Los empresarios venezolanos padecen los daños colaterales de la cuarentena anunciada desde el lunes 16 por el ejecutivo nacional, la insuficiencia de ahorros aumenta las posibilidades de despido y de que ocurra una reducción mayor en el número de comercios en el país.

En el segundo día de cuarentena nacional decretado por Nicolás Maduro ante la pandemia del coronavirus, la incertidumbre sobre el destino de la industria y la sobrevivencia de un amplio sector de la economía informal, economistas consideran urgente decretar medidas especiales.

Ya para agosto de 2019 la Confederación Venezolana de Industriales (Conindustria) calculaba que las empresas venezolanas trabajan a un 19% de su capacidad, ahora con la cuarenta ha aumentado la paralización -en mayor escala de la ya existente- de la producción industrial y empresarial en casi todo el país.

Douglas Becerra, economista y profesor, considera que, más allá de la cuarentena, para entender los problemas empresariales de una forma más global es necesario comprender que el elemento principal generador de la crisis económica han sido las políticas del ejecutivo nacional, la pandemia, subraya, es tan solo una añadidura que vuelve la situación más compleja.

“Venezuela no cuenta con los recursos ni financieros ni humanos como para afrontar una crisis de esta magnitud”, dijo Becerra. Para el economista la estructura económica está muy quebrada y las medidas no permiten tomar previsiones ni para los comerciantes ni para el ciudadano que vive del día a día.

Oscar Torrealba, economista de Cedice Libertad, indicó que en Venezuela no se pueden aplicar medidas de auxilio a las empresas, como en otros países, porque amén de la mala administración de los recursos no hay una entrada cuantiosa de dinero por la caída del petróleo que inclusive genera mayores gastos de producción que de ganancia.

Maduro solicitó este martes el financiamiento de 5 mil millones de dólares al Fondo Monetario Internacional del fondo del Instrumento de Financiamiento Rápido, como medida para hacer frente al Covic-19, pero para Torrealba esto solo muestra la grave situación económica en el país.

  El sector informal de la economía en Ciudad Guayana no tiene cómo resistir. Gobierno anunció que este viernes entregaría cajas CLAP  

Empresarios desamparados

Los empresarios en los últimos años han tenido que mantenerse en medio de las caídas de la producción, una economía hiperinflacionaria y la crisis de los servicios básicos. Para febrero el Banco Central de Venezuela calculaba una inflación general de 9.585% en 2019, mientras Fedecámaras, para julio del mismo año, calculaba que de las 620 mil empresas que había en 1998, tan solo quedaban abiertas unas 250 mil.

El economista y director de Econométrica Henkel García manifestó que ya mucho antes que se llegara esta situación, los empresarios no tenían margen de maniobra y sus flujos de caja estaban comprometidos.

“¿Qué va a pasar? vamos a empezar a ver cómo la gente va dejar de pagar (impuestos, facturas, deudas en general)”, indicó. Para el economista muchos compromisos van a dejar de ser cancelados donde incluso pudieran repercutir en el despido forzoso ante la falta de dinero para costear el sueldo de los trabajadores.

       
Para Henkel García el bono anunciado por Maduro no será suficiente para ayudar a las personas que queden sin poder trabajar durante la cuarentena

Para Henkel vienen momentos complicados sobre todo en Venezuela donde las empresas no tienen respaldo monetario significativo producto del colapso económico de los años anteriores. “La mayor parte del ciudadano venezolano no tiene ahorros suficientes para tener un margen de maniobra en este punto”.

Considera que ni en los sectores empresariales macros ni en los micros hay ahorros suficientes para aguantar esta situación, y que aparte no hubo un balance entre la cuarentena -la cual indica necesaria- y el tema económico en el país: “Hay gente que vivía del día a día, hay muchos que están saliendo desesperados a trabajar pero cuando salen a la calle, se da cuenta que en la calle no hay nadie tampoco”.

España, Reino Unido y Estados Unidos ya han aplicado planes de estímulo fiscal para ayudar a los ciudadanos en el gasto de los servicios básicos durante la cuarentena. Para García esto sería lo más correcto dada la pandemia, pero asegura que el gobierno no tiene el dinero para realizarlo.

Indica que se deben aplicar medidas impositivas como postergación del pago de impuestos sobre el valor añadido, del pago sobre el impuesto sobre la renta, y se necesita aflojar el encaje marginal para que reaparezca el crédito bancario.

García considera que los empresarios en estos momentos se encuentran de manos atadas y que entre las pocas cosas que pueden hacer son solicitud de vías de financiamiento, de relajación del pago de impuestos y la aplicación de medidas que le permitan a las empresas operar al mínimo posible con determinadas reglas de distanciamiento y aislamiento social.

El gobierno por ahora no ha anunciado hasta cuándo será la cuarentena a nivel nacional, pero Venezuela representa el mayor número de casos en la región -entre Brasil, Argentina, Colombia, Chile y Ecuador- en los primeros cuatro días luego de haber registrado el primer contagio por Covid-19.

Template by JoomlaShine