La retención por parte de Hacienda Municipal y de la Policía de Piar ocurrió el viernes. Los ganaderos advirtieron que nueve reses estaban apretadas en el cuarto frío y era necesario despostarlas. Las autoridades no prestaron atención a la alerta.

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Nueve reses se pudrieron en Upata, municipio Piar, tras una retención irregular de 25 de ella en un procedimiento de la Policía de Piar el viernes, el mismo día en el que el presidente Nicolás Maduro sostuvo que el Gobierno debía “tomar la gobernanza de la producción y distribución de carne al 100%”.

Las reses fueron retenidas por la Policía de Piar y Hacienda Municipal, en la entrada de Upata, luego de que los animales fueran beneficiados en el matadero de El Palmar, en el municipio Padre Chien, pues el matadero de Upata está inactivo. Las autoridades alegaron que la carne no cumplía con permisos sanitarios y carecía de guías de movilización.

Uno de los afectados informó que uno de los permisos quedó en custodia de la Asociación de Ganaderos de El Palmar, a donde acudieron considerando que el ganado fue llevado al matadero de esa localidad.

En principio, las autoridades se negaron a trasladar las reses a cuartos fríos para su preservación, cuentan los afectados, pero transcurridas varias horas y luego de que la Guardia Nacional asumiera el procedimiento, las reses fueron retenidas en las cavas de cuatro carnicerías. Sin embargo, las nueve reses almacenadas en el Frigorífico El Rey de la Carne excedían la capacidad de la cava y estaban apretadas, por lo que los ganaderos advirtieron que debían despostar al menos cuatro reses.

Las autoridades hicieron caso omiso. El martes, cuando la Fiscalía ordena la liberación de la carne retenida, al confirmar que contaba con los sellos sanitarios y permisos, los ganaderos se encontraron con que las nueve reses estaban descompuestas.

“Todas se dañaron por negligencia de quien inicialmente tomó el procedimiento (Polipiar y Hacienda Municipal) (…) Polipiar y Hacienda Municipal no atendieron a nuestras recomendaciones donde le indicábamos que había que bajar la carne del transporte y meterla en el cuarto frío (cava cuarto)”, manifestó la Cámara de Carniceros del municipio Piar (CarniPiar).

El hecho viene a agravar la ya intensa escasez de la proteína, debido a las múltiples regulaciones que intenta el Gobierno en la cadena cárnica.

La Asociación de Ganaderos del municipio autónomo Piar (Asogandipiar) lamentó el hecho y rechazó la declaración de las autoridades municipales en torno a la procedencia de las 25 reses incautadas a las carnicerías SJ 26, Don Blanco, El Rey de la Carne y Hermanos Páez. De acuerdo con integrantes del gremio, las autoridades pretenden responsabilizar de la descomposición de las reses a los ganaderos.

CarniPiar aclaró que ninguna res quedó fuera de la cava en el Frigorífico El Rey de la Carne y que “a todas las cavas de las carnicerías involucradas en la situación se les colocó precinto de seguridad para que fueran inviolables”. “La legalidad y la razón están de nuestro lado, somos trabajadores del mostrador preocupados siempre por llevar de la mejor manera la proteína a nuestros clientes ofreciendo cortes regulados y libres”, indicó el gremio.

Crece temor en ganaderos

       
Nueve reses fueron retenidas en un cuarto frío de un frigorífico privado, que excedía su capacidad. Los ganaderos y carniceros pidieron despostar la carne, pero autoridades no accedieron, lo que provocó su descomposición

Adnel Attie, ganadero y propietario de las nueve reses descompuestas, lamentó la pérdida de las canales con un valor de Bs.S 500.000. “Todo pasó legalmente con guías de movilización. Tenía su sello de Sanidad. Cuando llegó el ganado a Upata lo retiene PoliPiar. Le dijimos que había que despostarla porque había mucho ganado en la cava. Se va a podrir, alertamos. Y se pudrió. El domingo llamamos a la fiscal porque se estaba poniendo hedionda. El martes, la carne estaba podrida”, relató.

El comiso agudiza el temor de los ganaderos de que sus animales sean retenidos de forma ilegal, justo cuando la escasez de carne ha aumentado, debido a los controles oficiales y las amenazas de más control anunciadas por el mandatario nacional, quien el viernes de la semana pasada exigió a los ganaderos cumplir con las reglas de juego en cuanto a la producción, distribución y precios acordados.

“Nadie está sacando ganado por ese motivo, quieren quitarnos el 20%”, denunció Attie, quien por los momentos sostiene que no sacará más ganado de su finca, no solo por esta situación sino por la paralización en la emisión de guías de movilización.

“Explicamos a las autoridades que el ganado había quedado apretado y debían hacer el desposte, para evitar daños. No accedieron, dijeron que no se podía tocar ni ver. Ayer (martes) la Fiscalía libera el ganado, indica que no hay delito alguno. Vamos con la fiscal a una de las carnicerías y nos encontramos con que las nueve reses se pudrieron y eso que indicamos a Polipiar y Hacienda Municipal cómo debían hacer el procedimiento”, insistió el vicepresidente de la Asociación de Ganaderos de Piar, Octavio Páez.

Pérdida por negligencia

Héctor Bolívar, propietario de la carnicería a la cual estaban destinadas las nueve reses descompuestas, lamentó la pérdida de la carne. “Ese ganado era para mi negocio y ¿cómo voy a querer yo que se pierda?, tengo un compromiso de pago. Es lamentable la pérdida de esa carne por negligencia, no es como ellos dicen que los dueños de la carne la quisieron echar a perder”, expresó.

El empresario del sector cárnico manifestó que la obtención de la proteína es demasiado complicada en los últimos meses y este hecho empeora el panorama. “Las carnicerías están vacías y la gente lo que quiere es bajar las santamarías (…) Si hubiesen permitido despostar y meter en la mostradora no se hubiesen dañado las reses”, expresó.

Tras las amenazas de más control realizadas por el mandatario nacional el viernes de la semana pasada, el presidente de la Federación Nacional de Ganaderos de Venezuela (Fedenaga), Armando Chacín, respondió a través de su cuenta en la red Twitter que las expropiaciones acabaron con el 60% de la proteína animal. “Ahora en este momento nos expropian los animales. Es claro que el impacto será duro para los productores y los consumidores. Veremos el ocaso del engorde en el país. Presidente preserve lo que queda. Levante la medida”, recalcó.

Días antes, el dirigente gremial resaltaba que su aporte social como productores es producir alimentos para el consumo, “no ser la fuente de financiamiento de algunos gobiernos regionales contribuyendo a focos de corrupción. Si quieren carne que la paguen al precio que permita que el trabajo del criador sea digno”.

“No vamos a financiar con nuestro esfuerzo y sudor ninguna Gobernación o Alcaldía. Si quieren ganado, que lo críen y engorden en lo que expropiaron, es lo justo. Nos oponemos a los decretos ilegales, lucharemos por que se eliminen. Si fracasamos acabarán la única proteína en Venezuela”, sostuvo.

Precios irreales

En la Gaceta Oficial Extraordinaria N° 6.397 del 21 de agosto de 2018, el Ejecutivo nacional publicó los nuevos precios de la carne con precio máximo de venta, en función del corte, de Bs.S 90 el kilo. La nueva regulación provocó la desaparición del producto de inmediato.

En la actualidad, la carne de res supera los Bs.S 800 el kilo en promedio, casi la mitad del salario mínimo vigente de Bs.S 1.800.

Etiquetas: carne, carne descompuesta, control oficial, regulaciones, crisis económica, escasez, hambre, crisis alimentaria

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