Morelia Morillo tiene casi 20 años viviendo en el municipio Gran Sabana, fronterizo con Brasil. El 22 de febrero de 2019 su vida, y la de su comunidad, cambió: la masacre de Kumarakapay fue la puerta de entrada para la militarización y la intimidación de esta tierra paradisíaca.
El indígena pemón de 49 años tiene meses postrado en una cama, tras una lesión en la médula espinal y fractura de vértebras. Militares le dispararon en el abdomen la madrugada del 22 de febrero de 2019 cuando se acercó a Zoraida Rodríguez, minutos después de ser herida frente a su casa en Kumarakapay.
 
 

Editorial Roderick