Sábado, 26 Agosto 2017 00:00

Secretario general de la ONU abusa del lenguaje diplomático y omite condena a dictadura de Maduro

 
Valora este artículo
(1 Voto)
El canciller venezolano se reunió con Guterres en Nueva York El canciller venezolano se reunió con Guterres en Nueva York Foto ONU
 

 

Nueva York.- A diferencia de la Oficina Alto Comisionado para los Derechos Humanos (Oacdh) de la ONU, del Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre la Detención Arbitraria, de la Unión Europea y del secretario general de la OEA, el secretario general de ONU, António Guterres, adoptó un lenguaje más neutral sobre la dictadura en Venezuela tras reunirse con el canciller de Nicolás Maduro, Jorge Arreaza.

Guterres “reiteró su postura de que es esencial y urgente una solución política basada en el diálogo y el compromiso entre el Gobierno y la oposición para hacer frente a los desafíos que enfrenta el país”, señaló un comunicado escueto.

Además, pidió que este diálogo se dé “en un contexto de respeto al estado de derecho y a los derechos humanos”.

El secretario general de las Naciones Unidas expresó su apoyo a los esfuerzos regionales y el trabajo de mediadores internacionales para lograr el diálogo en Venezuela.

Sin edulcorantes

  barra 13aNaranja220

MÁS INFORMACIÓN

Unión Europea desafía a Maduro y su constituyente

barra 4naranja220

ONU reitera preocupación por violación de DD HH en Venezuela y prepara informe sobre patrón represivo

barra 4naranja220

Diplomático venezolano ante la ONU renuncia a su cargo en repudio al gobierno de Maduro

 

A principios de agosto, el Grupo de Trabajo de la ONU sobre la Detención Arbitraria exigió explícitamente a Maduro desistir de la práctica dictatorial de someter civiles a tribunales militares. Los expertos sostuvieron que las autoridades deben respetar los derechos de todos los manifestantes y detenidos y garantizar su integridad física y psicológica.

A pesar de que a mediados de marzo, en el Examen Periódico Universal, el régimen de Maduro se comprometió a respetar la libertad de expresión, esta semana suspendió la señal radioeléctrica para dos canales colombianos en Venezuela y amenazó con regular las redes sociales, ha monopolizado el comercio del papel periódico desde hace más de tres años, se ha apropiado de medios de comunicación, perseguido a periodistas, forzado el exilio de decenas de ellos.

La Unión Europea desafío a Maduro y le expresó que no reconocerán a la Constituyente. Luego de los reveses diplomáticos, el Vaticano ya no emite cheques en blanco para Miraflores y ha virado con cautela su posición y la ha hecho coincidir con el episcopado venezolano, obispos que sí han denunciado abiertamente el peligro de la tiranía en el país.

Un obstáculo para el bien

Las múltiples y diversas denuncias del comisario de la ONU para los derechos humanos, Zeid Ra'ad Al Hussein, incluyen catalogar a la administración de Maduro como un obstáculo para la labor de la protección de las garantías fundamentales.

El mismo Zeid advirtió en 2015 que la democracia en Venezuela se había deteriorado ya para entonces.

Dos años y medio después, a principios de agosto de 2017, Zeiz reiteró el exhorto de la ONU a Maduro de respetar los derechos de manifestación pacífica y participación política tras la prohibición por el ministro de Interior y Justicia, Néstor Reverol, de protestar.

Otra señal del temor de la dictadura chavista al escrutinio público es la recién negativa de Maduro de asistir a la Asamblea General de la ONU, en septiembre, “por estar muy ocupado”… foro internacional que el Grupo de Lima advirtió con ventilar el seguimiento continental a la violación sistemática de los derechos humanos en Venezuela.

Visto 516 veces Modificado por última vez en Lunes, 28 Agosto 2017 00:45