Lunes, 06 Noviembre 2017 00:00

Los ‘Paradise Papers’ desnudan los vínculos entre la Pdvsa rojita y el imperio de Trump

  Redacción
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La investigación involucró a periodistas de buena parte del mundo La investigación involucró a periodistas de buena parte del mundo Foto cortesía
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El Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) publicó este lunes una nueva investigación sobre paraísos fiscales, conocida como Paradise Papers, en la que son mencionados numerosos políticos de todo el mundo, entre ellos miembros del Gobierno estadounidense de Donald Trump.

La investigación revela los vínculos comerciales entre miembros de la administración de Trump y Rusia. El secretario de Comercio de Estados Unidos, Wilbur Ross, es accionista de una naviera con relaciones comerciales con un empresario ruso que fue objeto de sanciones por parte de Washington y con el yerno del presidente Vladimir Putin.

Pese a haber vendido otras participaciones antes de unirse a la administración Trump, Ross mantuvo sus acciones en la naviera Navigator, apuntó The New York Times, uno de los medios internacionales, como el alemán Süddeutsche Zeitung, que participó en la investigación, similar a la de los Panama Papers.

Ahora, ¿el asunto se aterriza en Venezuela? Pues nada menos que con los nexos entre la Pdvsa rojita y socialista y el imperio capitalista estadounidense: la naviera de Ross prestaba servicios a la estatal petrolera, según reveló un trabajo publicado este mismo domingo en el portal Armando Info.

Ese yerno de Putin… 

De acuerdo con los medios, entre los grandes clientes de Navigator figura el grupo energético ruso Sibur, que pertenece, entre otros, al yerno de Putin, y con el que cerró negocios por más de 68 millones de dólares desde 2014.

El fiscal especial estadounidense Robert Mueller investiga actualmente posibles contactos entre el gobierno de su país y Rusia durante la campaña presidencial y la posible injerencia rusa en los comicios para facilitar una victoria de Trump.

Para la nueva investigación se analizaron durante un año unos 13,4 millones de documentos de dos empresas de servicios offshore de Bermudas y Singapur, en los que aparecen los nombres de más de 120 políticos, así como empresarios, deportistas o artistas de casi 50 países.

Alianza mundial 

En total participaron en la investigación más de 90 medios y 380 periodistas, entre los cuales también figuran, además de los ya citados, el diario británico The Guardian, el francés Le Monde y la BBC británica.

Entre los mencionados aparecen decenas de asesores de Trump, la reina británica Isabel II por sus inversiones en las islas Caimán, el presidente colombiano Juan Manuel Santos, el ministro de Finanzas argentino, Luis Caputo, y dos ministros del Gobierno brasileño de Michel Temer.

Santos aparece como directivo de una compañía con exenciones tributarias en Barbados. “Nunca invertí ni un solo peso en la compañía ni fui accionista”, afirmó Santos a los periodistas, a quienes también indicó que su cargo en la junta directiva no era pago.

El ministro argentino, en tanto, figura como integrante de una administradora de fondos de inversión vinculada a dos paraísos fiscales.

“No hay ningún conflicto de interés. Hoy no tengo nada que ver ni con Axis ni con Noctua”, respondió Caputo el diario La Nación, que participó en los Paradise Papers. 

Los pioneros 

Entre los nombres mencionados el año pasado en los Panama Papers estaba el del presidente Mauricio Macri. La justicia argentina investigó el hecho y despegó al mandatario de cualquier responsabilidad en el tema.

Tal como aclara el grupo de investigación en los Paradise Papers, operar con sociedades en un paraíso fiscal no es un delito en sí mismo, salvo que haya servido para blanquear dinero o para evadir impuestos.

La ONG Transparencia Internacional llamó a los gobiernos y autoridades de control a actuar para frenar la corrupción del sistema financiero.

“El alto perfil de la gente y las corporaciones en este último escándalo es estremecedor. Está claro que las autoridades de supervisión financiera y los legisladores deben aceptar que el sistema está roto”, dijo en un comunicado la titular la organización, Delia Ferreira Rubio.

“Con demasiada frecuencia, el dinero que debería ser destinado a mejorar la vida de la gente es desviado por funcionarios corruptos en búsqueda de estilos de vida lujosos. Esto se debe terminar”, indicó.

Las dos caras 

 
 

El informante y ex empleado de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) estadounidense Edward Snowden, quien vive bajo asilo en Rusia después de filtrar en 2013 numerosos documentos del servicio secreto estadounidense a periodistas, escribió en Twitter: “Los días de filtraciones son mis días favoritos”.

Por su parte, el jefe del Partido Laborista británico, Jeremy Corbyn, señaló: “hay una regla para los super ricos y otra para el resto cuando se trata de pagar impuestos”.

Los periodistas del ICIJ no revelaron cómo accedieron a esta nueva información, que se basa principalmente en documentos de la compañía de servicios offshore Appleby, con sede en Bermudas.

Appleby admitió hace unos días que era posible que el ICIJ hubiera obtenido material suyo de forma ilegal. La empresa asegura que sus prácticas son legales.

Además, considera que no hay indicios de que haya habido comportamientos indebidos de parte de la compañía ni de sus clientes. Appleby no habla de una filtración, sino de un ciberataque ilegal.

La nueva investigación llega 19 meses después de los Panama Papers, cuyas revelaciones en 2016 llevaron a numerosas investigaciones en todo el mundo. En ese caso se basaron en documentos de la compañía panameña Mossack Fonseca, que revelaban los nombres de numerosos políticos, deportistas u otros famosos que tenían participaciones en empresas en paraísos fiscales.

Por sus investigaciones, el ICIJ se llevó en 2017 el Pulitzer, el premio más importante en el periodismo estadounidense.

La industria offshore hace a los pobres más pobres y profundiza las desigualdades, declaró Brooke Harrington, autora de Capital Without Borders: Wealth Managers and the One Percent, al ICIJ.

“Hay un pequeño grupo de gente que no está sujeto a la ley como el resto de nosotros”, señaló. Esta gente disfruta “los beneficios de (vivir en) una sociedad sin estar sujeta a sus restricciones”. (Marcos David Valverde | DPA)

Visto 854 veces Modificado por última vez en Martes, 07 Noviembre 2017 21:00