La Asociación de Comerciantes del Centro de Puerto Ordaz propicia un espacio de discusión sobre el devenir de la urbe que trascienda a la crisis y logre incidencia en las hoy ausentes políticas públicas.

Acción, futuro, cuidado medio ambiental, valores y responsabilidad fueron los conceptos que predominaron en el evento que organizó la Asociación de Comerciantes y Empresarios del Centro (ACEC), con motivo del 68 aniversario de la fundación de Puerto Ordaz.

Este encuentro tuvo como propósito remover las premisas básicas sobre las que se cimienta el desarrollo de la ciudad, de tal modo que con una reflexión crítica y con diversidad se pudieran promover alianzas y crear espacios de corresponsabilidad ciudadana para transformar el futuro de la ciudad.

La actividad se llevó a cabo el viernes en la Universidad Católica Andrés Bello, sede Guayana, donde se cumplió un ambicioso programa que incluyó entrega de reconocimientos a pioneros cuyos comercios son referencia de perseverancia y compromiso con la ciudad.

La diferencia entre esta y otras actividades recientemente organizadas por la sociedad civil, radicó en que el discurso de los participantes se desarrolló no desde la nostalgia por lo perdido y la necesidad de recuperarlo, sino desde el enfoque de transformar la realidad de hoy para crear un futuro aún mejor que los mejores tiempos pasados.

Yorman Hernández, presidente del Consejo Cultivo de ACEC, explicó que la actividad se organizó a partir de la proposición de construir una ciudad diferente que cuente con la participación comprometida de sus habitantes, que responda a las exigencias mundiales de sostenibilidad y ofrezca oportunidades de crecimiento y estabilidad.

“Convocamos a diferentes representantes para conocernos, saber de la situación de otros actores, las necesidades de cada sector y enterarnos de sus propuestas, porque solo si nos unimos podemos cumplir con los objetivos del desarrollo sostenible”, enfatizó.

       
El simposio tuvo como resultado inmediato la conformación de una comisión de Enlace entre ACEC y la UCAB Guayana, a cargo de Ramón Rivera Verde, director de Comunicaciones de la casa de estudios | Fotos William Urdaneta

El simposio tuvo como resultado inmediato la conformación de una comisión de Enlace entre ACEC y la UCAB Guayana, a cargo de Ramón Rivera Verde, director de Comunicaciones de la casa de estudios, que se encargará de contactar a los participantes para organizar mesas de trabajo y avanzar en la cristalización de las propuestas, canalizar alianzas y crear estrategias.

Los primeros en ejecutar acciones son la asociación de comerciantes del centro de Puerto Ordaz y la plataforma de transporte privado de uso público, cuyos dirigentes programaron una reunión para buscar alternativas que contribuyan a mejorar la movilidad de las personas hacia y desde esa zona de la ciudad.

El programa de la actividad incluía la participación del alcalde de Caroní, Tito Oviedo y del gobernador del estado Bolívar, Justo Noguera Pietri, así como de representantes de diferentes direcciones municipales e instituciones responsables de seguridad ciudadana, tributos y servicios públicos. Sin embargo, los representantes del Poder Público brillaron por su ausencia.

El gobernador del estado se excusó de no asistir a la actividad por “motivos de fuerza mayor”, según comunicaron a los organizadores del evento y no designó a ningún funcionario que lo representara. El alcalde de Caroní no respondió a la invitación, ni negándola ni aceptándola y, en el caso de los directores y funcionarios públicos, quienes habían confirmado su asistencia, la cancelaron luego por “cambios de agenda”.

El programa

Como la formalidad lo exige, el programa del evento se inició con la interpretación del Himno Nacional por la Coral UCAB, palabras de Claudia Arismendi, directora general académica de la universidad, quien dio la bienvenida a los organizadores e invitados y las palabras de Jhonathan Veracierta Espinoza, presidente de ACEC Puerto Ordaz.

Los moderadores principales del evento fueron José Luis Silva y Carmen Salas, responsables de presentar a los integrantes de los paneles de discusión que abarcaron temas de desarrollo económico, desarrollo social, sociedad de justicia y paz, educación y diálogo social ampliado.

En los paneles participaron Monseñor Helizandro Terán, Obispo de la Diócesis de Ciudad Guayana; Eliseo Dávila, pastor del Ministerio Cristiano; Sj Arturo Peraza, vicerrector de la UCAB, representantes de ONGs, empresarios, ganaderos, comerciantes, trabajadores, estudiantes, fundaciones, medios de comunicación, docentes y coordinadores de postgrados y doctorados de las universidades.

Durante el encuentro los organizadores entregaron reconocimientos a comerciantes y empresarios del centro de Puerto Ordaz, para agradecer su responsabilidad y constancia. Evelio Lucero, Pascual Mesiano, María de Mazeriolli, Ercole D’Addazio, Jean Jake Brun, @PuertoOrdaz y la Corporación IMGC, fueron los homenajeados.

  Evelio Lucero, Pascual Mesiano, María de Mazeriolli, Ercole D’Addazio, Jean Jake Brun fueron homenajeados durante el simposio por la fundación de Puerto Ordaz | Fotos William Urdaneta  

Acción, futuro, valores y responsabilidad

Los participantes en los paneles insistieron en la necesidad de mirar al futuro, hacer compromisos de participación ciudadana e iniciar acciones que pueden ir, desde mantener el frente de su casa o negocio, hasta la siembra de árboles y la educación de niños y jóvenes desde casa, en temas de emprendimiento y cuidado ambiental.

“El pasado quedó en el pasado y sería horrible que el desarrollo significara volver para atrás, eso hay que superarlo. Hoy se nos está diciendo que el futuro se tiene que trabajar, pero sobre todo, que se tiene que creer”, señaló Monseñor Helizandro Terán.

       
Monseñor Helizandro Terán, Obispo de Ciudad Guayana, dijo que se atraviesa una etapa novedosa que exige que se reinventen las instituciones, porque “los políticos pasan, pero queda el pueblo”

El Obispo de Ciudad Guayana aseguró que se atraviesa una etapa novedosa que exige que se reinventen las instituciones, porque “los políticos pasan, pero queda el pueblo”. Reiteró el llamado de la Iglesia a la fraternidad y la reconciliación de los venezolanos, a pesar de las diferencias porque “en este país todos somos necesarios”.

César Salinas, director de la Coral Infantil Integrada de Ciudad Guayana, llamó la atención de los presentes haciendo énfasis en la necesidad de entender que compromiso significa acción y honestidad.

“¿Qué estamos dispuestos a regalarle a la ciudad. Dónde está el respeto? De aquí tenemos que salir cada quien con un compromiso, vamos a pensar cómo voy a cambiar mi ciudad”, enfatizó.

Destacó que es cierto que las autoridades tienen que cumplir y al mismo tiempo, hizo un llamado a los presentes a tener en cuenta que el ornato y cuidado de la ciudad es una responsabilidad compartida: “hay muchas soluciones para los problemas que tenemos ahorita, no son las ideales, pero más que quejarnos tenemos que accionar”.

Señaló que una opción es dejar de colocar la bolsa de basura o tirarla en cualquier sitio, animó a organizarse como vecinos para limpiar los espacios comunes en cada sector o urbanización. “Yo mismo tengo que limpiar el frente de mi casa o la fachada de mi negocio si es necesario. Tenemos que pensar en los demás”.

Los mayores retos son en educación cultura

José Leonardo Rondón, director de la Casa de la Cultura Ateneo de Ciudad Guayana, explicó que la reducción de la educación a aspectos formales y de la cultura solo a expresiones y manifestaciones artísticas, ha convertido a los guayaneses en habitantes. “Solo aprovechamos el 10 por ciento de la educación y solo el 5 por ciento de la cultura”.

El experto en políticas culturales afirmó que la cultura tiene que ver también con la tecnología, ciencia, derechos, costumbres, creencias, tradiciones y gastronomía y, en concordancia con lo discutido por los panelistas, expresó que “la formación de un buen ciudadano comienza en casa ordenando nuestra habitación. Formar un buen ciudadano es un trabajo en equipo, no puede hacerse responsable solo a la educación formal”.

       
Los panelistas acordaron una Comisión de Enlace que se encargará de coordinar reuniones entre los sectores que participaron para crear mesas de trabajo

Propuso al auditorio la creación de módulos culturales en las parroquias, donde los niños y jóvenes puedan asistir luego de la escuela o el liceo, allí deben encontrar apoyo y orientación en tareas dirigidas y, luego de cumplir con sus obligaciones, deben tener oportunidad de realizar actividades didácticas, deportivas y artísticas.

“La represión produce más policías, más jueces, más cárceles, pero no soluciona el problema. Ofrecer alternativas al ocio, sí. Un buen ciudadano se forma en casa y es un trabajo junto con las casas de cultura, escuelas, liceos, universidades y medios de comunicación”, aseguró.

En el caso de la educación formal, Henry Izquierdo, coordinador del doctorado de ingeniería de la Unexpo, indicó que el reto es formar 180 mil profesionales en ingeniería y ciencias sociales en 10 años, para atender los requerimientos de las empresas autorizadas a explotar la faja petrolífera del Orinoco.

“Realizamos un análisis estratégico prospectivo, que es una herramienta que se usa para construir el futuro a partir del presente, lo logramos con entrevistas a representantes de esas empresas. El asunto es que ninguna de las universidades de la región puede generar esa cantidad de profesionales en el tiempo que se necesitan. Significa estamos como en los 60, cuando se importaron profesionales”.

Asegura que la tarea de la universidad es reestructurar el modelo educativo tomando en cuenta tres aspectos fundamentales: los requerimientos de la ciudad, del nuevo contexto industrial y el contexto internacional, para formar profesionales competitivos.

Espacios de diálogo y democracia

Luego del cierre del panel de Diálogo Social Ampliado, los integrantes del Movimiento Juvenil “Mi color es Venezuela”, interpretaron la canción del mismo nombre y al finalizar, correspondió a Arturo Peraza, vicerrector de la UCAB Guayana, cerrar la actividad.

El sacerdote jesuita comunicó que, este 2020, la Universidad Católica decidió abrir sus espacios para conectarse y comprometerse con la ciudad, para que sea un espacio para la democracia donde se dialogue en pos de construir un futuro mejor.

Afirmó que el tópico de la fraternidad compartido por los panelistas es que “tenemos por centro a un Dios que es Padre y que nos está pidiendo a todos que seamos hermanos. Cuando fallamos en la hermandad es cuando nos debilitamos como país y nos hemos vuelto pobres”.

Insistió que solo con la fraternidad creada en el respeto mutuo que entiende que hay diferencias, pero en esas diferencias se construye lo que es común, “es cuando construimos democracia”.

La actividad cerró en el anfiteatro de la universidad con una serie de presentaciones de artistas y agrupaciones icónicas y nobeles de la ciudad y de la propia UCAB.

  Los panelistas enfatizaron en un modelo educativo que considere los requerimientos de la ciudad, del nuevo contexto industrial y el contexto internacional para formar profesionales competitivos  
 
 

Editorial Roderick