Jhoalys Siverio | 19/11/2018

Todas las regiones del mundo, excepto las Américas, redujeron la mortalidad en 2017 -con respecto a 2010-, debido al aumento de la malaria en Venezuela.

María Ramírez Cabello | 19/11/2018

La canasta alimentaria familiar repuntó 128,2% entre septiembre y octubre. La hiperinflación sigue hundiendo el poder adquisitivo de las familias venezolanas.

DPA | 19/11/2018

Permitir la contratación a Odebrecht, que “organizó con pleno conocimiento corporativo graves actos de soborno”, resulta ser un “acto contra las empresas honestas”, señaló el Gobierno colombiano.

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La microcentral que surtía de energía eléctrica a la comunidad, ubicada al sur del estado Bolívar, se deterioró. La falta de suministro confiable impide el buen funcionamiento del ambulatorio rural y limita a los estudiantes en el uso de las computadoras de la escuela. Por eso, Eposak -que ha trabajado siete años en la comunidad- ideó el proyecto.

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Un par de pequeñas manos se mueven en la penumbra de un cuarto oscuro. Son las imágenes iniciales que Eposak, una organización que promueve el desarrollo del turismo sostenible, ha escogido para invitar a donantes a financiar el proyecto Lights On (Luces encendidas, en español) con el que buscan implementar paneles solares para surtir electricidad a Kamarata, una comunidad indígena del municipio Gran Sabana en el estado Bolívar, al sur de Venezuela. 

El video promocional del crowdfunding detalla que la comunidad sufre más de 30 apagones a la semana; 300 niños no pueden usar el laboratorio de computación de la escuela por falta de luz; el hospital rural no puede garantizar servicios médicos a sus pacientes ni la cadena de frío que requieren las vacunas; y 200 familias se arriesgan con frecuencia a perder sus escasos suministros de alimentos. 

Lucía Coll, gerente de mercadeo de Eposak, resaltó que Kamarata es una comunidad muy especial en la que habitan Pemones Kamaracotos. Este territorio en las faldas del Auyantepui, detalla, atesora a Kavac y es prácticamente el patio trasero del Salto Ángel, la caída de agua más alta del mundo. 

“Desde los años 60, la comunidad se hizo dependiente de la electricidad porque se creó una microcentral hidroeléctrica que surtió energía, pero se deterioró y necesitan nuevas alternativas para generarla”, explicó. 

       

“Una opción era recuperar la central pero iba a ser más costoso y solo llueve la mitad del año. Hablamos con una especialista en energía, Giovanna Maldonado, quien está dirigiendo el desarrollo del proyecto y propuso la energía solar porque hay sol todo el año (…) El proyecto de paneles incluye la microcentral como parte de la red energética”, añadió Coll. 

Lights On se divide en tres fases: la primera tiene como objetivo surtir al ambulatorio rural y a tres escuelas en las que estudian 300 niños, que no pueden usar las computadoras del laboratorio ni estudiar de noche por falta de energía eléctrica. Con la implementación de la segunda y tercera fase, buscar proveer energía a las 200 familias de la comunidad de Kamarata.

Coll precisó que la ejecución de la primera fase significa una inversión de 50 mil dólares, pero los números pueden bajar si reciben donaciones de equipos o soporte en la logística de transporte, por ejemplo. “Si en diciembre tenemos todos los fondos, podríamos empezar a ejecutar el proyecto en enero de 2019. Esa es nuestra intención y por lo que estamos trabajando”. 

Eposak, que Coll define como una organización sin fines de lucro que se encarga de “transformar vidas a través del turismo sostenible”, nació a partir de un concurso auspiciado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), National Geographic y Ashoka. En principio, era una plataforma de microfinanciamiento que impulsaba a emprendedores turísticos, pero la inflación que avanzó a hiperinflación en Venezuela los obligó a reinventarse. 

“El área de financiamiento ya no existe, nuestro modelo mutó porque decidimos que era más poderoso cuando el turista viajaba y se podía conectar con las comunidades (…) Nos queremos convertir en el puente para que el turista siga conectado con la comunidad”, expresó. 

La misión se ha ido cumpliendo, cuenta. “Tenemos turistas que se han conectado con estas comunidades y más de uno ha decidido enviar tizas o dar una clase de artes marciales o financiamiento para que puedan tener un conuco o vender hortalizas a la comunidad”, relata. 

En medio de un sinfín de dificultades y retos, Coll insiste en que para Eposak el turismo sostenible es la solución “más sana” para las comunidades. De allí que en la actualidad tengan presencia no solo en Kamarata, sino también en Birongo (Miranda), Pueblos del Sur (Mérida) y Puerto Cruz (Vargas). 

Los interesados en iluminar Kamarata pueden entrar a la plataforma de Global Giving o escribir a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..

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