Ira Fronten, actriz guayanesa consagrada en Italia, volvió a su tierra, dictó una clase de actuación a los jóvenes locales, y grabó una película ambientada en el sector Campo Rojo, en San Félix.

ra Fronten dice orgullosamente que es guayanesa a cada parte adonde va. Nació en El Pao, poblado minero del estado Bolívar, su niñez y adolescencia transcurrió en La Gallina, sector San Félix. Ha sido modelo, actriz, presentadora de televisión y locutora en Argentina, Colombia e Italia.

La actriz soñaba con hacer algo por su país, luego de pasar un mes y medio de vacaciones decembrinas decidió hacer unas clases de actuación en la Universidad Católica Andrés Bello, campus Guayana.

“Todo artista, director o productor sueña con volver a trabajar en su país, la idea de este masterclass nace del embrión que tengo por hacer algo por mi país y sentirme útil, es mi modo de devolverle a Venezuela y a los jóvenes lo que yo aprendí, que tuve el privilegio de conseguir y que aquí difícilmente llega, o es muy costoso”, afirmó.

El taller, organizado por Promoshow y la UCAB Guayana, consistió en: visión retrospectiva, actual y prospectiva del arte dramático, el intérprete vs la ética profesional, el intérprete desde lo biológico, psíquico y afectivo, las cualidades del intérprete desde la cotidianidad, compresión e interpretación del personaje y el set de rodaje desde la visión del intérprete.

La Dirección de Educación del estado Bolívar a través del Instituto de Mejoramiento Profesional del Magisterio certificó este taller de actuación.

Inicios de su carrera

“Nací con ese deseo de querer siempre actuar, nunca jugué con muñecas, las tenía unos días y las botaba. Mis juegos favoritos eran pensar en mundos imaginarios, siempre imaginaba que atendía un negocio o estaba en un teatro y conocía personas y hablaba con ellas”, recuerda. Fronten también fue modelo, pero para ella solo fue un trampolín para estar en el medio, pagarse los estudios de actuación y ayudar en su casa.

Mientras trabajaba en una tienda de perfumes escuchó que en el Centro Ítalo Venezolano de Guayana iban a realizar un desfile y decidió participar. Los ensayos de ese evento se convirtieron en clases de teatro, pues Mariel Jaime Maza, fundadora de Fundación La Barraca, dio clases de actuación “desde ahí quedé convencida de que me quería dedicarme a actuar”, comenta.

 
Desde 23 al 25 de enero, 14 alumnos fueron capacitados por Fronten en el estudio de Televisión y el Auditorio Constanza Verolini de la UCAB Guayana | Fotos William Urdaneta
 


Decidió irse a Caracas a estudiar modelaje en la escuela de Rita Córdova. Sus inicios como actriz fueron muy duros: no logró ser profeta en su tierra. Solo obtuvo papeles de extras en Radio Caracas Televisión: “me cerraron muchas puertas, era por mi color de piel. Hice novelas que ni siquiera recuerdo los nombres, pero era extra, ni me veía. En Venevisión me cansé de ir y recuerdo una secretaria que me dijo que no trabajaban con negros. Es triste sentir que no te aceptan en tu país”, afirma.

En el año 1993 entró en el Miss Venezuela: “pero me sacaron injustamente sin decirme nada, de un día para otro, eso generó un dolor tan grande en mí porque hice tanto sacrificio y nadie me creyó y se reían en mi cara”, lamenta. Luego del infortunio decidió irse a Argentina.

En Buenos Aires estudió actuación y en 1998 participó por primera vez en una película: Frontera Sur, dirigida por Gerardo Herrero, ganador de un premio Oscar por la película el Secreto de sus Ojos. Posteriormente en Colombia trabajó

como modelo, fue actriz en la novela Amor a la plancha y presentadora de televisión para el canal televisivo El Gourmet.

De Venezuela a Italia

Durante mucho tiempo Ira Fronten soñó con trabajar en Cinecittà -conjunto de estudios de cine y televisión conocido como la meca de las producciones audiovisuales italianas- quería conocer más sobre el neorrealismo y maestros del cine italiano. 

En 2006 llega a Italia: “me enamoré de un italiano, me casé con él y cuando tuvimos la posibilidad de irnos (a Italia) nos fuimos. Ya amaba ese país, acá en Venezuela uno crece comiendo espagueti y rodeados de italianos, yo soñaba con ir a Italia”, comenta la actriz.

Inició haciendo series televisivas para los canales Mediaset y Rai 1 como: Un passo dal cielo (A un paso al cielo), Don Matteo 6, L’amore non basta quasi mai (El amor casi nunca es suficiente) y Due mamme di troppo (Dos mamás son demasiado), donde obtuvo un papel protagónico.

      Mis juegos favoritos eran pensar en mundos imaginarios, siempre imaginaba que atendía un negocio o estaba en un teatro y conocía personas y hablaba con ellas”.

Pero el trabajo que la dio a conocer en el país europeo fue Il Ministro, de 2017, dirigida por Giorgio Amato. Es la película independiente más vista en canales de televisión satelital de ese país. Acaba de participar con un rol pequeño en Tolo, la película de comedia más vista en 24 horas en Italia.

“Combato mucho por los derechos de los actores afrodescendientes en Italia. No me parece que se haga siempre los mismos personajes que si la prostituta o la sirvienta, o sea, si son vacíos no me gusta hacerlos, si son profundos y bien escritos, sí. Por ejemplo en Il Ministro es una sirvienta pero está escrito y articulado bien”, explica.

La actriz comenta que ha creado un lazo de afecto con la comunidad venezolana en Italia, de tal forma que en 2019 fue elegida como madrina de la Feria de la Chinita en Roma y también con la prensa italiana:

“El periódico Il Mesaggero de Roma cuando ve una foto mía la publica sin decirme nada, y al otro día me encuentro en el periódico, la misma Italia me ha dado reconocimiento. Una de mis últimas películas fue elegida en el Festival de Cine de Roma, hice la red carpet y al otro día en el diario La Repubblica estaba una foto mía al lado de una foto de Ron Howard, director y ganador de un Oscar, y me llena de orgullo porque en Italia salir en el periódico es muy difícil”, comenta.

El Salto de los Ángeles

El Salto de los Ángeles es una película grabada en el sector Campo Rojo, de San Félix, y dirigida por José Miguel Zamora, lo que motivó a la actriz a participar en el filme es que parte de los recaudos del proyecto serán donados para futuras producciones cinematográficas en los barrios.

“Lo hice con todo el amor del mundo y espero que la película salga y se haga el proyecto del cine social, de educación a través del cine y por eso yo di lo máximo. Ya desde hace mucho quería hacer algo por mi país desde lo que yo sé hacer”, sostiene.  

     


Desde ese entonces Ira Fronten ha luchado por los derechos de los actores afroamericanos

El personaje interpretado por Fronten en El Salto de los Ángeles refleja a una madre ama de casa que tiene a un esposo que se va a las minas del sur del estado Bolívar y se queda sola con sus hijos, trata de estudiar en las noches para sacar su carrera universitaria mientras de día trabaja y cuida a sus dos retoños. Entretanto, uno de sus hijos sale a trabajar.

“Lo que más me gustó de este personaje es que ella entiende que su hijo la quiere ayudar pero no es la clásica mamá que usa el niño para que la mantenga o repare sus errores de mujer, que eso lamentablemente en nuestra sociedad se ve muchísimo y no lo vemos como un abuso. Y es importante que las madres empiecen a entender que es un abuso que los niños no vivan la infancia ni la juventud por reparar el error de los padres, mientras ellos viven como si fuesen adolescentes todavía”, afirma.

“Este proyecto no veo la hora que salga. Para mí representa la puerta de regreso a Venezuela. Pasé 10 años lejos. La experiencia fue maravillosa: filmamos en Campo Rojo, los vecinos se portaron de maravilla, prepararon mi llegada con un mural bellísimo pintado por Artemio Fierro el día del cine del venezolano con la idea de José Miguel Zamora”, relata.

Hay talento en Ciudad Guayana

La actriz idealiza con que en su ciudad se cree un centro audiovisual de primera calidad. “Sueño con que en Guayana haya una Film Commission y comenzar a ofrecerla como un set de grabación. La ciudad tiene de todo, ríos, parques, aeropuerto, grandes extensiones de tierra, grandes estructuras, galpones y centros comerciales vacíos que pueden ser adaptados como estudios de actuación”, afirma.


Combato mucho por los derechos de los actores afro descendientes en Italia. No me parece que se haga siempre los mismos personajes que si la prostituta o la sirvienta”.
     

“Aquí hay un montón de chicos graduados de comunicadores sociales, hay una universidad que los prepara de forma excelente y que tiene todas las estructuras. Estoy en un set televisivo que no tiene nada que envidiarle a uno de la Rai, tienen un teatro Constanza Verolini bellísimo, con una acústica excelente, la ciudad tiene unas carreteras amplias donde se pueden usar drones. Guayana será la Singapur de Sudamérica”, describe.

Fronten recalca que ve Ciudad Guayana en un futuro como un centro de producción audiovisual para vender al resto del mundo y que foráneos vengan a grabar. Sin embargo acota que primero se debe formar al ciudadano: “me preocupa las brechas y diferencias que se están creando entre San Félix y Puerto Ordaz. Ojalá alguien invierta en un teatro en San Félix, o en la Fundación La Barraca. Hace falta cultura en los barrios, que haya obras de teatro. Así como operan los consejos comunales, que los vecinos se organicen y creen piezas teatrales”, propone.

Próximos proyectos

Desde el 26 de enero Fronten parte otra vez de su tierra, estará como jurado en el Festival de Cine Global Dominicano, estará eligiendo las nominaciones junto con otras 5 actrices y productoras de España, Canadá, Estados Unidos e Inglaterra. Ahí Fronten será la única actriz venezolana y afrodescendiente.

El 6, 7 y 8 de marzo, a propósito del día de la mujer, presentará Ser Mujer su primer monólogo en Parma, Italia, ciudad que será el escenario de la cultura italiana en el 2020.

 
Vittorio De Sica, Federico Fellini, Luchino Visconti han sido referencia para Fronten
 


La actriz piensa redireccionar su carrera a Latinoamérica: “ya las bases en Europa están, quiero volver al público latino, actuar en Netflix. Creo que el mercado latino ya está preparado para una protagonista negra, yo quiero ser esa protagonista, quiero ser la Viola Davis sudamericana ¿Por qué Sudamérica no apoya a actrices como Viola Davis u Oprah Winfrey? es hora de comenzar a cambiar esa mentalidad”, considera.

Mientras tanto sueña con trabajar en Venezuela y que su personaje no sea el típico que le asignan a los actores de color en el país:

“No haciendo crecer a la gente por discriminación hace que no crezca el país, porque cada artista se vuelve una imagen para ese país. Cuando Edgar Ramírez sale en un red carpet la gente ve a Venezuela, imagínate que a él le hubiesen cortado sus sueños. Si me dan la Negra Matea estaría feliz, pero también quiero ser la doctora, la presidente, hacer roles normales en mi país. Que se aprecie al actor por su talento y no por su color”.

 
 

Editorial Roderick