El muralista nació en la comunidad indígena pemón Manak-Krü en Gran Sabana y plasma su arte desde hace años en Ciudad Guayana, combinando en algunas ocasiones sus dos pasiones: la pintura y el servicio comunitario.

Ya era costumbre ver las paredes de Ciudad Guayana llenas de propaganda política y grafitis callejeros. Sin embargo, comunidades, gremios y artistas locales se han unido para dar color a una ciudad que muestra las huellas de la desatención gubernamental. El muralismo convencional con brochas, pinceles y pinturas de aceite o caucho, el grafiti y la especialidad con los sprays es la técnica más utilizada.

Artemio Fierro es uno de los responsables de este movimiento de arte mural. Nació en la comunidad indígena pemón Manak-Krü en el municipio Gran Sabana, al sur de Bolívar. Llegó en 2008 a Puerto Ordaz, en donde estudió educación en la Universidad Católica Andrés Bello, campus Guayana.

Participó en el programa de liderazgo ignaciano de la Asociación de Universidades Confiadas a la Compañía de Jesús en América Latina (Ausjal) y creó Muraleja con un principio claro: “Arte para crear conciencia ciudadana”. En ese camino encontró su vocación por el servicio comunitario y explotó su talento como muralista.

       
Mural de una mujer en Pernambuco, Brasil 2018 | Foto Artemio Fierro

Aprendió a pintar de forma empírica. “En el colegio comenzaba a escribir las clases en las hojas del cuaderno de izquierda a derecha y de derecha a izquierda hacía mis dibujos, a la mitad del cuaderno se encontraba lo teórico con lo artístico”, recuerda Fierro.

El artista ha encontrado su inspiración en la naturaleza, las personas en general y la feminidad. “Siempre he estado rodeado de mujeres y conecto la esencia de la vida humana con la mujer, porque es puente para nuestra vida; además cuando estaba pequeño quedé huérfano de padre, así que mi figura referencial, mi ejemplo a seguir, es mi madre Teresa Lourdes Romero de Fierro”, comenta.

Íconos de Ciudad Guayana

El artista ha elaborado 200 murales aproximadamente tanto en Venezuela como en Brasil. Entre sus favoritos está “Íconos de Ciudad Guayana” de 600 metros cuadrados, el más grande que ha realizado, ubicado en el Paseo Rotario de Puerto Ordaz.

  “Íconos de Ciudad Guayana” fue pintado entre mayo y noviembre de 2018, tras una alianza entre Rotary Cachamay, Rotary Caroní y Rotary San Félix | Foto William Urdaneta  

La pintura está dividida en tres partes y tiene figuras icónicas de Puerto Ordaz y San Félix: A la derecha, se encuentra un fondo principalmente azul y verde, que representa las caídas de agua del Parque La Llovizna; sobre los saltos está la escultura La Paternidad, donada por la Asociación de Empresarios de Ciudad Guayana en 1985; el árbol de la plaza de La Navidad, obra del artista plástico Alejandro Otero; la rueda mecánica Chicago ubicada en Alta Vista y la piedra fundacional de Puerto Ordaz que se encuentra en el Centro Cívico.

En el medio del mural prevalece un cielo entre amarillo y naranja simulando un atardecer, delante del cual sobresale el edificio de la Corporación Venezolana de Guayana (CVG), diseñado por el arquitecto venezolano Jesús Tenreiro Degwitz; un pino que representa al bosque sembrado en la sede principal de la CVG en Alta Vista; un árbol de apamate, característico de la zona; el Centro Total de Entretenimiento Cachamay y la pieza central de la Plaza Monumento que personifica tres figuras femeninas del gentilicio guayanés que son la blanca, la negra y la indígena.

  De este tramo, el muralista comenta que debido a su extensión, el CTE Cachamay fue la parte más difícil de pintar | Foto William Urdaneta  

En el lado izquierdo de la obra, retoma el azul, esta vez más intenso. La transición a San Félix empieza por la represa de Macagua, seguidamente un tren amarillo de Ferrominera Orinoco pasa por el puente Angosturita, aparece la plaza Bolívar de San Félix; la Concha Acústica del malecón y también se puede apreciar la unión de los ríos Orinoco y Caroní bajo una luna llena en un cielo estrellado.

El artista considera que esta es una de sus obras más importantes, pues para él Ciudad Guayana es “mi centro de operaciones, el primer lugar donde pinté un mural grupal y el primer lugar donde pinté un mural de forma individual, aquí nace y se desarrolla mi historia con el arte mural”.

Otros murales

En la avenida Paseo Caroní de Puerto Ordaz, específicamente frente a residencias Los Jabillos en Alta Vista, hay varias obras de Fierro. La más actual es un paisaje selvático pintado en mayo de 2019, que el pintor define como “un concepto indigenista que tiene varios elementos de la región Guayana”.

  Fierro utiliza como técnica el muralismo convencional con brochas, pinceles y pinturas de aceite o caucho, el grafiti y la especialidad con los sprays | Foto William Urdaneta  

“En los costados están dos selvas de donde salen los colibríes; seguidamente de afuera hacia adentro dos animales que representan la fauna, el jaguar y el mono capuchino, y en el medio -al fondo- los tepuyes. En el centro, un petroglifo que representa la dualidad del día y la noche con un sol y luna realizado por indígenas en las piedras encontradas en las tierras del Orinoco”, describe.

   
Este mural en Paseo Caroní formó parte de la campaña para recaudar fondos para la joven Jamie Pierina González | Foto William Urdaneta

También están unas alas que se han vuelto  una parada obligada para fotografiarse. Fierro describe este mural como "su más grande logro" debido a que fue usado en febrero de 2018 como campaña en redes sociales para colectar fondos para Jamie Pierina González, una joven guayanesa que padece de leucemia linfoblástica aguda y necesitaba un trasplante de médula ósea. En la actualidad, Jamie tiene 16 años y se encuentra en Barcelona, España, recibiendo tratamiento.

Además de trabajos privados, el pintor ayuda a embellecer las comunidades. Hace unos años organizó “Chilemex en Colores”; a finales de 2019, “Manoa en Colores” y, en enero de 2020, “Bella Vista en Colores”.

El artista comenta que estos lugares son propicios para crear conciencia ciudadana y unión. El ejemplo más reciente es el que vivió en la urbanización Manoa, en San Félix, donde un grupo de jóvenes se organizó para crear arte en un paredón, cerca del colegio Ezequiel Zamora, que era vertedero de basura. En Bella Vista, uno de los murales es en honor al poeta Bernardino Ortega, a un año de su fallecimiento.

  Las comunidades al ver el lugar lleno de arte tratan de cuidarlo | Foto William Urdaneta  
 

Más murales para enaltecer a artistas locales en Venezuela

Entre los próximos planes, Fierro tiene previsto pintar a Eliezer Martínez Vera, un muralista de San Félix fallecido en junio del 2011; y al cuatrista Proto López. Entre el 14 y 17 de febrero participará con otros artistas locales en Colores para el parque, un evento para darle impacto visual al parque de Villa Granada a través del arte mural. Este año, espera concretar -con otros pintores locales- el primer festival de grafiti y muralismo. “También quiero seguir aportando a la cultura hip-hop de la región con algunos proyectos que tengo programados este año”, expresó.

 
 
 

Editorial Roderick