Las panaderías y exquisiteces Kakao son los negocios familiares más recientes de la familia Goncálves, muestra de la confianza en el potencial de Puerto Ordaz y ejemplo de perseverancia a pesar de la crisis.

Era 1980 cuando Joao Silvestre Macedo Goncálves llegó a Puerto Ordaz a visitar a un familiar y se enamoró de la ciudad, tanto que no regresó a Caracas. Ese mismo año compró el Supermercado Los Olivos y se trajo a su familia.

En 1983 inauguró el Supermercado Principal en Unare y, tres años después, decide nuevamente instalar una panadería, ya que había tenido una en Caracas. Entonces nació: Panadería Principal, en Unare II. 


Maileth Moyano y Nelly Jiménez forman parte del equipo de trabajadores que hace posible que este negocio familiar siga adelante | Fotos William Urdaneta

Melvin Pino, Maileth Moyano y Asdrúbal Ríos trabajan en Kakao y están listos para ofrecer la mejor atención a los clientes

   

Juan Goncálves, hijo de Joao Macedo Goncálves, tenía apenas seis años cuando llegó a Puerto Ordaz y hoy continúa con el negocio familiar, que ha pasado por 12 panaderías desde que comenzaron a hacer vida en Ciudad Guayana.

Después de los supermercados Los Olivos y Principal, así como la Panadería y Exquisiteces Principal en Unare II, vinieron las sucursales en Core 8 y en Curagua. Luego nació La Mansión del Pan y posteriormente El Palacio del Pan; de allí las panaderías y exquisiteces Las Villas I y II, el Automercado Las Villas; Pistacho, en el Centro Comercial Ciudad Alta Vista II; y Kakao, primero en el Centro Comercial Costa Mediterráneo y desde hace un año en el CC Costa Granada.

Después de tantos años en los que la crisis económica ha golpeado severamente a comerciantes, esta familia se mantiene perseverante por continuar brindando sus servicios a los ciudadanos, incluso en medio de la cuarentena por la pandemia de COVID-19.

“Pensamos en un futuro, creo que la esperanza es lo último que se pierde y quiero luchar día a día hasta lograr lo mejor que pueda, tanto para la sociedad como para mí y mi familia”, afirma Juan Goncálves, quien no deja de creer en el potencial de Puerto Ordaz.

Es precisamente esa la razón por la que, independientemente de la situación del país, decidieron quedarse. “Puerto Ordaz es una ciudad con mucho potencial, las empresas básicas, la parte eléctrica, tenía un gran potencial que hizo amarrarnos más a Puerto Ordaz que a Caracas que era de donde veníamos. Seguimos creyendo en Puerto Ordaz y pienso que esta será la primera ciudad que saldrá adelante cuando repunte nuevamente el país”, sostiene sonriente.

   

Un adiós a Joao

Este 27 de mayo falleció Joao Silvestre Macedo Goncálves, quien desde hace 40 años se enamoró de la Puerto Ordaz pujante en la que su familia cree todavía para el desarrollo de Venezuela. Desde Correo del Caroní extendemos nuestras condolencias a familiares y amigos.

La Panadería y Exquisiteces Kakao cuenta también con un elemento indispensable para que día a día funcione: sus trabajadores.

Una de ellas es Nelly Jiménez, quien junto a Maileth Moyano, están siempre listas para preparar el café y ofrecer las distintas opciones de desayuno. Nelly lleva un año trabajando en la Panadería Kakao de Villa Granada. Ella y el resto de los trabajadores son también ejemplos de perseverancia y trabajo.

“Yo me vengo caminando desde el final de Castillito, hago un sacrificio para cumplir con nuestro deber y ser responsable con nuestro trabajo, que no ha sido nada fácil por la crisis, pero tenemos que seguir adelante, peor es estar en la casa y no tener trabajo. Además, estamos en un negocio que ha sido perseverante para seguir abriendo y atendiendo al público hasta que Dios lo permita”, manifestó.

Cerca del mediodía el olor del pan atrae a más clientes. Es el resultado de quienes están en la cocina. En mostradores y cajas siguen activos para brindar la mejor atención y lograr la satisfacción del cliente.

 

 
 

Editorial Roderick