Un autobús con más de 20 trabajadores de la procesadora de alúmina fue retenido por la comunidad Capachal como medida de presión por el incumplimiento del CLAP y falta de gasolina.

Las comunidades Potrero, El Jobal y Capachal, en la parroquia Pijiguaos, municipio Cedeño del estado Bolívar, deben recurrir a las protestas de calle para ser atendidas.

Se trata de comunidades aisladas a más de 50 kilómetros de la carretera internacional. Al ser una sola vía de acceso, cerrarla implica paralizar a todo el que transite, incluyendo a los trabajadores de Bauxilum que se dirigen a la Superintendencia El Jobal.

El pasado 30 de abril el sector rural Capachal manifestó por el incumplimiento en entregas de alimentos del CLAP y falta de gasolina. La protesta se extendió por 24 horas y retuvieron un autobús con más de 20 trabajadores de Bauxilum que cubrirían el turno de 3:00 de la tarde a 11:00 de la noche en la Superintendencia El Jobal.

“Prácticamente hubo un secuestro de trabajadores para presionar al alcalde y a la empresa. Como es una sola vía, es un punto muy vulnerable, sobre todo para el tiempo de carga de gabarras. La comunidad estaba desde enero esperando el CLAP, por parte de Alimentos Bolívar, se recogió el dinero, entramos en cuarentena y no había manera de traer la comida”, expuso un empleado de Bauxilum.

Mencionó que el diputado suplente del Consejo Legislativo del estado Bolívar, Jesús Arias, y el gerente de operaciones de Bauxilum, intervinieron para mediar con los manifestantes. Luego de esto, la comunidad recibió los alimentos la mañana del día siguiente. También prometieron intermediar para que les solventaran las fallas en la distribución de gas doméstico y mejorar la señal telefónica.

En la planta de Bauxilum-Los Pijiguaos se procesa el mineral que luego es trasladado en las gabarras hacia Puerto Ordaz. Por ahora, la bauxita se almacena en los patios de El Jobal, a la espera de que lleguen en julio las gabarras.

El reclamo sirvió también para denunciar irregularidades en la distribución de combustible en la estación de servicio Los Pijiguaos. Los vecinos aseguran que se fortalece el contrabando de gasolina, mientras que pescadores carecen de combustible para trabajar.