Los manifestantes exigen que la Alcaldía ejerza mayor autoridad ante las empresas del Arco Minero del Orinoco.  

La anarquía minera continúa deteriorando la calidad de vida de los pueblos al sur del estado Bolívar. En El Callao, los habitantes se vieron obligados a protestar cerrando las calles del municipio para impedir el tránsito de camiones de carga aurífera en virtud de los destrozos que causan en las principales vías de circulación.

Recientemente obstaculizaron el paso en las calles de los sectores Panamá, CTN, vía La Ramona, Virgen del Valle, 5 de Julio y El Limón.

El exconcejal Armando Betancourt denunció la irresponsabilidad de los dueños de las operadoras de las empresas mineras que causan destrozos en la población por el paso de camiones de carga pesada de material aurífero, bajo la anuencia de las instituciones locales. 

Señala que mediante un decreto de la Alcaldía, estas empresas tienen el deber de pavimentar los daños que ocasionen en la vía.

“Lamentablemente no están cumpliendo con esto. Se están llevando todo y destrozando el pueblo. El Arco Minero se ha catalogado como la destrucción de los pueblos. Están destruyendo las vías de penetración por los distintos sectores, y las empresas no están cumpliendo con los acuerdos emanados de la Alcaldía y los sectores comunales”, reiteró.

En enero de este año, Betancourt denunció el descontrol en el tránsito de estos vehículos de carga de material aurífero, con por lo menos 15 sectores afectados.

El exconcejal cuestionó la falta de un corredor vial y horario para la circulación de estos vehículos que transitan incluso en horas del mediodía.

Sin cumplimiento de ley

Las restricciones por la pandemia de COVID-19 no han generado un cambio en la situación. Mientras el pueblo está sin gasolina, son estos vehículos casi los únicos que circulan.

“No se paran ni porque estemos en cuarentena. La gente de los sectores más afectados tienen que trancar las calles y ha habido confrontaciones porque al trancar las calles enseguida se aparece Dgcim, las FAES, la Guardia y policías a querer quitar a las personas para que los camiones continúen su tarea. Es un problema grave porque a pesar de que el alcalde se jacta de normativas que hay que cumplir, como máxima autoridad del municipio no la hace valer”, denunció una habitante de El Callao que prefirió declarar bajo anonimato.

Lamenta que no tienen una instancia para presentar sus quejas porque las instituciones que les compete atender el problema no dan respuesta.

“Sigue el ruleteo, la desidia del gobierno municipal, estadal, a nivel presidencial, nadie hace nada. Es grave porque viéndose el foco de infectados, una de las cosas que empeora es eso. Además de que nos dejan el polvero, han destrozado las calles, por donde pasan destrozan, son unos huecos que uno no puede ni pasar”, agregó.

Si bien en Caroní, Heres y Piar se despacha gasolina con severas restricciones, el resto de los municipios han estado exentos del suministro de combustible desde que comenzó la cuarentena en marzo de 2020.