Luego de la derrota del oficialismo en los comicios de 2015, en los que la oposición logró la mayoría de curules, el régimen de Nicolás Maduro busca recuperar al único poder que no está bajo su dominio actualmente. Solo 31% de las personas entrevistadas por el equipo reporteril de 𝗖𝗼𝗿𝗿𝗲𝗼 𝗱𝗲𝗹 𝗖𝗮𝗿𝗼𝗻í aseguró que participará en las parlamentarias.

l domingo 6 de diciembre serán las elecciones parlamentarias convocadas por el Consejo Nacional Electoral (CNE), cuestionadas por organizaciones no gubernamentales y en las cuales no participarán los principales partidos opositores. Luego de la derrota del oficialismo en los comicios de 2015, en los que la oposición logró la mayoría de curules, el régimen de Nicolás Maduro busca recuperar al único poder que no está bajo su dominio actualmente.

La antesala electoral ha estado marcada por el desánimo, las irregularidades y las violaciones a la normativa electoral. A la par, la pandemia por la COVID-19 y la agravada crisis de servicios básicos distancian a la ciudadanía del venidero proceso, un momento que el gobierno ha querido encubrir con la flexibilización total de la cuarentena y encendidos navideños en Ciudad Guayana violando las medidas de bioseguridad.

45% de un grupo de 480 encuestados en los municipios Caroní, Angostura del Orinoco y Piar no votará en las parlamentarias del 6 de diciembre, de acuerdo con un estudio realizado por estudiantes de ingeniería de la Universidad Católica Andrés Bello, núcleo Guayana (UCAB Guayana) entre el 7 y 14 de noviembre. Entretanto, 27,86% no está convencido y solo 19,76% está muy seguro de ir a votar. El resto no contestó.

Estos porcentajes se aprecian en consultas de Correo del Caroní: solo 31% de las personas entrevistadas por el equipo reporteril aseguró que sí participará en las elecciones.  

Gremios y trabajadores de cara al 6D

En los trabajadores de las debilitadas industrias de Guayana hay una división evidente, no solo por los adeptos al oficialismo que están convencidos de manifestar su voto, sino porque en la oposición hay facciones de trabajadores que respaldan la convocatoria del 6 de diciembre.

0.710.421 electores podrán ejercer su derecho al voto el domingo 6 de diciembre, de acuerdo con el CNE.

En Bolívar hay 12 planchas de candidatos, la mayoría en alianzas. Cada una cuenta con 20 aspirantes: 10 principales y 10 suplentes. Estos se distribuyen en cuatro por voto lista, dos por el circuito 1, tres por el circuito 2 y uno por el circuito 3. Por la representación indígena hay dos candidatos postulados en cinco tarjetas.

     

Un trabajador de Venezolana de Cementos y una empleada de Venalum coincidieron en calificar las parlamentarias como un “fraude cantado”. Los consultados también manifestaron que no ha habido una amenaza directa que coaccione a los trabajadores para ir a votar, pero sostienen que implícitamente está allí.

“Siempre está el miedo psicológico de que te van a llamar, que en sala situacional se darán cuenta, que si te desactivan la ficha y quedas como a los trabajadores que no les pagan completo el sueldo y no les dan la caja de comida, que aunque no es la solución ha ayudado a varios compañeros que de verdad no tienen nada que comer”, manifestó una empleada de Sidor.

Educadores también se refirieron a las parlamentarias como un “circo electoral”, como las calificó Raúl Brito, presidente de la Asociación de Profesores de la Universidad Nacional Experimental de Guayana (Apuneg). Maryuri Navas, docente de educación media, dijo que no participará en las elecciones por su desconfianza en el Consejo Nacional Electoral (CNE).

“Después de las elecciones de gobernadores de 2017 no me quedaron ganas de seguir votando mientras sea descarada la postura del CNE de favorecer al gobierno. Todavía no se han hecho esas elecciones y ya uno sabe quién ganó. Aunque no ganaran harían todo por entorpecer como lo hicieron con la actual Asamblea Nacional”, sostuvo.

“Se vota, pero no se elige”

Naileth Marcano, licenciada en Comunicación Social, coincide. “El 6D se trata de otro fraude organizado por el régimen y por un CNE que sufrió cambios de forma, pero no de fondo, sigue sirviendo de brazo político del PSUV. Bolívar es un ejemplo claro de los alcances del CNE para torcer la voluntad popular, con lo ocurrido en las elecciones para gobernadores. En el país no hay estado de derecho, se vota, pero no se elige”, afirmó.

    Solo 31% de las personas entrevistadas por el equipo reporteril de Correo del Caroní aseguró que participará en las parlamentarias | Fotos William Urdaneta

Sin atribuciones para ello y en violación de la Constitución, el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) designó un nuevo Consejo Nacional Electoral y asumió competencias del Poder Legislativo.

Con la creación de las Normas Especiales para las Elecciones Parlamentarias período 2021-2026, el número de diputados subió de 167 a 277 pasando por alto el artículo 186 de la Constitución que hace referencia a la representación proporcional. Además se estableció la Lista de Adjudicación Nacional que viola el artículo 63 al eliminarse la votación directa de 48 diputados.

“El régimen quiere validar un proceso con la participación ciudadana para lavarse la cara ante el mundo, ellos siempre dejan un aparente resquicio de democracia para fingir ante el mundo, pero no es más que eso, apariencia, vivimos en dictadura. Es solo ver todo el abuso y manipulación que las autoridades del CNE le permiten al chavismo en el tema de propaganda, uso de los medios públicos y de los recursos del Estado”, agregó Marcano.

La Organización de Estados Americanos (OEA) aprobó una resolución a mediados de octubre para desconocer las elecciones del 6 de diciembre. Por su parte, el Parlamento Europeo no envió observadores.

Desconocimiento total

La participación ciudadana para las parlamentarias será aún más atípica que en la última votación presidencial de 2018, no solo por la pandemia y la escasez de gasolina. La desmotivación, el nulo acceso a internet y las pocas movilizaciones de calle mantienen a los ciudadanos en un desconocimiento total de los candidatos y sus propuestas.

   



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José Sequea, de 76 años y jubilado de la Siderúrgica del Orinoco (Sidor), no conoce quiénes son los candidatos por Bolívar. Pese a que ha participado en todas las elecciones desde que cumple con los requisitos para votar, señaló que no votará en esta oportunidad. “No, ¿para qué? es la misma tontería”, expresó.

Para el jubilado, el gobierno acomodó las elecciones de acuerdo con sus preferencias y al votar no estaría eligiendo a los que él quiere, sino a los que el gobierno dejó participar. “Otra forma de pensamiento no la aceptan”, recriminó. Pese a que no conoce las propuestas de los candidatos, duda que estas se cumplan. “Ya son 20 años diciendo lo mismo y en vez de mejorar vamos cada día peor”, dijo.

Ana Mercedes Brito, una docente jubilada de 73 años de Palúa, en San Félix, manifestó que anteriormente las elecciones eran emocionantes. “Antes uno tenía interés en ver por quién votar y en ir a votar, pero ahorita todo el mundo está apático porque es que no vemos que alguien se interese por los problemas del venezolano sino por sus propios intereses”, expresó, a pocos metros del centro de votación de la Unidad Educativa Colegio Palúa, hoy enmontadas, a oscuras y con el estacionamiento lleno de lodo.

“No sé quiénes son los candidatos ni de una parte ni de la otra. No he visto ni un tarjetón. Hasta ahora no he visto una publicación que diga cuáles son los partidos, ni siquiera por las redes sociales (…) en mis 73 años esta es la peor campaña, esto es lo peor que estamos viviendo”, afirmó.

Previo al plazo de postulaciones, el TSJ suspendió las directivas de partidos políticos como Primero Justicia, Voluntad Popular y Acción Democrática y las entregó a personas que no representan a su militancia.

Para la abogada Francia García, los tarjetones electorales “fueron secuestrados por el tirano con la ayuda del Tribunal Supremo de Justicia. Donde uno ve que, si Acción Democrática eso es falso, esas son personas que ellos pusieron ahí para hacer ver ante la comunidad internacional que es una elección democrática”. Brito opina que después del 6 de diciembre todo seguirá igual “a menos que haya un milagro que nos saque de todo este mal que estamos viviendo”.

Desconocer los candidatos y propuestas que se hicieron a nivel regional es poco relevante para quienes consideran que con su voto pueden incidir. “Voy a votar por cualquiera menos por el PSUV”, expresó otro ciudadano que prefirió no identificarse y que reconoció que no conoce a los aspirantes a diputados. “Voy a votar, aunque sea por el perro, pero voy a votar”, dijo.

Otros ciudadanos solo conocen candidatos como Henri Falcón o Javier Bertucci, quienes se postularon a las presidenciales de 2018 y luego de perder denunciaron ventajismo y fraude. Esta vez se postularon al Parlamento por Lara y Carabobo, respectivamente. 

Expectativas de mejora

Las irregularidades no opacan la esperanza en el voto de algunos ciudadanos y la decisión de salir a votar el 6 de diciembre. Es el caso de Daniela Fernández, docente de profesión en Las Amazonas, en Puerto Ordaz. “Yo lo que quiero es un cambio porque esto no sirve. Si te digo la verdad, sé que ellos pueden y van a comprar las elecciones, pero si hay suficientes votos legales, siento que ellos van para afuera y confío en que así será”, señaló.

   
Adeptos al oficialismo miran el voto el 6D como un acto de agradecimiento por haber obtenido trabajo, casa y ayudas sociales

Fernández tuvo que abandonar la docencia porque no tenía ni teléfono inteligente ni acceso a internet para dar sus clases a distancia, “yo no tengo ni radio, antes lo teníamos todo y ahora medio comemos. Yo presencié la debacle de las empresas básicas, mi esposo lleva 18 años trabajando en Alcasa, ¿para comer mal?”, dijo indignada.

Lamentó que pese a ser una persona estudiada, está desempleada y no puede darle a su familia lo que ellos necesitan. “¡Hay que votar, votar por el futuro! ¿cómo es posible que tres de mis amigas murieron en el Uyapar dando a luz por falta de insumos? Ellas y sus hijos… no podemos más con esto”, agregó.

Yusmely Becker lleva 20 años siendo seguidora del chavismo y aunque no conoce a ninguno de los candidatos ni sus propuestas, tiene la firme convicción de que después de las elecciones -si el oficialismo reconquista la asamblea- todo cambiará para bien. “Yo no sé nada de política, pero quiero que todo mejore, tal vez las cosas salieron mal porque la oposición tomó la asamblea”.

La mujer de 60 años espera que después del 6 de diciembre las colas en los bancos y en el transporte público disminuyan, que alcance el dinero en efectivo, que la comida deje de faltar en su alacena, y poder dejar de cocinar a leña, como ha estado haciendo desde hace tres meses ya que no llega gas doméstico a su comunidad en la 338. Las elecciones son para ella la vacuna al colapso de los servicios.


De los encuestados por Correo del Caroní, solo tres personas dijeron que conoce a los candidatos por Bolívar
     

Además, teme perder beneficios como su casa de Misión Vivienda si gana un partido contrario al gobierno. Su voto, asegura, es de agradecimiento y retribución. “Es que yo me sostengo con mis bonitos, además de que yo antes tenía una casa donde se me mojaba todo… Yo vuelvo a votar por los chavistas porque ellos me han ayudado bastante, no quiero que lleguen personas extrañas otra vez”, expresó.

Una trabajadora de Bauxilum dijo que sí votará. “Siempre he sido chavista y con el chavismo fue que conseguí trabajo. Hasta ahora me va bien. Con la oposición no quiero nada porque no les creo”, dijo.

Francisco Arismendi, transportista de 58 años, también saldrá a votar el domingo con la esperanza de que el chavismo “recupere” la Asamblea Nacional. Piensa que, aunque el chavismo ha fallado, hay nuevas caras en esta ocasión y confía en que sí habrá cambios trascendentales en la economía nacional.

Opositores que votarán

Por su parte, hay partidarios de la oposición que, pese a las irregularidades y a las pocas expectativas, participarán en las elecciones convocadas. “Siento que tenemos una vez más la oportunidad de cambiar las cosas y como ya todos piensan que todo es fraude no van. Pues yo pienso diferente, sé que Dios puede cambiar todos los planes de toda esa gente”, expresó Yoelia Hernández, comerciante informal y estilista.

Otros saldrán a votar para reivindicar su postura contra el chavismo. “Yo espero que con estas elecciones demostremos una vez más a los chavistas que no los queremos aquí y que no nos quiten la asamblea”, opinó César Ramírez. El hombre también participó en las parlamentarias de 2015, cuando la oposición ganó la mayoría de los escaños.

“Realmente pensé que habría un cambio, ahí estaba la esperanza del pueblo, pero eso no pasó”, relató.

 
 

Editorial Roderick