Imprimir esta página
Lunes, 07 Agosto 2017 00:00

Murió José “Acarigua” Rodríguez, una de las piezas claves de la reestatización de Sidor

 
Valora este artículo
(0 votos)
Murió José “Acarigua” Rodríguez, una de las piezas claves de la reestatización de Sidor FOTOS ARCHIVO

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

El expresidente del Sindicato Único de Trabajadores de la Industria Siderúrgica y sus Similares (Sutiss) y pieza clave de la reestatización de Sidor en 2008, José “Acarigua” Rodríguez, falleció en la tarde de este martes cuando era trasladado a Caracas en una aeroambulancia, tras una serie de complicaciones de salud originadas por la reciente extracción de un riñón.

“Acarigua”, como se le conocía popularmente por su ciudad natal en el estado Portuguesa, era el secretario de finanzas de la actual directiva de Sutiss, aunque suscomplicaciones de salud habían reducido su actividad reciente en la dinámica sindical de la siderúrgica.

  Acarigua 2
“Acarigua” en el Salón Ayacucho de Miraflores, con el comité ejecutivo de Sutiss, en plena discusión del contrato colectivo en 2008 
 

Al conocerse su muerte, tras días de padecimientos, diversas corrientes sindicales manifestaron sus condolencias a los miembros de Militante Siderúrgico, de la cual fue fundador. Las críticas a su alianza permanente con el chavismo, que aseguran lo hacen corresponsable de la situación de la industria y el debilitamiento del movimiento sindical siderúrgico, también afloraron.

Militante de La Causa R hace varias décadas, ingresó a Sidor como operador del tren de barras y alambrón. En la vida sindical, tomó fuerza como aliado de Ramón Machuca, quien fue presidente de Sutiss y lo apadrinó luego en la campaña electoral de las elecciones sindicales en noviembre de 2005. Estaba en juego la orientación política de Sutiss.

“Aunque no tuvo un liderazgo que aglutinara, avasallador como el de Machuca, fue el último comité ejecutivo donde se logró la unidad de todas las corrientes, fue un comité ejecutivo muy variopinto en el que se logró el mejor contrato que se haya firmado; de hecho, el último contrato firmado con todas las de la ley”, recuerda José Luis Alcocer, dirigente de la corriente Unidad Matancera, que ese año aspiraba la presidencia de Sutiss con el respaldo de La Causa R.

Seis votos de ventaja dieron la presidencia a Acarigua, en un contexto de derrota para su movimiento que de siete directivos en el comité ejecutivo, pasó a tener solo tres. “Tuvimos buenas relaciones, nos identificaron más las luchas que las diferencias ideológicas porque ya ellos estaban con el chavismo”, comenta Alcocer, quien tras esas elecciones quedó como secretario de organización de Sutiss.

Clave en la reversión de la privatización

Como presidente de Sutiss, fue el principal promotor de la idea de reestatizar a Sidor. “Insistía en que el sindicato quería hablar con el presidente Chávez para que el gobierno estatizara Sidor, los únicos que no estábamos de acuerdo éramos nosotros (Unidad Matancera)”, rememora Alcocer.

Con un precedente de conflictividad laboral, paros y protestas, el gobierno accedió y en la madrugada del 9 de abril de 2008, el vicepresidente de la República, Ramón Carrizales, lo anunció a los trabajadores. Fue prácticamente el “gran legado” de su gestión sindical, que meses después se tradujo en improductividad y pérdidas mil millonarias en la industria.

En mayo de 2008, “Acarigua” calificó la vuelta de Sidor a manos del Estado, tras una década operada por el consorcio argentinoTechint del empresario Paolo Rocca, como "una victoria de la clase trabajadora venezolana".

  La nacionalización no resultó en la magia esperada. En 2011, tres años después de iniciado ese proceso, admitió en una especie de mea culpa que nunca imaginaron que la nacionalización originara “un sistema completo de corrupción y de vagabunderías” en la empresa..  


Un año antes de la reestatización ordenada por el expresidente Hugo Chávez, Acarigua denunció los tratos preferenciales de Techint en la venta de planchones a empresas asociadas con un 50% de descuento respecto del valor del mercado. "Seguiremos planteando mil veces la necesidad de que la siderúrgica regrese a manos de los venezolanos, porque no solo es un sector muy estratégico sino que además es en manos venezolanas en las cuales los empleados vamos a recibir un trato verdaderamente justo", declaró a El Universal en mayo de 2007.

Acarigua planteaba que durante una década en manos de la privada Techint, “el maltrato y la humillación por parte de la trasnacional ha vejado, ultrajado al país y a los trabajadores”.

“Tenemos que decirle al país que llevábamos 10 años en Sidor en una colonización. Era una situación terrible, por la cual, inclusive, fallecieron 18 de nuestros compañeros; había un escamoteo de nuestros intereses, es decir, la aplicación de un capitalismo salvaje, neoliberal, por parte del consorcio”, relató a la Agencia Bolivariana de Noticias en mayo de 2008.

El mea culpa vino con la corrupción

La nacionalización no resultó en la magia esperada. En 2011, tres años después de iniciado ese proceso, admitió en una especie de mea culpa que nunca imaginaron que la nacionalización originara “un sistema completo de corrupción y de vagabunderías” en la empresa. “Lamentablemente, todos esos funcionarios fueron impuestos por el gobierno y Rodolfo Sanz se trajo toda una delegación del estado Miranda que no eran siderúrgicos ninguno”, declaró en entrevista con Correo del Caroní en junio de 2011.

En ese entonces, advirtió que la corrupción interna no solo tenía que ver con la mafia de las cabillas, que recién salía a flote. También, dijo, se han “desaparecido” bobinas, repuestos, equipos y hasta herramientas de trabajo.

En ese contexto, criticó que el gobernador de Bolívar, Francisco Rangel Gómez, que en otros casos sindicales fijó posición no se refiriera a la olla destapada, sino que defendiera al entonces gerente de comercialización de Sidor, Luis Velásquez, quien fue detenido y nombrado como la cabeza de la mafia de las cabillas.“El gobernador quiere apoderarse de la dirección de Sidor, de Alcasa y Venalum para detentar todo el poder en la región”, denunció.

“Acarigua” y la Lista Tascón

  Acarigua 3
El dirigente sindical siempre cerró filas con el chavismo 
 

Otro episodio marcó su carácter de radical oficialista, ahora en las filas del partido Patria Para Todos (PPT). Fue en abril de 2013, luego de las elecciones presidenciales en las que Nicolás Maduro resultó electo presidente, pero que en el estado Bolívar dieron ganador a su contendor opositor, Henrique Capriles Radonski, con el 51,83% de los votos.

Aunque se autodenominó como un hombre de inclusión, cuestionó: “¿cómo es posible que revisas algunas empresas y la votación contraria (al chavismo) supera el 50%? ¿Qué vaina es ésa?”, mientras los trabajadores a su alrededor gritaban “¡limpieza, limpieza!”.

Propuso retomar un mecanismo similar a la Lista Tascón en el holding. “Aquí se impone recordar a un compañero que fue perseguido y satanizado, que es el compañero Luis Tascón, ese compañero tenía razón, estamos full de adecos y copeyanos en las empresas y ahora, cuando venga el momento que pase todo esto, que controlemos el país, aquí hay que hacer algo parecido a lo que planteó Tascón”.

El hilo grueso que lo unió al chavismo marcó sus acciones y silencios como dirigente sindical de Sidor. Quienes se autodenominan revolucionarios le aplauden su lealtad contra viento y marea, mientras que quienes en los últimos años han sufrido de cerca el descalabro de la industria, le recordarán como aquel que pudo elevar la voz en contra del abandono de la principal siderúrgica del país.

Visto 876 veces Modificado por última vez en Lunes, 07 Agosto 2017 10:41