Jueves, 21 Mayo 2015 00:00

Preces por la justicia en crimen de monseñor Romero

 
Valora este artículo
(0 votos)
Esta semana, en la capital de El Salvador, se conmemoraron los 35 años del martirio de Romero Esta semana, en la capital de El Salvador, se conmemoraron los 35 años del martirio de Romero Foto vía Telemundo

35 años después del asesinato del arzobispo de San Salvador, Oscar Romero, reconoció su martirio y lo beatificará este sábado.

El asesinato en 1980 de monseñor Oscar Arnulfo Romero, que será beatificado este sábado, fue investigado por la Comisión de la Verdad, auspiciada por Naciones Unidas, al finalizar la guerra civil salvadoreña en 1992.

Sin embargo, dada la amnistía general promulgada en 1993, la justicia salvadoreña quedó atada para procesar a los señalados por la Comisión de la Verdad. Hasta el momento, como lo indica el procurador para la Defensa de los Derechos Humanos, David Morales, el caso Romero sigue impune, sin verdad ni proceso judicial.

El asesinato de monseñor Romero fue el primer caso ilustrativo de los asesinatos de los escuadrones de la muerte que organizó la ultraderecha y sectores del Ejército salvadoreño.

Informe sin verdad
La comisión, presidida por el expresidente colombiano Belisario Betancur, dio a conocer en marzo de 1993 el llamado Informe de la Verdad. Éste concluyó que “el exmayor Roberto D'Aubuisson dio la orden de asesinar al arzobispo” e instruyó a los miembros de su entorno, que actuaron como “escuadrón de la muerte” para que organizaran y supervisaran la ejecución del asesinato.

Se concluyó que los excapitanes Álvaro Saravia y Eduardo Ávila “tuvieron una participación activa” en la planificación del asesinato, así como Fernando Sagrera y Mario Molina.

Antonio Amado Garay, motorista de Saravia, fue quien condujo al francotirador a la capilla de la Divina Providencia, donde Romero oficiaba una misa. El obispo estaba celebrando la eucaristía cuando el francotirador le disparó una bala calibre 22 que le destrozó el corazón.

Pecador anónimo
Del tirador no se conoce identidad, pero el informe dice que fue pagado por Walter Antonio “Musa” Álvarez y por Saravia, que era la “mano derecha” de D'Aubuisson. Otras investigaciones indican que este “escuadrón de la muerte” era financiado por un grupo de poderosos empresarios salvadoreños que entonces residían en Miami, Estados Unidos.

En el Informe de la Verdad también se indica que el arzobispo sabía de las amenazas de que era objeto, a tal grado que el Vaticano envió al nuncio apostólico en Costa Rica, monseñor Lajos Kada, para ofrecerle a Romero un traslado fuera del país, a lo cual el arzobispo se negó. “Venga lo que venga, yo me quedo con mi gente”, dijo a su hermano menor Santos Gaspar Romero.

Visto 2448 veces Modificado por última vez en Jueves, 21 Mayo 2015 23:51

Divorcio, aborto y bodas homosexuales. A partir del fin de semana y durante dos semanas los obispos católicos debatirán estos espi...

La religión católica permite a sus feligreses utilizar métodos naturales de anticoncepción, pero no preservativos ni otros métodos...

Francisco hablará el próximo 24 de septiembre ante el Congreso de Estados Unidos en una sesión conjunta de sus dos cámaras; será e...

El 3 de febrero de 2015, el Vaticano anunció la decisión del papa Francisco de destrabar la causa del arzobispo mártir de San alva...

La decisión fue recibida por medio de un comunicado emitido por la Santa Sede este lunes. Bravo se convierte así en el cuarto obis...

“Tanta barbarie nos deja conmocionados y uno se pregunta cómo el corazón de un hombre puede planear y realizar cosas tan terribles...