Casi 40 familias habitan desde 2014 en lo que fue la sede del Banco del Libro en Ciudad Guayana, clausurado y abandonado por la Gobernación de Bolívar en 2013.

Son más de seis años, casi siete, desde que la Biblioteca Pública Ana Emilia Delón, también conocida como el Banco del Libro de Ciudad Guayana, fue ocupada por unas 38 familias sin posibilidad de adquirir una vivienda.

    Para noviembre de 2013, lo que era la Biblioteca Pública Ana Emilia Delón, estaba totalmente desmantelada

Para entonces, el lugar estaba completamente abandonado por los entes gubernamentales, los espacios desmantelados y no quedaba nada de los cientos de libros que allí estaban.

Los pocos textos que quedaron estaban completamente rotos, tirados en el piso junto con los estantes, de acuerdo con el trabajo reporteril que Correo del Caroní hizo el 12 de noviembre de 2013.

Un mes antes, el 9 de octubre de 2013, el dirigente de Un Nuevo Tiempo en la parroquia Simón Bolívar, Benigno Quijada, denunció la clausura de este espacio por parte de la Dirección de Educación de la Gobernación de Bolívar.

La Gobernación cerró el centro de formación para convertirlo en el instituto escolar Creación San Félix, que en promedio de dos o tres meses lo traspasaron a Puerto Ordaz, bajo el nombre de Creación Guayana. Al quedar el espacio abandonado, no pasó mucho tiempo cuando comenzó el desmantelamiento.

“El gobierno de turno, en épocas electorales les ha hecho promesas incumplidas a las 38 familias que hoy viven allí, de que si los van a reubicar, pero nada de eso se ha cumplido. Da dolor ver las mejoras que se lograron con mucho esfuerzo, y hoy lo vemos todo a la basura”, lamentó Quijada. 

Esperan proyecto habitacional

Fue hace casi tres años la última vez que las familias que viven en lo que fue el Banco del Libro, recibieron una oferta de proyecto habitacional. Inicialmente se habló de construir tetracasas en el terreno baldío ubicado al lado del lugar.

Sin embargo, un vecino de la Asociación Civil Guerreros de La Unidad, dijo a Correo del Caroní que lo última propuesta recibida fue el reacondicionamiento del lugar para convertirlo formalmente en un espacio residencial, aunque no está zonificado para tal fin. Pero desde entonces, ninguna autoridad gubernamental ha vuelto al lugar.

En 2014 empezó la ocupación del lugar. La mayoría alquilaba vivienda o vivía más de una familia en una misma casa o apartamento. “Yo alquilaba vivienda, pero ya el dinero no me daba. Entonces decidí venirme para acá”, comentó uno de los vecinos.

“Yo vivía arrimada con mi suegra, y cuesta mucho alquilar una vivienda o comprarla. Hasta para hacer un rancho es un dineral. Ahorita, una sola lámina de zinc te la están vendiendo en 30 dólares”, agregó otra de las habitantes, quien todavía aguarda porque la Gobernación de Bolívar cumpla lo prometido. “La esperanza es lo último que se pierde”.

 
La última promesa de un proyecto habitacional para la asociación Guerreros de La Unidad fue hace tres años | Foto William Urdaneta
 


Actualmente habitan unas 32 mujeres, 29 hombres, 55 niños y niñas, ocho adolescentes, y tres menores de edad con condiciones especiales. En cuanto a los servicios, señalaron que el agua llega en las noches, aunque no todos los días. Cuando no usan cocina a gas, disponen de una cocina eléctrica.

“Acá la electricidad es buena, se va más en el centro (de San Félix)”.

Con respecto a la seguridad, afirmaron que no han tenido inconvenientes, salvo por los hurtos en la escuela Silvana de Irady, que queda justo al frente de lo que era el Banco del Libro.

“Pasa que roban en la escuela y los delincuentes se meten para acá a esconderse, entonces piensan que fuimos nosotros y no es así. Acá todos trabajamos, la mayoría de forma independiente, como dos personas en empresas. Tenemos un paredón que no hemos podido cerrar y nos está causando problema porque por allí se meten también”, declaró una de las residentes.

La seguridad de toda la parroquia, no obstante, debe ser responsabilidad de la Comisaría Simón Bolívar, ubicada a escasos metros. 

Incumplimiento de zonificación

El ingeniero y consultor urbano, Simón Yegres, explicó que de acuerdo con la Ordenanza de Zonificación, que data del año 70, se contempla el terreno donde se ubica la infraestructura del Banco del Libro como SE, que significa Servicio Educativo.

“Por eso siempre fue no solo biblioteca sino recinto educativo. Incluso, en su momento se dieron clases de primarias para adultos en las noches, ha cumplido una extensa labor educativa”, indicó.

Yegres agregó que cambiar la zonificación implica reubicar este espacio en el mismo sector de La Unidad, en San Félix.

“La ubicación de las familias allí estaría violando la Ordenanza de Zonificación, no solo porque está reservado para el uso educativo, sino que para cambiar el uso educativo tendría que restituirle a ese mismo sector de La Unidad, una parcela con la misma cantidad de área y condiciones físicas, para compensarle ese uso educativo que se estaría perdiendo de esa parcela”, precisó. 

Historia del Banco del Libro

El antiguo Banco del Libro de Ciudad Guayana inicialmente funcionó como el Liceo Ramón Antonio Pérez, hasta 1975. Luego fue la Biblioteca Pública Ana Emilia Delón y después, en el gobierno de Andrés Velásquez, pasó a ser el Centro de Formación de los Trabajadores de Guayana.

   
El ingeniero Simón Yegres destaca que la ocupación como zona residencial de lo que fue el Banco del Libro, viola la Ordenanza de Zonificación | Foto William Urdaneta

La historia del Banco del Libro en Venezuela se remonta a 1965. Ese año se realizó la primera marcha del libro, y posteriormente se firmó el documento en el que quedó constituido el Banco del Libro como una organización promotora de la educación.

En 1965 la Corporación Venezolana de Guayana (CVG) inició el Proyecto Guayana de Bibliotecas Escolares. En 1971 se firmó el Convenio de Servicios del Ministerio de Educación y Banco del Libro, con el cual se orientó el Proyecto Guayana, que se basó en la creación de bibliotecas escolares en siete colegios de Ciudad Guayana.

Para 1975 la Biblioteca Nacional designa al Banco del Libro como su asesor técnico, para comenzar con el Sistema Nacional de Servicios de Bibliotecas e Información, bajo los modelos de Cerap (Centros Experimentales de Recursos para el Aprendizaje) y el núcleo Guayana.

Ya en los años 80 se transfirió gradualmente el Proyecto Guayana de Bibliotecas Escolares al Ministerio de Educación. En 1992, el Banco del Libro traspasó las bibliotecas al Instituto Autónomo Biblioteca Nacional, y el Proyecto Guayana a la Gobernación del estado Bolívar.

 
 

Editorial Roderick