Activistas de la Plataforma contra el Arco Minero señalaron este miércoles que en los próximos meses aspiran llevar a organismos internacionales el rechazo al mega proyecto extractivista por sus implicaciones sociales y ambientales.

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“La minería es engañosa porque cuando dices minería ecológica estableces que esa actividad va a contribuir con el entorno y no hay minería que no impacte negativamente en el ambiente. Pintan una promesa con la retórica del discurso gubernamental y eso no es posible”, manifestó César Romero, miembro de la Plataforma contra el Arco Minero, durante la presentación este miércoles en la UCAB Guayana de la tercera revista digital del movimiento, constituido en 2016, en contra del decreto 2.248 que establece la creación de la Zona de Desarrollo Estratégico Nacional “Arco Minero del Orinoco”.

La publicación digital es promovida por el Centro de Estudios de la Realidad Latinoamericana y la Plataforma contra el Arco Minero, como se le conoce al área de más de 110 mil kilómetros cuadrados definida por el Ejecutivo para la explotación de minerales, principalmente oro, coltán, diamante y bauxita. Ha sido clasificado en cuatro bloques de exploración en el oeste y sureste del estado Bolívar, en una franja que toca a los municipios Cedeño, Sucre, Angostura, Caroní, Piar, Sifontes, Roscio y El Callao.

El megaproyecto estatal fue parte de los planes del ex presidente Hugo Chávez, que en 2011 planteó cómo desarrollar en conjunto la Faja Petrolífera del Orinoco y el Arco Minero. “Del lado sur del Orinoco hay un arco minero que comienza por esta zona donde hay bauxita, coltán, diamantes y la zona del oro, es un arco minero. Son grandes extensiones donde reside un gran potencial y poderío económico”, expresó Chávez.

La tercera revista de la Plataforma contra el Arco Minero, presentada como preámbulo del XVIII Foro Guayana Sustentable que se realiza este jueves 22 y viernes 23 en la UCAB Guayana, se enfoca en desarmar el AMO, específicamente el concepto de minería ecológica al que catalogan como una oferta engañosa.

“El punto es si haces minería de alto impacto o bajo impacto, allí es donde debates las variables a evaluar”, agregó el ingeniero, pero basado en la experiencia y en la realidad minera local, Romero señaló que el impacto del AMO en la región ha sido “altísimo”, porque “la minería impacta negativamente y se está haciendo de manera descontrolada, desproporcionada y con un crecimiento exponencial”.

“El Arco Minero como decreto profundiza esa dinámica que no es nueva”, dijo. “Hay una migración de gente enorme para el sur con un efecto muy importante en los ríos, con impactos no solo en comunidades cercanas sino en el Caribe. El Amazonas y el Orinoco tienen un 20% de descarga de agua a los océanos y por el flujo y el caudal que tienen llega al Caribe. Hay estudios que reflejan que peces y aves tienen niveles de mercurio por encima de lo normal en Trinidad”, agregó.

Durante su ponencia, Romero destacó que los drenajes ácidos de minas contienen no solo químicos sino también metales pesados con consecuencias desastrosas en minas a cielo abierto, subterráneas y presas de cola. Entre 1995 y junio de 2018, precisó, se registraron 54 derrames de presas de cola en Brasil, Estados Unidos, Perú, Rusia, China, Finlandia, Zambia, Canadá, Francia y Suecia y más del 60% de las fallas han sido graves o muy graves.

El desmontaje de la ficción de la minería ecológica es uno de los trabajos de la revista digital, en la que también se puede leer a otros expertos disertando sobre la minería en Guayana, la historia reciente de la minería en Imataca y el uso del cianuro en la minería del oro.

Llevarán rechazo al AMO a instancias internacionales

La directora de CER Latinoamericana y activista de la Plataforma contra el Arco Minero, Andrea Pacheco, explicó que luego de la publicación del decreto de creación del AMO en febrero de 2016, la organización interpuso un recurso de nulidad ante el Tribunal Supremo de Justicia el 31 de mayo de 2016 y, aunque fue admitido en noviembre de ese año, no ha habido respuesta institucional.

“Desde ese momento estuvimos elaborando boletines, generando profundidad en los argumentos, nos involucramos con la Red de Defensores de Derechos Humanos y vamos a ir ahora a la internacionalización del conflicto, creemos que hay que llamar la atención de todos los gobiernos de la región”.

Romero añadió que el AMO comienza a ser un problema no solo nacional sino también regional, debido a la contaminación del agua y la propagación de epidemias. “Muchos venezolanos migran con malaria y a los países de la región se les añaden nuevas crisis, además de las que ya tienen”, dijo.

La Plataforma se conformó en 2016 y está constituida por 20 personas aproximadamente. Tanto Pacheco como Romero, señalan que si bien algunos ambientalistas son radicales en sus posturas contra la minería en cualquiera de sus formas, el espacio de debate ha crecido con el ánimo de evaluar el impacto de la actividad controlada así como la transición a otras alternativas económicas. “Lo que tenemos en común es que rechazamos este decreto en estos términos, pero pensar en una alternativa para quienes dependen de la minería nos debe llamar”, puntualizó Pacheco.

Para contactar a la organización, puede escribir a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..

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