El comienzo del nuevo año escolar para las escuelas que fungen como refugio para los afectados por las lluvias fue pospuesto para el 1 de octubre. Sin embargo, los refugiados manifestaron su preocupación, ya que hasta ahora no se les ha informado sobre dónde serán albergados, pues sus casas siguen inhabitables debido al alto nivel del agua, producto de la crecida del río Caroní. “No he escuchado ninguna noticia. El que sabe es Dios si el agua baja y podemos volver”, lamentó Casie Otto, refugiada en la Escuela Wenceslao Monserratte, de Puerto Ordaz.

El río llegó este 14 de agosto a los 18.04 msnm, pasando por un centímetro el nivel histórico de 1943 y restando uno para llegar al de 1976; en el caso de Caicara, 2018 representa un nuevo récord al sobrepasar por 34 centímetros la cota de alerta roja. En todo el estado Bolívar se registran más de 11.700 afectados por las inundaciones, de los cuales más de 7.700 son los que están refugiados entre los 60 albergues en la región.

Laura Cárdenas es uno de los ejemplos de cómo los venezolanos se reinventan para afrontar la estadía y la sobrevivencia en un país extraño.

Comunidades como las del barrio José Gregorio Hernández y Los Oleandros manifestaron su preocupación por el nivel de las aguas que ha obligado a varias familias a desalojar. Otras esperan a que el río no tome más terreno o, de lo contrario, acudir a un refugio. La esperanza de una reubicación se ha desvanecido, pues aseguran que es la promesa sin cumplir de todos los años. Esta temporada de lluvias ha afectado a más de 200 familias: la mayoría, por la crecida de los ríos. El resto, por obstrucción de drenajes.

Los niveles de ambos ríos se mantienen en alerta amarilla. En la parroquia Dalla Costa se han movilizado por lo menos 19 familias, unos por voluntad propia y otros por recomendaciones de Protección Civil; en Cachamay hay al menos 16 familias en dos refugios. En semanas pasadas atendieron a 73 familias en Chirica. El temor por los desbordamientos de 2017 prevalecen: “Sacamos lo que pudimos y lo guardamos en casa de un familiar. El año pasado el río nos tomó por sorpresa y perdimos muchas cosas, inmuebles, la ropa que se nos dañó porque eso es agua contaminada. Esta vez salimos con tiempo”, dijo uno de los afectados de esta temporada.

Pence dialogó con varios de los inmigrantes venezolanos que viven en el refugio y luego refirió, en su discurso, lo que estos le habían contado. El vicepresidente habló, por ejemplo, de la escasez de comida y medicinas en Venezuela y de los “vecindarios que son controlados por bandas criminales del Gobierno”.

La coordinadora de Infraestructura de la Zona Educativa en el estado Bolívar, Betty Polo, aseguró que el refugio está garantizado para quienes aún no han podido retornar a sus hogares y que su estadía en los planteles ha significado una ayuda para el plan “Una gota de amor para mi escuela”. Los 13 afectados que aún permanecen en el liceo Oscar Luis Perfetti denunciaron que estaban siendo presionados para salir del refugio, por decisión de la directora del plantel.

Los afectados aseguran que Protección Civil les ha visitado una sola vez y necesitan más colchones, comida y mosquiteros, aunque admiten que no quisieron reubicarse en un refugio y prefieren acampar cerca del río.

900 venezolanos han sido deportados a lo largo del 2016.

Jueves, 20 Agosto 2015 00:00

De alevines sueltos

En literatura, lo breve atrapa mi atención, tanto como el queso al ratón. Por comodidad y por necesidad de ahorrar en lo imprescindible.

Página 1 de 2

Tras el temblor, residentes de los diferentes edificios en Ciudad Guayana se mantuvieron en las afueras por temor a una réplica. E...

En promedio han fallecido cuatro niños diarios en el Hospital Uyapar, colapsado desde el cierre del Menca de Leoni, en San Félix. ...

El río llegó este 14 de agosto a los 18.04 msnm, pasando por un centímetro el nivel histórico de 1943 y restando uno para llegar a...

El gobernador del distrito 4370 del Rotary Internacional precisó que al menos 180 pacientes en Bolívar esperan por marcapasos, los...