Trabajadores de las empresas básicas de Guayana se acercan a los dos meses de protesta para exigir el cumplimiento de los tabuladores salariales. La violación de los contratos colectivos recorta ahora los aguinaldos.

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Neibis Pérez, una sidorista con 13 años de servicio en la Siderúrgica del Orinoco (Sidor), estima que con la primera fracción de la bonificación de fin de año no podrá pagar ni la mitad de la deuda que tiene en el colegio de sus tres hijos por mensualidades vencidas. Respira hondo y la preocupación es evidente, pese a los amplios lentes de sol que cubren su rostro. “Las expectativas cuando aumentaron el salario eran positivas, creíamos que íbamos a recibir un buen pago pero ha sido todo lo contrario”, dijo.

La sidorista participaba este miércoles en la protesta laboral que desde hace más de un mes lideran los trabajadores de las empresas básicas para exigir el cumplimiento del tabulador salarial, ahora más cuando algunas industrias ya empezaron a desembolsar los pagos de aguinaldos que de antemano consideran insuficientes en un contexto de hiperinflación. La manifestación se repitió este miércoles en un lugar de recurrente protesta en las últimas semanas: la avenida Guayana, debajo del elevado de la avenida Fuerzas Armadas que conduce a la zona industrial.

Pérez cuenta que en años anteriores los aguinaldos eran suficientes para comprar algún electrodoméstico, darse un viaje o, incluso, ahorrar para completar la inicial de un carro. Entre 2008 y 2010, indica, su bonificación junto a la de su esposo, trabajador de Orinoco Iron, más las vacaciones les permitieron comprar una casa.

Los trabajadores se acercan a los dos meses de protesta en Ciudad Guayana


“Ahora no me alcanzarán ni para pagar la deuda en el colegio (…) las inscripciones las logramos pagar vendiendo ropa, las bicicletas de los niños y juguetes en el perolero”, expresa la afectada.

Los empleados de las industrias del sector aluminio denunciaron este miércoles que el Ejecutivo empezó a cancelar la bonificación de fin de año, que será cancelada en cuatro partes, de acuerdo con criterios que desconocen. Desde hace más de un mes exigen al Gobierno respetar los tabuladores salariales construidos con base en la meritocracia y la antigüedad y que, tras el aumento del salario mínimo a Bs.S 1.800, quedaron desfasados, según el argumento de la dirigencia sindical oficialista.


Bonificación de acuerdo con tabulador de la administración pública

El secretario general del Sindicato de Trabajadores de Carbonorca (Sutracarbonorca), Ramón Espino, dijo que la única empresa del sector aluminio que hasta este miércoles había cancelado la bonificación fue Bauxilum, en donde el promedio de pago fue de Bs.S 5.000. En la forestal Maderas del Orinoco también cancelaron la primera porción el martes y en Venalum informaron a los empleados que en el transcurso del día se harían efectivos los pagos.

“Se está calculando con base en la tabla de hambre que impuso el Ejecutivo nacional, la tabla de la administración pública. En el caso de las utilidades, la desmejora es de 85% aproximadamente”, afirmó el dirigente sindical. “Las protestas son por todo, a Venalum ya le quedan 90 celdas y en Carbonorca -si no se reactiva Alcasa y Venalum- ¿qué vamos a hacer? Carbonorca no llega ni al 25% de su capacidad instalada este año. Todo está colapsado”, resaltó.

Carlos Marcano, trabajador de Maderas del Orinoco, denunció que las utilidades se están pagando “como si las empresas básicas fueran una bodega. Nosotros tenemos un contrato colectivo y el pago de las utilidades se debe regir por esa convención y se está violando”, manifestó.

La masa laboral de Guayana asegura que se mantendrá en la calle hasta ser escuchados

“El monto promedio en Maderas del Orinoco es de Bs.S 7.000. Con ese monto no podemos llevar a nuestros hijos a comprarle una ropa o unos zapatos, no podemos comprar la comida para diciembre”, dijo, al tiempo que denunció que de acuerdo con el contrato colectivo deberían cobrar un monto de Bs.S 12.600 solo por concepto de bono de alimentación. “Eso no lo cumplen pero entonces ahora las utilidades son menos de lo que deberíamos recibir por bono de alimentación”.

En Sidor, las bonificaciones de fin de año no habían sido pagadas hasta el mediodía de este miércoles. “Las utilidades eran para disfrutar las navidades, ahora no, por eso los trabajadores están haciendo manifestaciones. El contrato colectivo no puede ser eliminado”, expresó el dirigente sindical de Sidor, Leonardo Azócar.

El secretario general del Sindicato de Trabajadores de Ferrominera Orinoco (Sintraferrominera), Rubén González, precisó que un técnico 5 de Ferrominera debería recibir, de acuerdo con el contrato colectivo, Bs.S 104.000, pero las utilidades en la práctica llegarán a lo mucho a Bs.S 10.000. “¿Cómo es posible que deterioren años de lucha? Estamos diciendo al presidente Nicolás Maduro que se equivocó con los trabajadores, cuyos beneficios son intangibles e irrenunciables. No es que estamos saboteando al gobierno, sino reclamando nuestros derechos”.

Crisis con nombre y apellido

“Este gobierno nos ha llevado a ser inmensamente infelices”, reclamó el trabajador de Venalum, José Villasana. “No es Guayana nada más, es en Venezuela entera, que nos quitaron la manera de ser felices”, agregó.

El trabajador sostuvo que la crisis de las empresas básicas tiene nombre y apellido y se llama Nicolás Maduro, por lo que llamó a los trabajadores a identificar a los responsables del descalabro laboral y operativo.

Los empleados señalaron que las protestas continuarán. El secretario de (Sutrapuval), José Hidalgo, llamó a los trabajadores a dar “el todo por el todo” para hacerse sentir en toda Ciudad Guayana.

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