Sábado, 08 Julio 2017 00:00

La resistencia democrática enfrenta con civilidad las perversiones de la dictadura

 
Valora este artículo
(0 votos)
La AN ha sido el bastión de resistencia ante los demás poderes sumisos La AN ha sido el bastión de resistencia ante los demás poderes sumisos Foto Prensa AN

Ante un Nicolás Maduro que declara una guerra a muerte a sus adversarios, trata de chantajear con aumentos salariales y coacciona a los trabajadores a participar en las elecciones de la constituyente, la institucionalidad que representan la Asamblea, el Ministerio Público y las universidades impusieron esta semana la lógica de la civilidad ante la arremetida dictatorial. El gran acuerdo nacional a partir del plebiscito ofrece al país lo que podría ser una de las últimas oportunidades de oxigenar la democracia.

  barra 13aNaranja220

MÁS INFORMACIÓN 

Diputado De Grazia: Plebiscito busca legitimar con votos una actuación constitucional de la Fuerza Armada

barra 4naranja220

Fiscal general desconoce antejuicio del TSJ y ratifica su lucha en defensa de la Constitución

barra 4naranja220

Grupos armados chavistas asaltan de nuevo la Asamblea Nacional

 

La embestida represiva de Nicolás Maduro ha tenido dos fases entre las dos últimas semanas. Si la anterior fue la de atornillar el miedo al escenario político con asesinatos, esta fue de embestir contra la institucionalidad y contra un concepto que ahora desconoce y se empeña en demoler: la República.

El 27 de junio emitió su declaración de guerra a muerte: “si Venezuela fuera sumida en el caos y la violencia, y fuera destruida la revolución bolivariana, nosotros iríamos al combate (…) liberaríamos nuestra patria con las armas”. No pasó mucho tiempo para que hubiera resultados: al día siguiente, cinco venezolanos habían sido asesinados en protestas, el mayor número registrado desde el comienzo de las movilizaciones en contra de la dictadura que se afianzó con el desconocimiento de la Asamblea Nacional por parte del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).

Fue, además, la semana más cruenta de la represión dictatorial, con ocho asesinados en las calles venezolanas. Fue así como respondió a la movilización de la calle. Como buen dictador.

Con eso precedente, el domingo intentó aplacar el sinsabor de la semana que terminaba intentando chantajear y anunció, con toda la pompa, un nuevo aumento del salario mínimo.

La demagogia no frenó la institucionalidad. Ni la calle. Primero, lo primero: el lunes, la fiscal general de la República, Luisa Ortega Díaz, se plantó en la tribuna de oradores del hemiciclo del Palacio Federal Legislativo. Allí recalcó su mensaje y su convicción de que la Asamblea Nacional delante de la cual habló está blindada con legitimidad. La legitimidad de 14 millones de votos. Casi nada.

Acuerdo versus salvajismo

La rubia pichó y la Asamblea bateó. Nomás terminó el discurso, el presidente del Parlamento, Julio Borges, leyó al país el paso para frenar el fraude constituyente: el gran acuerdo nacional: “Que sea el pueblo quien decida”.

 

balance2La golpiza contra los diputados encarnó uno de los momentos más infelices de la vida republicana de Venezuela

 

El eje del documento es la convocatoria a un plebiscito para el domingo 16 de julio con una pregunta central: ¿los venezolanos realmente quieren convocar una Asamblea Nacional Constituyente?

El miércoles, un día después de que cayera asesinada la víctima 91 por la represión en las protestas, en Táchira, la Asamblea Nacional, con la solemnidad de una fecha como el 5 de julio y con la mayoría, esa mayoría electa el 6 de diciembre de 2015, se reunió para aprobar el llamado a plebiscito.

El salvajismo interrumpió la jornada. Después del discurso de la oradora de orden, la historiadora Inés Quintero, una pandilla enardecida tomó por asalto el Palacio Federal Legislativo y golpeó, que ríete de cualquier pléyade fascista (los verdaderos, los fasci italiani di combattimento), a cinco diputados. Además de las heridas y de la sangre, la institucionalidad no se rajó y la Asamblea Nacional aprobó el llamado a plebiscito.

Definir la ruta

Tres semanas restan para el 30 de julio. Los escenarios son cada vez más difuminados. Si bien gente como el diputado Américo De Grazia (atacado con bestialidad y herido con profusión en el asalto al Parlamento) plantea que los rumbos se enderezarán antes del 1 de agosto (y eso de enderezar implica un panorama como el de otro gobierno de aquí a esa fecha), Maduro sigue firme en sus propósitos dictatoriales.

Lo ratificó el jueves, en una visita a Caruachi. Bailó calipso y coaccionó: “Si la empresa tiene 15 mil trabajadores, los 15 mil deben ir a votar sin excusas. ¿Se entiende? ¡Aprobado! (…) Quizás las elecciones del 30 de julio son las más importantes en las que nos ha tocado participar a esta generación. El 30 de julio ustedes eligen si quieren paz o quieren guerra”.

Ante ello, la institucionalidad habló una vez más. Este viernes, rectores de la UCV, la UCAB, la Unimet, la UPEL y la UC anunciaron el respaldo al plebiscito. La institucionalidad legítima: demócratas exaltando la democracia para enfrentar los desmanes de una dictadura. Así cierra esta semana.

balance3Las instituciones dieron otra fuerza de cohesión democrática este viernes

Visto 860 veces Modificado por última vez en Domingo, 09 Julio 2017 01:24

Email Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

El precandidato a alcalde cuestionó la memoria y cuenta de Tito Oviedo, señalando a la Cámara Municipal, Contraloría y Sindicatura...

El proceso de validación de Acción Democrática coincidió con Proyecto Venezuela, partido que se retiró, y con Copei, cuyo cruce de...

La edil acompañó la protesta de vecinos del sector El Tubo en San Félix, quienes denuncian presuntas mafias en la distribución de ...

El diputado a la Asamblea Nacional destaca que los responsables del problema de la gasolina en el país son los mismos que han llev...

Aunque algunas precandidaturas no están definidas, es amplio el cuadro de aspiraciones a la Gobernación y Alcaldía, incluso dentro...