La máxima autoridad monetaria resolvió derogar la aplicación del encaje especial sobre las reservas excedentarias de la banca, que implementó desde septiembre de 2018. El economista Oscar Torrealba señaló que la suspensión de la medida es “oxígeno” para la banca y puede explicarse en la fuerte restricción de la política de créditos del sistema financiero.

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El Banco Central de Venezuela anunció este martes que, “tras evaluar el desempeño del mercado monetario”, decidió derogar la aplicación del encaje especial sobre las reservas bancarias excedentarias a partir de este 22 de enero de 2019, una medida que había sido criticada desde su implementación en septiembre de 2018 por las distorsiones en el sistema financiero y la restricción del crédito.

“Esta decisión se enmarca dentro de los objetivos macroeconómicos contenidos en el Programa de Recuperación Económica, Crecimiento y Prosperidad y del continuo seguimiento de las principales variables”, informó el BCV en su página web, sin más explicaciones.

El encaje legal es el porcentaje de los depósitos totales que un banco debe mantener como reserva obligatoria en el Banco Central. A través de una resolución del BCV publicada en la Gaceta Oficial N° 41.472 del 31 de agosto de 2018, se ordenó a los bancos mantener un “encaje especial”, adicional al encaje ordinario, igual al 100% de las reservas bancarias excedentes hasta esa fecha.

El economista Oscar Torrealba explicó que la aplicación del encaje legal estuvo sustentada por el gobierno en la necesidad de detener la variación del dólar paralelo, pero señaló que la medida desestimuló el crédito, al punto de detenerse por completo. Esta restricción, presume, presionó al BCV a derogarla.

“La medida tuvo cierto impacto, un efecto transitorio en los meses de agosto y septiembre, pero a pesar de esta política tan agresiva, el dólar siguió aumentando de forma vertiginosa de agosto de 2018 que estaba en Bs. 87 al 15 de enero de este año que llegó a Bs. 3.100”, detalló.

“La política no pudo contener lo que era inevitable, el bolívar se devalúa porque estamos en un proceso hiperinflacionario y ocurre por esta política que busca financiar el déficit fiscal”, agregó.

La paralización del crédito, resaltó, impactó la economía real. “El empresario usa el crédito como forma de oxigenarse ante la crisis, cuando restringes el crédito restringes la posibilidad de oxígeno y el riesgo de impago aumenta. A nivel personal, si tenías un apuro, recurrías a tu tarjeta de crédito a pesar de que estaban bajos los montos, creo que ahora no cubren ni el precio de una arepa. La medida no tuvo el efecto deseado y las consecuencias son peores”, explicó.

Con la derogatoria de la aplicación del encaje legal, señaló, la respuesta inmediata es que la banca va a tener oxígeno para emitir créditos o elevar los límites de las tarjetas de crédito, por ejemplo, aunque sigue existiendo profundas limitaciones en un sector financiero también golpeado por la hiperinflación. A la par, prevé una variación del tipo de cambio, aunque no de forma exacerbada, dijo.