La intermitente recolección de residuos como fuentes potenciales de contagio de enfermedades infecciosas -como la COVID-19-, se suma a los desafíos sanitarios que debe enfrentar Ciudad Guayana durante la pandemia.  

@mlclisanchez 

En Caroní hay una sola compactadora destinada para la recolección de desechos biomédicos procedentes de los hospitales centinelas de Ciudad Guayana (Uyapar y Dr. Raúl Leoni), los centros de diagnóstico integral (CDI) y las áreas de salud integral comunitarias (ASIC), que no debe transitar por centros residenciales.

El presidente del Sistema Urbano para el Procesamiento y Recolección del Aseo (Supra Guayana), Juan José Méndez, informó que desde que inició la cuarentena por la pandemia de COVID-19 las estaciones de servicio no priorizan el aseo urbano para surtirles gasoil, lo que dificulta la recolección de basura en la ciudad.

Supra Guayana recolecta de 5 a 10 toneladas de desechos hospitalarios diarios, y a las compactadoras se les surte de 60 a 80 litros de gasoil diarios que no siempre son suficientes para culminar la jornada diaria de recolección.

   
De los 100 litros de gasoil que requiere una compactadora de basura promedio para trabajar día y medio ininterrumpido, a Supra Guayana le surten entre los 60 y 80 litros | Fotos William Urdaneta | Archivo

La escasez de combustible en Venezuela producto de la desinversión de las refinerías -y que ha hecho del país dependiente de combustible iraní- ha trastocado todos los sectores esenciales. Durante la radicalización de la cuarentena solo los sectores priorizados con salvoconducto pueden surtir combustible pero incluso con esa salvedad, hay sectores -y personas- que quedan desabastecidas o con un límite de combustible insuficiente para cubrir sus necesidades de movilización, incluido el aseo urbano.

“Sí afecta, a veces no he podido recoger los desechos en Guaiparo y se forma un lío mientras yo tengo la compactadora esperando por gasoil, sí nos ha afectado para la recolección en centros de salud”, manifestó Méndez.

El programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente establece que la recolección de basura debe ser considerada por los gobiernos como un servicio básico urgente en un escenario pandémico, esto por la presencia de residuos biomédicos y domésticos potencialmente contaminantes para la salud humana y para el ambiente dentro de las ciudades y sus alrededores;  los residuos sanitarios provenientes de centros de salud -debidamente tratados-, tienen menos del 10% de probabilidad de ser infecciosos.

Es necesaria, entonces, una disposición final de desechos segura, cuya buena ejecución debe considerarse clave como parte del manejo de una emergencia sanitaria de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Ciudad Guayana todavía no cuenta con un relleno sanitario oficial. Por ahora, la disposición de desechos se vierte en el vertedero provisional cercano a los tanques de combustible Sisor de Petróleos de Venezuela (Pdvsa), en Puerto Ordaz.

Los desechos biomédicos como guantes, mascarillas y bragas de bioseguridad son depositados en un área destinada para ello, separada del vertedero de desechos sólidos comunes, informó el presidente de Supra Guayana.

“Eso porque algunas personas rescataban tapabocas, los lavaban y planchaban para venderlos… por eso hay una coordinación con la directiva de los hospitales”, dijo.

Manejo de desechos contaminados

Méndez advirtió que en caso de haber casos sospechosos de COVID-19 en los hogares, es necesario que las personas empleen una correcta disposición de basura, separando los residuos que se sospechen estén contaminados, y sean dispuestos en bolsas preparadas, selladas para su correcto desecho y también solicita que los objetos punzantes, como las jeringas, sean puestos en recipientes de plástico.

Todo ello porque aunque el decreto presidencial establece que todo paciente con sospechas de COVID-19 debe ser recluido en un centro de salud hasta tanto se confirme el diagnóstico, la desconfianza a las autoridades sanitarias provoca que las personas teman acudir a hospitales o CDI y prefieran permanecer en casa -como recomiendan las academias científicas de Venezuela y la OMS, para personas con síntomas leves-.

   
Los hogares que tengan casos sospechosos de COVID-19 deben separar los residuos regulares, de los desechos potencialmente contaminados para su correcta eliminación

Las academias establecen que el confinamiento forzoso de personas en los centros de salud ocasiona la evasión al diagnóstico y el subregistro de casos, por ello, el personal que trabaja en las compactadoras de basura deben estar preparados para manejar desechos potencialmente contaminados dentro de las urbanizaciones.

Hasta ahora, Caroní es el municipio con más casos de COVID-19 de todo el estado Bolívar con un total de 84 casos ingresados en los hospitales centinelas de Uyapar y Dr. Raúl Leoni, de acuerdo con el balance del gobernador Justo Noguera. Los datos excluyen a los pacientes ingresados en otros centros de atención sanitaria, y quienes deciden quedarse en sus casas y tomando en cuenta que se desconoce la ubicación de, al menos 147 casos en Bolívar, según el monitoreo de Correo del Caroní.

“La gente tiene terror de ir a los CDI, y como hay sospechas, les pedimos a los vecinos que primero acudan a las autoridades sanitarias, pero si no, que por lo menos coloquen los desechos aparte, en una bolsa presentada”, señaló Méndez.

Solo 15 de 33 compactadoras están operativas para recolectar los residuos de toda la ciudad, “pero ya compramos los discos de las compactadoras, y con el favor de Dios ya vamos a tener cerca de 25 operativas, el tema de los repuestos es fuerte”, informó.

El presidente de Supra Guayana manifestó que en medio de la pandemia es indispensable mantener las calles limpias, por ello instó a los comerciantes de la avenida principal de Guarapiche, la avenida principal de Unare, y la avenida Manuel Piar para que saquen los desechos a una hora específica y así coordinar con las compactadoras un horario fijo de recolección de residuos.

El servicio de aseo urbano fue uno de los servicios básicos peor valorados por habitantes de San Félix y Puerto Ordaz para el primer semestre de 2020 de acuerdo con el Observatorio de Servicios Públicos de Ciudad Guayana, antes de la escasez de combustible el servicio también presentaba deficiencias.