No descartan que se pueda cerrar el año con una producción menor a los 600 mil barriles diarios de crudo. Las ganancias del petróleo en solo un año han caído más de un cuarto por las políticas de Estado.

La consultora Ecoanalítica, especialista en análisis de entornos macroeconómicos y planificación estratégica, proyectó una caída de la producción petrolera venezolana de 33,5% de 2019 a 2020. Aunque estiman una producción de 600 mil barriles diarios, no descartan que pueda cerrarse el año con números muchos más bajos.

La cifra fue presentada en la videoconferencia Informe Perspectivas, por los economistas Asdrúbal Oliveros y Luis Bárcenas, quienes hablaron sobre la situación económica del país con la caída de la producción, la economía para sostener al régimen de Nicolás Maduro y las alternativas que tienen los comerciantes para soportar esta crisis.

   
Proyectan una inflación en el 2020 entre 1.850 y 3.800% | Foto William Urdaneta 

Bárcenas empezó hablando de las condiciones macroeconómicas. Expresó que la contracción económica acumulada para este año podría cerrar en 80%, en parte por el descalabro de la producción petrolera.

Consecuencia de este descenso estrepitoso en la producción de Pdvsa y, la inyección de dinero del Banco Central de Venezuela a la economía del país, Venezuela tiene tres años en hiperinflación.

Aunque la crisis económica no ha avanzado de forma tan acelerada como en 2017 y 2018, la hiperinflación no ha sido solventada, solo se ha ralentizado. El especialista explicó que las principales razones se deben a la reducción en los gastos del sector público y a las modificaciones tributarias, que han generado un cierre del déficit fiscal.

Estimó que la inflación sigue aumentando alrededor de un 20% mensual. “Todo bolívar que usted tiene, no tiene incentivos para ahorrarlo”, comentó. Para el especialista, el tipo de cambio sigue incrementando debido a la incertidumbre y la poca confianza que generan las políticas de gobierno con la escasez de gasolina, la pandemia y la escasa producción petrolera.

Bárcenas también habló sobre el tema tributario que el Gobierno nacional ha usado como alternativa a los pocos ingresos. La aceleración y anticipos de pagos como Impuesto Sobre la Renta (ISLR) e Impuestos al Valor Agregado (IVA) no han ayudado a generar ingresos que permitan un alivio económico.

“Más que ayudarse o ayudarnos a nosotros, el gobierno va a tratar de mantener la estabilidad económica durante la pandemia, esas medidas lo que han generado es mucho más costos para el sector privado y muchas más limitaciones para seguir operando en un entorno donde el sector privado dispone de cada vez menos ingresos”, dijo.

El gobierno y la economía

Asdrúbal Oliveros, director de Ecoanalítica, detalló que Venezuela tiene tres problemas económicos graves: la nula entrada de ingresos por petróleo debido a la caída de la producción, la dinámica internacional por la COVID-19 y las sanciones que obligan a vender el crudo a precios muchos más bajos. “Por primera vez en los últimos 40 años, los ingresos de otras fuentes van a ser mayores a los ingresos por petróleo para el Estado venezolano”, afirmó.

El economista calculó que de los 25 millardos de dólares que se percibían del petróleo para 2019, se cayó a 4.8 millardos de dólares en el 2020, mientras que, los gastos pasaron de 19,8 a 6,5 millardos. “La razón de esto es que el Estado venezolano no tiene ahorros, no tiene capacidad de levantar fondos a través de financiamiento”, aseguró Oliveros.

Pese a las graves carencias económicas del gobierno y los riesgos que representan, Oliveros considera que también hay factores que oxigenan al Ejecutivo y le permiten sostenerse en el poder.

De acuerdo con el experto, teniendo una economía deprimida y mucho más pequeña los apoyos a la oposición son más limitados, la economía paralela o ilegal sirve para cohesionar grupos de poder y, mantener a las personas en modo sobrevivencia sin servicios públicos y nulos ingresos, los aleja aún más de la política.

Las remesas y dificultades

La caída de las remesas podría rondar 56% por los graves problemas económicos que ha generado la pandemia en la región, afectando sobre todo a migrantes venezolanos que dependen de trabajos precarios o viven de la informalidad.

De acuerdo con Oliveros por esta caída en las remesas el consumo también se verá afectado, debido al número de familias que dependen de estos ingresos para acceder a bienes y servicios. “La caída de las remesas le pone presión a la contracción del consumo y eso tiene efectos perniciosos sobre la dinámica económica”, aseguró.

Aunque esperaban una contracción económica del 5% para este año, los efectos de la pandemia podrían generar una contracción por encima del 30%. “Una reducción que no tiene precedentes para un país que no ha pasado por una guerra o un desastre natural”, expuso.

Recomendaciones

Todos los sectores sufrirán un derrumbe económico, pero alimentos, farmacias y clínicas, tendrán caídas menos significativas que sectores como transporte, por la gasolina y turismo, construcción, restaurantes y entretenimiento por la pandemia.

Oliveros explicó que bajo este contexto se debe priorizar el flujo de caja para determinar precios, debido a los cambios que semanalmente genera la hiperinflación. Recomendó a los comerciantes indexar o fijar precios sobre una divisa para reducir pérdidas.

Sugirió la cobertura financiera a través de la bolsa de valores, compra de dólares o compra de inventario e insumos, que permitan generar cierta estabilidad económica al comerciante.

En este contexto se debe ser más eficiente, visualizar elementos de financiamiento, analizar y generar un mapa de la situación de compradores y proveedores, para tomar decisiones menos riesgosas u otras alternativas de venta, cerró explicando Oliveros.