Siento gran alegría por este reconocimiento a Pedro Suárez, quien además de ser un poeta a cabalidad estuvo fomentando por décadas el arte en la Villa del Yocoima sin descanso.

El 3 de noviembre se le estará haciendo un merecidísimo homenaje al poeta Pedro Suárez. Esto según un veredicto riguroso emanado de los jurados (Alcidez Izaguirre, Fedry Yendry y Lusmira García) de la Sexta edición de Poetas del Río.

Como siempre, Angostura del Orinoco es el sitio que todos los años homenajea a un creador vivo y reconoce su obra como parte de la riqueza artístico-cultural que siempre nos ha caracterizado, en este sur donde pareciera no pasar nada pero hay eventos insólitos y muchas veces silenciosos pues pertenecen al reino del mal.

Pedro Suárez es uno de los intelectuales más acuciosos y leídos de nuestro inmenso estado Bolívar y por supuesto de nuestra nación.

Autor de varios libros de poesía, donde destacan Perfil de agujas  y 50 aikus para amarrar el sol. Por cierto, este último contó con la curaduría de nuestro gran poeta sirio venezolano a quien hemos dedicado una bienal literaria que ya va por su tercera edición, Abraham Salloum Bitar, amigo entrañable a quien no podemos dejar en el olvido.

Volviendo al galardonado, su obra ha sido premiada en certámenes literarios y como quien dice es un poeta en mayúscula que se contraen en estos tiempos de la postmodernidad y la postverdad con sus breves y urticantes escritos.

Suárez es parte de esa historia de la Villa del Yocoima que está escrita con talento. Con creencia y firme convicción en el arte y la literatura, dando un sentido más allá de lo existencial que nos sostiene en vida y respirando por mejores tiempos.

Recuerdo mis estadías en Upata y mis visitas a la casa del poeta, con la debida conversación y escape a la noche en busca de imágenes que fuesen rumbo a algún libro desgarrado y bien bebido.

Tengo que anotar: de allí surgió uno de mis amores más intensos y que divinamente me marcaron. Allí, en esa villa de colinas, buena bebida y buena conversación en su plaza Bolívar. Upata, llena de tonos intensos, suspiros y caderas de hembras al atardecer que inspiran al gran poeta que viene siendo Pedro.

Siento gran alegría por este reconocimiento a Pedro Suárez, quien además de ser un poeta a cabalidad estuvo fomentando por décadas el arte en la Villa del Yocoima sin descanso. Soy testigo de sus actos de magia para llevar el hecho creativo artístico a la ciudad de las siete colinas.

En Suárez se conjuga la preocupación por el desarrollo cultural de su región y el oficio real y palpable a través de los años, el de la palabra, el de la poesía y sobre todo vivir y respirarla.

Una vez más los organizadores de este importante evento estarán demostrando que las letras y el arte son unas de nuestras más notables características.

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