El presidente de Biesur, Senén Torrealba, destacó que la finalidad es mantener los empleos y mejorar los salarios de los trabajadores.

Un grupo de empresarios en Ciudad Guayana presentará a instancias gubernamentales un plan integral de reactivación económica para la pequeña y mediana empresa, con el objeto de mantener los empleos y mejorar los salarios de los trabajadores, aseguró Senén Torrealba, presidente del Bloque de Integración Empresarial Suroriental (Biesur).

El plan consta de cinco aspectos. El primero de ellos tiene que ver con el financiamiento de la pequeña y mediana industria. “Pedimos una tasa preferencial, 120 días de gracia y tres años para cancelar el crédito. La pequeña y mediana industria es la que más genera actividad económica y la que más mantiene empleos estables. Si no se le da apoyo financiero no podrá continuar y generará más desempleo”, advirtió Torrealba.

El segundo punto se refiere a la disminución del déficit fiscal; en tercer lugar, eliminar el financiamiento inorgánico del déficit fiscal. El cuarto aspecto es impulsar políticas económicas que estimulen la producción de bienes y servicios; y por último, establecer las condiciones para atraer inversión nacional y extranjera, especialmente sectores importantes como petróleo, turismo, industrias básicas, y que haya un clima de confianza y se respete la propiedad privada.

Inamovilidad laboral flexibilizada

La dolarización del salario es otro de los puntos a considerar para la reactivación económica.

“Lo proponemos como una forma de proteger los salarios y vaya acorde con la inflación. Hacemos el planteamiento de una escalatoria anclada al petro, ya que el mismo gobierno puso que fuera a medio petro el salario. Al trabajador lo vemos como aliado, y debemos mejorar sus condiciones de trabajo e ingreso, porque si no, cómo tendrá sentido de pertenencia y de trabajo”, consideró.

Torrealba se refirió al tema de la inamovilidad laboral, como un estancamiento para las empresas, por cuanto plantean una flexibilización de esta normativa.

“No es que estamos proponiendo que eliminen la inamovilidad laboral, sino que la flexibilicen. Proponemos la inamovilidad laboral numérica, lo que llamamos el uno por uno, retiro un trabajador por mal rendimiento o que esté incurso en los causales de despido justificado, e ingreso a otro trabajador”, explicó el presidente de Biesur.

El gremio exige a su vez que instituciones como Banavih, Inces y el Seguro Social, que por ley están obligadas a prestar un servicio a los trabajadores, se revise su funcionamiento administrativo y operativo, y se reestructure para que cumplan a los trabajadores.

El presidente de la Cámara Binacional Venezuela Brasil, Guido Fratini, manifestó que la inamovilidad sólo ha estado protegiendo a trabajadores improductivos y resta oportunidad al porcentaje de población cesante en el empleo formal.

“Eso tiene una relación directa con la productividad de la empresa. Prácticamente tenemos unos salarios fuera del contexto mundial porque la productividad en Venezuela es muy mala, eso también aleja las inversiones. La propuesta del gremio es modernizar y poner a tono el sistema mundial laboral en Venezuela, si no, no podremos ser competitivos y avanzar. Una vez que se empiece a tomar ese camino, las empresas irán mejorando, se verá mejor calidad de vida porque las empresas serán más productivas”, aseveró Fratini.

Acercamiento sector público y privado

José Guevara, presidente de la Asociación de Comerciantes de San Félix, señaló que el debilitamiento de las instituciones oficiales que prestan un servicio obedece al bajo salario de los trabajadores.

“Queremos que el poder adquisitivo de los compañeros del sector oficial se pongan a la par con el sector privado, porque las pequeñas y medianas empresas, que son las que desarrollan un país, estamos haciendo un esfuerzo de estar muy por encima del salario mínimo, prestamos apoyo de transporte, bono, para hacer nuestro trabajo y suplir una necesidad de la población. Estamos en un dilema muy fuerte por esta pandemia, supervivencia y subsistencia por la parte económica. Pedimos el acercamiento entre el sector público y privado, para ser severos en medidas de bioseguridad, pero no podemos cerrar, todos los sectores son prioritarios”, afirmó.

El expresidente de la Cámara de Comercio en Caroní, Yorman Hernández, lamentó la actual movilidad social en el país, precisamente por las pocas garantías de estabilidad económica en el empleo formal.

“Los jóvenes no ven en la empresa la estabilidad económica que les permita mantener dignamente a una familia. Esta movilidad social ha hecho que los trabajadores en la calle, vendiendo empanadas o cualquier cosa, que es muy digno, ven una posibilidad mucho más cierta de mantener a su familia que en una empresa. Es un concepto erróneo, pero es producto de las malas políticas que ha tenido el Estado, es un problema estructural que viene cuando el Banco Central emite dinero inorgánico para pagar sueldos y salarios de empresas improductivas”.

Senén Torrealba acotó que a la presentación del plan invitaron a representantes de la clase trabajadora, entre ellos al presidente de Alcasa y constituyente Ángel Marcano. Sin embargo, no estuvieron presentes en el encuentro.