220

El Callao fue el municipio más sangriento del país durante 2017

barra 4naranja220

Ciudad Guayana asciende al octavo puesto entre las urbes más violentas del mundo

 

Este 12 de febrero, Día de la Juventud en el calendario nacional, es ocasión propicia para enfatizar que en Venezuela la mayoría de las muertes violentas tienen como víctimas a adolescentes y jóvenes entre 12 y 29 años de edad. La aseveración no es una afirmación al azar. Es una de las conclusiones del Observatorio Venezolano de Violencia (OVV) en su informe anual.

Esta realidad se acepta como una sentencia inexorable, y no se generan políticas o programas destinados a prevenir la violencia, enfrentar sus causas o a garantizar la protección y resguardo de esta población vulnerable. En 2017, 15.890 adolescentes y jóvenes fallecieron en muertes violentas, cifra que corresponde al 60% del total de muertes violentas que ocurrieron en todo el país.

En 2017, de los 15.890 jóvenes asesinados entre los 12 y los 29 años, 12.553 fueron por homicidios; y 3.337 por actuaciones de las fuerzas públicas, que son documentadas en los registros oficiales como “resistencia a la autoridad”. De esta manera se hace evidente que ser joven hoy en Venezuela significa afrontar el alto riesgo de morir en circunstancias violentas, porque la situación de inseguridad y violencia impacta con mayor fuerza en la juventud.

Están matando a los jóvenes, principalmente a los hombres, mayoritariamente a los pobres. Los mata la delincuencia, o los mata la actuación de funcionarios de un Estado que, enfocado en políticas belicistas y violatorias de derechos humanos, parece haber renunciado a la prevención del delito y a la contención delictiva.

Cada año se confirma esta tendencia, y no se emprenden políticas, programas o decisiones públicas destinadas a detener este maleficio. Por el contrario, se incrementa el abandono, la desatención pública de esta población y todos los indicadores sociales advierten cómo, en lugar de protección y oportunidades de desarrollo, los adolescentes y jóvenes enfrentan hoy difíciles situaciones de desabastecimiento y carestía de alimentos, pobreza, precariedad de servicios básicos (agua, transporte, luz) y, por primera vez en la historia, nos enfrentamos a la lamentable realidad de adolescentes y jóvenes buscando comida en la basura, prostituyéndose para llevar comida a sus casas.

También hay que notar que no son pocos los adolescentes y jóvenes que dejan de comer para que sus hermanos puedan alimentarse, o salen a buscar algún ingreso para ayudar en el hogar y hasta los que se privan de gastos, preocupados porque su madre come cada vez menos para que le alcance a sus hijos.

 

InfografIaJuventudEn Venezuela murieron a diario 43 jóvenes por causas violentas, en 2017

 

Muchos de ellos están dejando de estudiar para salir a la calle a trabajar o a mendigar en procura de un alivio a la pobreza de las familias. Otros entienden que la mejor solución es irse del país y buscar un trabajo afuera con el que puedan colaborar económicamente con sus familias, o queriendo dejar de ser una carga para los padres.

En este caso es el país que muere, con jóvenes capaces y dispuestos al bien común que abandonan nuestra tierra forjando sueños, trabajo y riqueza en otro lugar. En contextos de pobreza y violación de derechos humanos, la vida del joven ha estado sometida a situaciones de injusticia y uso abusivo del poder.

Para miles de jóvenes que han salido a las calles en protesta pública, la respuesta del Estado ha sido la represión, el amedrentamiento, el encarcelamiento y hasta la muerte. Pero los jóvenes, además de ser el sector más vulnerable a ser víctima de la violencia, también pueden convertirse en potenciales victimarios, siendo instrumentos útiles de la delincuencia organizada.

Según nuestros registros, un 60,7% de los victimarios tiene menos de 30 años; un 34,5% de este grupo tiene entre 20 y 24 años. En la mayoría de las comunidades impera la ley que imponen grupos criminales, que someten y controlan a la población ante la ausencia de la institucionalidad del Estado. Las bandas armadas crecen y se fortalecen incorporando a adolescentes en sus actividades, con amenazas, extorsión y engaño, pero también brindándoles la comida, el dinero y las oportunidades que las familias no pueden garantizar.

El aparente éxito y poder de los jóvenes armados atrae a adolescentes que ven en el delito un camino accesible a la riqueza fácil, o a ingresos que no son percibidos por quien vive honestamente de su trabajo diario.

 

ComillasAMARILLASSer joven hoy en Venezuela significa afrontar el alto riesgo de morir en circunstancias violentas, porque la situación de inseguridad y violencia impacta con mayor fuerza en la juventud”.

 

Los equipos de investigación de las universidades que integramos el OVV -UCV, ULA, UDO, UCAB, UCAT, UCLA, LUZ- manifestaron su preocupación por la violencia que padece la juventud venezolana, a la vez que reiteraron su convicción ética por la defensa de los derechos a la vida y a la libertad. “Es hora de parar la fábrica de la incursión de adolescentes y jóvenes en la criminalidad, garantizándoles las oportunidades de alimentación, salud y educación, y atendiendo la emergencia humanitaria que hoy coloca a la mayoría de la población en situaciones de pobreza”, aseveran en el informe.

El Estado es responsable de garantizar sin más demora, políticas y programas públicos que reconozcan a los jóvenes como sujetos de derechos y personas corresponsables del desarrollo social. “Reiteramos nuestra esperanza en una juventud cuya vida no esté sometida a la violencia, sino aferrada a sus sueños de un futuro de paz, trabajo y conocimiento”, concluyeron. (Prensa Observatorio Venezolano de Violencia)

Visto 1353 veces Modificado por última vez en Sábado, 17 Febrero 2018 02:09

Email Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Desde Bogotá, Luisa Ortega basó sus acusaciones en el caso Odebrecht. "Las obras nunca fueron terminadas ni evaluadas, son un monu...

Suizajustifica medidas "a causa de las violaciones a los derechos humanos y al deterioro del Estado de Derecho y de...

El consultor y analista político, Aníbal Sánchez, hace algunas observaciones sobre cómo fue organizado y distribuido el Registro E...

Organizaciones como Cepaz, Voto Joven y el Observatorio Global de Comunicación y Democracia reiteran que no llaman al voto, pero s...

Las dos polémicas más recientes fueron la renuncia del presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski, y la posibilidad en días de que ...